Errores típicos de los padres

Septiembre 4, 2011

Por estar cansados o no saber cómo lidiar con la situación, muchos padres se equivocan a la hora de disciplinar a sus hijos. Te contamos cuáles son las actitudes que debés evitar y cómo corregirlas.
Conseguir hijos obedientes y que acaten las órdenes cuando los padres quieren no es imposible.
La vida cotidiana y el cansancio pueden mermar las ganas de lidiar con los caprichos de los infantes y hace que bajes los brazos, dejándolos que hagan lo que quieran. Esta situación tampoco es un pecado (a cualquiera le puede pasar), el problema llega cuando la falta de límites es crónica y no hay retorno.
La clave para cualquier padre es entender que lo que él dice es una regla inamovible para los chicos (o así debería ser). Para que lo logres, te contamos las actitudes que NO debés tomar y así conseguirás marcarles los límites a tus hijos.
No mentirles para que hagan lo que vos querés
Todos los padres alguna vez le dijeron una mentira a su hijo para que hiciera aquello que se negaba a hacer. Si bien son comunes y efectivas en el corto plazo, estas amenazas de llamar al policía o al “hombre de la bolsa” si se porta mal pueden ser contraproducentes.
“La autoridad de los padres reside en la confianza que los chicos les tengan. No se puede construir una relación sana con los hijos mediante la manipulación”, asegura el psicólogo de familia Miguel Espeche. Hay que decirles la verdad; cuando ven que el padre está seguro en su decisión, los niños acatan.
Para no mentir y lograr lo que queremos hay que darles una explicación concreta y firme de por qué deseamos que coman, vayan a dormir o entren al jardín de infantes.
“Mentirles alguna que otra vez no arruinará al niño. No te sientas culpable si usaste alguna mentira piadosa con tu hijo, pero hacerlo de forma metódica no es bueno para nadie”, concluye el especialista.
No retractarte y cumplir con lo que dijiste
“Si volvés a tirar la cuchara al piso, te quedás sin postre”. Ésta es una típica advertencia de un padre. El error está en que muchas veces el niño vuelve a tirar la cuchara, pero come postre igual. Así el chico sabe perfectamente que puede seguir haciéndolo y no habrá consecuencias.
Al respecto, Espeche comenta: “Si el padre no tiene realmente convicción de hacer lo que dice, no debe decirlo porque el niño lo está midiendo”. Y agrega: “La salud del vínculo padre e hijo está basada en la confianza, que se mantiene siendo coherente con lo que decimos y hacemos”.
Si un chico actúa mal y fue advertido, tiene que tener una consecuencia inmediata y no hay que temerle a ser el malo de la película.
Hay que ser paciente para no decir más de lo que se debe y sólo prometer consecuencias que puedan ser puestas en práctica.
Si el niño vuelve a tirar la cuchara, no se le debe dar postre. Y hay que hacer cumplir esta “amenaza” tantas veces como sea necesario. Así, modificará su actitud.
“Si uno no cumple con lo que dijo que iba a suceder, su hijo no lo escuchará. Sabe que puede seguir y no habrá consecuencias”, afirma Espeche.
Los padres no deben contradecirse entre ellos
Si uno de los padres dice que los chicos se deben ir a la cama porque se portaron mal, el otro no puede desacreditar la orden.
“Tiene que haber sintonía emocional y ética entre los padres. Se puede meter la pata de vez en cuando, pero no pasa nada si el orden interior entre los padres es claro”, comenta el psicólogo. Y continúa: “El problema surge si esto se da sistemáticamente. Es grave cuando un niño percibe que la guerra entre órdenes es una guerra entre padre y madre”.
Cuando los adultos no están en sintonía es complicado porque los hijos saben que si no consiguen algo con uno, lo harán con el otro, sólo por la mera oposición entre ellos.
Hay que mostrarse como un frente unido ante ellos, así los pequeños tendrán un ordenamiento adecuado.
No premiarlos para que hagan algo
Muchas veces para conseguir que coman, vayan al dentista o accedan a quedarse con la baby sitter, los padres sobornan a los niños con juguetes o golosinas. El problema está en que cada vez que sea necesario que hagan algo, van a demandar este estímulo.
Según Miguel Espeche, el soborno a los hijos es algo típicamente argentino. Se enseña que sólo se hace lo correcto siempre y cuando alguien nos premie después (algo así como enseñar que somos justos porque nos van a dar una recompensa).
De esta manera, no se construye un conocimiento cabal de los chicos en cada hecho y no toman conciencia del beneficio de cada cosa.
“El padre deja de tener autoridad sobre su hijo y se la delega a la recompensa, que es la que lo hace cumplir con la acción. El niño termina siendo un mono del circo que sólo responde a estímulos para que avance”, opina.
La manera de hacerlo es persuadirlos diciéndoles frases de este estilo: “Mamá va a estar muy orgullosa si terminás la comida”.
No esperar demasiado para disciplinarlos
“Para que los niños pequeños aprendan la lección de algo que hicieron mal, tienen que poder vincular la consecuencia que le imponen los padres con su mala conducta”, afirma el especialista.
No sirve de nada dejar sin postre o mandar a dormir temprano a un chico que hizo algo malo muchas horas antes, ya que no recuerdan qué hicieron mal.
La penitencia por el mal comportamiento tiene que ser inmediatamente posterior para que lo puedan unir como acto-consecuencia.
No explicarles todo
“Explicarles las cosas para lograr que hagan lo que queremos no sirve  para los hijos y es un martirio para los padres”, afirma.
Si cada vez que queremos que se comporte de una manera se lo tenemos que explicar, el día que no tengamos una explicación, perdemos la autoridad. El chico es como un auditor que ve si es justo o no lo que dice el padre y ahí decide si lo hace o no.
El psicólogo asegura: “Es patético ver a un padre explicándole todo a su hijo como pidiéndole disculpas por disciplinarlo; degrada la figura del progenitor. De esta manera, el padre no se está haciendo cargo de la autoridad”.
En una relación sana, la voz de los padres es como la voz de Dios; es

Errores típicos de los padresjpgPor estar cansados o no saber cómo lidiar con la situación, muchos padres se equivocan a la hora de disciplinar a sus hijos. Te contamos cuáles son las actitudes que debés evitar y cómo corregirlas.

Conseguir hijos obedientes y que acaten las órdenes cuando los padres quieren no es imposible.

La vida cotidiana y el cansancio pueden mermar las ganas de lidiar con los caprichos de los infantes y hace que bajes los brazos, dejándolos que hagan lo que quieran. Esta situación tampoco es un pecado (a cualquiera le puede pasar), el problema llega cuando la falta de límites es crónica y no hay retorno.

La clave para cualquier padre es entender que lo que él dice es una regla inamovible para los chicos (o así debería ser). Para que lo logres, te contamos las actitudes que NO debés tomar y así conseguirás marcarles los límites a tus hijos.

No mentirles para que hagan lo que vos querés

Todos los padres alguna vez le dijeron una mentira a su hijo para que hiciera aquello que se negaba a hacer. Si bien son comunes y efectivas en el corto plazo, estas amenazas de llamar al policía o al “hombre de la bolsa” si se porta mal pueden ser contraproducentes.

“La autoridad de los padres reside en la confianza que los chicos les tengan. No se puede construir una relación sana con los hijos mediante la manipulación”, asegura el psicólogo de familia Miguel Espeche. Hay que decirles la verdad; cuando ven que el padre está seguro en su decisión, los niños acatan.

Para no mentir y lograr lo que queremos hay que darles una explicación concreta y firme de por qué deseamos que coman, vayan a dormir o entren al jardín de infantes.

“Mentirles alguna que otra vez no arruinará al niño. No te sientas culpable si usaste alguna mentira piadosa con tu hijo, pero hacerlo de forma metódica no es bueno para nadie”, concluye el especialista.

No retractarte y cumplir con lo que dijiste

“Si volvés a tirar la cuchara al piso, te quedás sin postre”. Ésta es una típica advertencia de un padre. El error está en que muchas veces el niño vuelve a tirar la cuchara, pero come postre igual. Así el chico sabe perfectamente que puede seguir haciéndolo y no habrá consecuencias.

Al respecto, Espeche comenta: “Si el padre no tiene realmente convicción de hacer lo que dice, no debe decirlo porque el niño lo está midiendo”. Y agrega: “La salud del vínculo padre e hijo está basada en la confianza, que se mantiene siendo coherente con lo que decimos y hacemos”.

Si un chico actúa mal y fue advertido, tiene que tener una consecuencia inmediata y no hay que temerle a ser el malo de la película.

Hay que ser paciente para no decir más de lo que se debe y sólo prometer consecuencias que puedan ser puestas en práctica.

Si el niño vuelve a tirar la cuchara, no se le debe dar postre. Y hay que hacer cumplir esta “amenaza” tantas veces como sea necesario. Así, modificará su actitud.

“Si uno no cumple con lo que dijo que iba a suceder, su hijo no lo escuchará. Sabe que puede seguir y no habrá consecuencias”, afirma Espeche.

Los padres no deben contradecirse entre ellos

Si uno de los padres dice que los chicos se deben ir a la cama porque se portaron mal, el otro no puede desacreditar la orden.

“Tiene que haber sintonía emocional y ética entre los padres. Se puede meter la pata de vez en cuando, pero no pasa nada si el orden interior entre los padres es claro”, comenta el psicólogo. Y continúa: “El problema surge si esto se da sistemáticamente. Es grave cuando un niño percibe que la guerra entre órdenes es una guerra entre padre y madre”.

Cuando los adultos no están en sintonía es complicado porque los hijos saben que si no consiguen algo con uno, lo harán con el otro, sólo por la mera oposición entre ellos.

Hay que mostrarse como un frente unido ante ellos, así los pequeños tendrán un ordenamiento adecuado.

No premiarlos para que hagan algo

Muchas veces para conseguir que coman, vayan al dentista o accedan a quedarse con la baby sitter, los padres sobornan a los niños con juguetes o golosinas. El problema está en que cada vez que sea necesario que hagan algo, van a demandar este estímulo.

Según Miguel Espeche, el soborno a los hijos es algo típicamente argentino. Se enseña que sólo se hace lo correcto siempre y cuando alguien nos premie después (algo así como enseñar que somos justos porque nos van a dar una recompensa).

De esta manera, no se construye un conocimiento cabal de los chicos en cada hecho y no toman conciencia del beneficio de cada cosa.

“El padre deja de tener autoridad sobre su hijo y se la delega a la recompensa, que es la que lo hace cumplir con la acción. El niño termina siendo un mono del circo que sólo responde a estímulos para que avance”, opina.

La manera de hacerlo es persuadirlos diciéndoles frases de este estilo: “Mamá va a estar muy orgullosa si terminás la comida”.

No esperar demasiado para disciplinarlos

“Para que los niños pequeños aprendan la lección de algo que hicieron mal, tienen que poder vincular la consecuencia que le imponen los padres con su mala conducta”, afirma el especialista.

No sirve de nada dejar sin postre o mandar a dormir temprano a un chico que hizo algo malo muchas horas antes, ya que no recuerdan qué hicieron mal.

La penitencia por el mal comportamiento tiene que ser inmediatamente posterior para que lo puedan unir como acto-consecuencia.

No explicarles todo

“Explicarles las cosas para lograr que hagan lo que queremos no sirve  para los hijos y es un martirio para los padres”, afirma.

Si cada vez que queremos que se comporte de una manera se lo tenemos que explicar, el día que no tengamos una explicación, perdemos la autoridad. El chico es como un auditor que ve si es justo o no lo que dice el padre y ahí decide si lo hace o no.

El psicólogo asegura: “Es patético ver a un padre explicándole todo a su hijo como pidiéndole disculpas por disciplinarlo; degrada la figura del progenitor. De esta manera, el padre no se está haciendo cargo de la autoridad”.

En una relación sana, la voz de los padres es como la voz de Dios; es

Importancia de ingerir hierro y fósforo en el embarazo

Enero 13, 2011

hierro para embarazadaHoy hablaremos de la importancia de una adecuada nutrición en el embarazo, para asegurar el óptimo desarrollo fetal y una buena salud de la madre, en el marco de un desarrollo normal del embarazo.

Nos concentraremos entonces en dos nutrientes indispensables: el hierro y el fósforo.

El hierro es responsable de la producción de hemoglobina, que transporta oxígeno a la madre y lógicamente, también al niño. La necesidad media cotidiana de hierro absorbido es de 0,8 miligramos durante el primer trimestre, 4,4 miligramos durante el segundo y 6,3 miligramos en el tercer trimestre en el embarazo, siguiendo las indicaciones médicas en todo caso.

Se suele indicar a las futuras madres un aporte extra de hierro además del que se obtiene de la dieta. Especialmente si hay antecedentes de anemia o en las vegetarianas, se suele administrar un suplemento dietario de hierro de entre 30 a 50 miligramos.

El hierro está presente en los siguientes alimentos: carnes, pescados, hígado y yema de huevo; también legumbres, frutos secos, algas, cereales y vegetales de hoja verde, incluyendo en la dieta patatas y remolacha. Cabe señalar que los suplementos no reemplazan a una buena alimentación.

El fósforo es abundante en muchos alimentos y no suelen darse suplementos salvo indicación particular. Entre otras importantes funciones, participa en la cerebral. También en el mantenimiento de huesos y dientes, y en casi todos los procesos metabólicos como el energético. Ayuda a mantener el PH de la sangre ligeramente alcalino. Componente importante del ADN, forma parte de todas las membranas celulares sobre todo en los tejidos cerebrales.

Lo encontramos en las legumbres como la soja, cerealesintegrales,frutossecos, carnes y pescados, levadura de cerveza, lácteos ecológicos, yema de huevo y vegetales como la alcachofas, perejil y apio.

Se requieren unos 700 miligramos diarios, pero las menores de 19 años necesitan algo más: 1.250 miligramos.

Beneficios del método Madre Canguro para bebés prematuros

Enero 13, 2011

metodo bebe canguroEl método Madre Canguro es una técnica con grandes beneficios para los bebés prematuros. Está inspirada en los marsupiales que nacen inmaduros y continúan su crecimiento fuera del útero, a resguardo de la madre, hasta que están preparados para integrarse a su medio.

Consiste en colocar al bebé en el pecho desnudo de la madre favoreciendo el contacto piel con piel entre ambos. Ella (o el padre, quien también puede practicar el método) permanece sentada o semi-sentada arropando al bebé el mayor tiempo posible.

El método Madre Canguro ha conseguido demostrar ser una técnica muy eficaz en el tratamiento de los bebés prematuros, por lo que se recomienda cada vez más en las unidades de cuidados intensivos neonatales como complemento de la incubadora y también en casa.

Para que los padres de bebés prematuros puedan conocer un poco más sobre esta técnica originada en Colombia, profundizaremos sobre los beneficios del método Madre Canguro.

Beneficios emocionales

El bebé encuentra en su madre su hábitat natural, donde encuentra refugio y comida. El contacto piel con piel es vital para el pequeño. Le proporciona seguridad, tranquilidad y favorece el vínculo emocional del niño con su madre/padre, lo cual repercute en su desarrollo.

Beneficios neurológicos

El bebé que está en contacto con su madre regula mejor el estrés y se adapta mejor al medio y a los estímulos externos, incluso se ha comprobado que el método canguro ayuda a los prematuros a tolerar mejor el dolor de las intervenciones médicas.

Contribuye a poner en marcha sus mecanismos neurobiológicos y a mejorar sus respuestas adaptativas.

Mejora las constantes vitales

Al estar en contacto con el cuerpo de su madre el bebé obtiene una mejor regulación de la temperatura corporal. Se produce una especie de sincronización entre ambos haciendo que si el bebé necesita calor, sube la temperatura corporal de la madre, pero si éste tiene fiebre, la temperatura de la madre baja.

Además, obtiene buen nivel de oxígeno, estabiliza la frecuencia respiratoria y cardíaca y coordina mejor la succión-deglución, lo cual contribuye a que gane peso más rápidamente.

Es económico

No se necesitan grandes recursos para implementarlo. Es un método seguro, eficaz, natural, fácil de aplicar y económico. De hecho, se le ocurrió utilizar este método a un neonatólogo colombiano en 1978 como alternativa ante la escasez de incubadoras.

Mejorías en el bebé

Favorece su desarrollo psicomotor, disminuye las apneas (cese transitorio de la respiración) y mejora el sistema inmunitario del bebé protegiéndolo de infecciones. Su situación clínica mejora notablemente, lo cual contribuye a que el bebé gane peso y se recupere más rápido.

Beneficios para los padres

En el caso de la madre que amamanta, el tener al bebé pecho hace que succione con más frecuencia aumentando así la producción de leche, lo cual repercute en beneficio del bebé.

A la vez, los padres se sienten partícipes de la recuperación de su bebé, se sienten más confiados y con más fuerza para sobrellevar el período en el hospital.

Quienes han practicado el método Madre Canguro aseguran que es una experiencia embriagadora y placentera, y desde luego el bienestar de los padres se refleja en el bebé.

Los libros de la mamá

Enero 13, 2011

consejos para el embarazoExisten libros diferentes que los padres deben comprar como compran, mientras esperan a un bebé, todo lo demás, cuna, ropita, todo. Voy a recomendarle algunos libros que deben estar en los libreros de una casa que espera la llegada de un niño. Porque los libros informan y tranquilizan a los padres, y puede ser una compañía cuando se espera la hora de una toma de leche o de un medicamento. La madre puede leer mientras pasa ese tiempo.

Los jóvenes padres darían cualquier cosa por que sus hijos no sufrieran, pero sólo cuando los niños se enferman es que se fortalece su sistema inmunológico.

Del Dr. Lyonel Rossant pueden tener Tu pediatra en casa, que es una obra accesible, práctica y moderna. Con este libro pueden consultar cositas sin llamar por todo y molestar a su doctor.

Para describir las vivencias reales, diarias, intensas de una madre, pueden comprar Diario de una madre pediatra, de Laia Alsina. Lo interesante de este libro es que habla una madre que es además, pediatra, y sus conocimientos le permiten jugar un doble papel como escritora. Este libro narra las etapas, los pasos del bebé, es un libro como un espejo para que la mamá primeriza se mire.

Para toda la familia también hay literatura. Los escritores Wolfgang Goebel – Michaela Geockler han escrito una obra, Las enfermedades y sus síntomas, que son consejos para una sana evolución. Aquí lo más importante es el valor terapéutico de la educación.

Este libro es un amigo, un consejero médico y pedagógico para padres y para todo aquel que se relacione con niños. No solamente les va a servir, Mamás, para responderse preguntas, sino también para aclararse situaciones fundamentales del desarrollo infantil, el cuidado necesario de los niños y su educación. Es un libro que ha surgido en la práctica clínica con niños en un hospital.

Hay que saber lo necesario que es tener a mano una respuesta cuando una, como madre, siente un miedo, una duda, una incertidumbre. Recuerden Mamás, que también existe el libro de la vida, el; de las abuelas, las tías, las curanderas, las parteras, las enfermeras, que es un libro oral, de tradición, de la experiencia cotidiana de siglos, y que bien podríamos, cuando estamos esperando un bebé, ir creándolo nosotras mismas, apuntando, como un decálogo, las opiniones y los consejjos que nos dan.

Un reconocimiento precoz de posibles daños y un trabajo positivo sobre las alteraciones ya experimentadas en consulta, permiten evitar futuras enfermedades.

Entonces, querida Mamá, compra también un librerito para el cuarto del bebé, unos libros, una lamparita para leerlos en las noches, y ten a mano una libretita de notas para apuntar todo, que todo puede un día o unamadrugada en desesperación, servir de alivio.

Por otra parte, esos apuntes pueden servirle a otras madres, especialmente a las jóvenes. El librerito puede engrosarse con libros de poemas infantiles, canciones de cuna y nanas antiguas que muchos existen.

Permalink

El humo de segunda mano en los niños también afectaría su conducta

Enero 12, 2011

el cigarrillo afecta a los niñosjpgSegún un reciente artículo publicado en la revista especializada de Estados Unidos, Pediatrics, la exposición de los niños al humo del cigarrillo en el hogar ha disminuido desde mediados del 90.

No obstante, y aunque sea una buena noticia, el artículo ha recordado la importancia de evitar esta situación, ya que la exposición de humo de segunda mano en los primeros años de vida no sólo puede provocar graves problemas de salud en el futuro, sino también causaría trastornos de conducta.

Dentro de las consecuencias negativas destaca un mayor riesgo de sufrir asma y problemas pulmonares, o incluso infecciones del oído. Además, y no un dato menor, es que incrementa el riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante

Manualidades para niños

Septiembre 16, 2010

manualidad infantilNo hace falta ser un ingeniero agrónomo o un experto, o tener un gran terreno para hacer un huerto. Podemos montar uno en casa. Solo hace falta que tengamos ganas y voluntad, ilusión, y algo de organización. Es una actividad muy indicada para compartir con los pequeños de la casa. Aparte de enseñarles a remover la tierra, a observar y cuidar de las plantas, y así adquirir más cariño al medio ambiente, también puede representar un buen ahorro para el hogar.

Podéis cultivar y tener las hortalizas y vegetales que más les gusten, dentro de casa. Para un huerto pequeño y casero, se debe tener en cuenta el tamaño de las plantas. Lo mejor es elegir las de pequeño porte, más que nada por el espacio. Es aconsejable también que se elijan semillas con certificado para asegurar una buena cosecha.

Para empezar a montar un huerto es necesario:

- Una caja de madera (Las de fruterías o supermercados) o de mimbre.

- Plástico para forrar

- Una pequeña pala y un rastrillo

- Una regadera

- Tierra

- Semillas de hortalizas u otros vegetales (lechuga, tomate…) o de plantas aromáticas como el tomillo, albahaca, y orégano

Para empezar a montar el huerto, lo primero es ponerse unos guantes adecuados para el trabajo, y determinar un lugar donde se situará el huerto. Es aconsejable que sea un lugar donde reciba luz solar por algunas horas. Al comprar las semillas, verificar si están certificadas porque eso es importante para una buena cosecha.

El siguiente paso es limpiar bien la casa, limar los borde si es necesario y si ves necesario, podéis barnizar la caja por fuera. Hecho eso, forrar el interior de la caja con el plástico (el que se usa en las obras para proteger el suelo). Utilizar grapas para fijarlo bien al fondo de la caja. Hacer algunos pequeños agujeros en la parte de abajo para asegurar que el agua que sobra del riego no se acumule en las raíces y haga pudrir la planta. Rellenar todo el espacio con una capa gorda de tierra.

Con la ayuda del rastrillo hacer pequeños surcos en tierra para introducir las semillas de lo que habéis elegido. En los paquetes suelen venir la cantidad de granos a poner y cuál es la mejor época para cultivarlas. Hay que respetar el calendario de siembra de cada plantita. Luego, tapar ligeramente las semillas, y regar. El huerto en maceta o en una caja, como en cualquier otro recipiente, va a requerir mayor riego y abono que si estuviera en tierra abierta. Ahora solo nos resta controlar la presencia de plagas, y esperar a que nuestro huerto nos dé señal de vida.

¿Te preocupa la falta de autonomía de tu hijo?

Septiembre 16, 2010

compartir con mi hijo jugandoGracias al ritmo cada día más acelerado en que vivimos, cada vez son más los niños que aprenden, desde muy temprano, a valerse por sí mismos. Aprenden “sobre la marcha” porque no les queda más remedio. Aún así, si observas a tu alrededor, todavía encuentras a niños pequeños, de 2, 3 o 4 añitos de edad, que aún siguen empeñados en no dar un solo paso sin su mamá o papá.
Me refiero a los niños que están todo el tiempo persiguiendo a los padres, por la casa, en la calle, en el supermercado, por todos los lugares, como si fueran sus sombras. No pueden estar solos. Si alguien extraño les habla, ellos se esconden detrás su mamá o se aferran a las piernas de papá. Les asusta todo y todos los que no sean papá ni mamá, así como estar solos en el baño, en su habitación, etc. Son niños que se resisten a ir al colegio el lunes por la mañana, que no quieren jugar en casa de un amiguito y que tienen miedo de dormir solos en su habitación. Son niños a quiénes solemos llamar de “pegamento”.

Niños autónomos
Creo que muchos de nosotros hemos pasado por alguna experiencia similar cuando nuestros hijos eran pequeños. Alguna etapa parecida sí la hemos tenido. Me acuerdo muy bien que a mi hija, cuando tenía alguna enfermedad, por menos importancia que tuviera, se negaba a salir de nuestra cama. Tampoco conseguíamos que ella se quedara sentadita en su sillita por mucho tiempo. Lo que ella le gustaba era tener nuestras manos siempre agarradas a las suyas. Y en el parque, que estuviéramos siempre pendientes de lo que ella hacía.

Sin embargo, la autonomía también se aprende:
- Enseñando a los hijos a que se cuiden. Debemos permitir que ellos se vistan, coman, se peinen y se limpien solos, cuando veamos que están capacitados para ello.
- Respetando sus horarios de comida, de sueño y de juego. Y que ellos aprendan a recoger los juguetes y se vayan organizando en cuanto a su utilización.
- Dando la oportunidad a los niños a que se expresen, opinen y digan lo que necesitan. Debemos estimular sus destrezas comunicativas no solo con la familia como también con los amigos.
- Identificando las dificultades que tienen algunos niños para relacionarse. Los niños deben aprender a no tener miedo, a entablar conversaciones, a comportarse y tener amigos. Es necesario que tengan el hábito de saludar, agradecer y tener una buena relación con los demás.
- Haciendo con que el niño participe en las labores del hogar: ayudando en la cocina, en las compras, haciendo la cama, poniendo la ropa sucia en la lavadora, recogiendo la habitación, cuidando de su ropa, etc.

Cómo ayudar al niño durante la adaptación a la guardería o colegio

Septiembre 16, 2010

madre hijacolegio1Para ayudar a superar esta etapa de inicio escolar, se necesita mucha paciencia tanto por parte de la familia como por parte de la escuela. Como está explicado en el artículo anterior, son muchos los miedos e inseguridades que les invaden. Por eso, aplicar las siguientes recomendaciones seguro os podrá ayudar a superarla:

¿Cómo le puedes ayudar durante la adaptación a la guardería o colegio?

1 Comparte con tu peque un objeto o un juguete que será el nexo de unión entre la casa y la escuela. Será el vínculo que necesita entre su hogar y su clase que le ayude a ir cogiendo confianza y seguridad en ese lugar nuevo para él.

Puede ser, por ejemplo, un pañuelo tuyo de tamaño pequeño que le permita llevarlo consigo (en el bolsillo, envuelto en su muñeca o en su mochila): “cariño este es mi pañuelo de la suerte. Cuando me siento triste o tengo miedo me lo pongo en el bolso (o en el cuello o en el bolsillo) y me ayuda a sentirme mejor. Ahora quiero que lo lleves tú. Cuando estés triste te ayudará a sentirte mejor. Este pañuelo te ayudará a recordar que yo siempre te iré buscar” (Lo ideal es transmitir este mensaje con tus propias palabras y que salga directamente de tu corazón).

También puede ser un llavero que fabriquéis juntos con un tapón de corcho, por ejemplo, un trozo grueso de cartón, una pequeña bola de lana con diferentes colores. Puede ser cualquier objeto que sea pequeño, no sea peligroso y que lo podáis adornar juntos con colores vivos (o gomets o trozos de tela o….) para atribuirle propiedades mágicas a cada color:

“el azul te ayudará a hacerte reír; el verde te ayudará a secarte las lágrimas cuando estés triste; el rojo te ayudará a recordarte que mamá te irá a buscar; el violeta te recordará que mamá te quiere mucho, etc…”

Una vez acabado le dices “ahora le vamos a dar el toque final de magia, me lo voy a poner un poquito cerca de mi corazón para que se llene de todo mi amor”; “le voy a tirar unos polvos mágicos para que se llene de todo mi amor”.

Cuando lo saques le dices “ves ahora como brilla, es la luz de mi amor. Es una luz mágica que solo podemos polvo magico 283×300 Cómo ayudar al niño durante la adaptación a la guardería o colegiover tu y yo. Ahora te lo pones tú un ratito cerca de tu corazón para que también se llene de tu amor y tenga aún más poder mágico (o ahora le tiras tú polvos mágicos). ¡Ya está! Está tan lleno de luz mágica y de colores mágicos que mañana cuando te lo lleves al cole te van ayudar a hacerte reír”.

Otro recurso que es también muy útil usar en esta etapa de adaptación escolar es la cajita de besos que ya expliqué en otro post.

El pensamiento de los niños menores de seis años es “mágico”, así que no dudes en usar estos recursos con seriedad y amor pues ellos van a captar de ti tu seguridad, credibilidad y las gotas de magia que le pongas.

Si en la guardería o escuela no le dejan llevar el objeto consigo, que se lo lleve de casa para luego guardarlo en la cartera. El efecto de su magia será igualmente útil para darle confianza.

El objeto le ayudará a encontrar paz pero igualmente necesitará su tiempo para ir congiendo confianza y seguridad. Este tiempo es diferente a cada niño, puede ser una semana, como un mes o más.

2. En esta etapa de adaptación se muy puntual a la hora de su recogida. Recuerda que su miedo principal es el que lo abandones y la manera que poco a poco se vaya desvaneciendo este miedo es que tu peque vea que estás ahí en cuanto se abre la puerta. Es bueno le vayas transmitiendo con seguridad “mamá siempre te irá a buscar, no lo dudes” (o papá, o la abuela…). En estos días necesita oirlo y seguro que si es mayor de dos años te lo irá prenguntando “¿mamá pero tu vendrás? Claro mi amor, yo siempre vendré a buscarte. Yo también tengo muchas ganas de verte cuando sales”.

3. Ten presente que en estos días estará más irascible, sensible, llore o se enfade por cualquier cosa. Esté más pegado a ti a todas horas, incluso por las noches puede que se despierte más a menudo, tenga sueños o pesadillas y requiera tu presencia (o dormir en tu cama). Permite, si lo ves necesario, que duerma en vuestra cama durante una temporada (o cuando lo veas muy intranquilo). Por la noche, su inconsciente procesa toda la información física, intelectual y emocional que ha ido recibiendo de esta nueva (y dificil) etapa escolar y la soledad de su cama y la oscuridad de la noche aún agraban más sus miedos e inseguridades. Por lo tanto, necesitará el refugio de tu calor, la seguridad que mamá y papá le dan para encontrar la paz que le ayude (poco a poco) a integrar todas las novedades que está viviendo.

Son las consecuencias de la nueva etapa que está viviendo: la separación de mamá y la separación de su hogar. Muestrále tu paciencia, tu comprensión, sé un poco más flexible pero sin llegar a consentirle absolutamente todo (recuerda que poner límites también es amar y ayuda a crecer de forma sana).

“Mi hijo tiene un comportamiento agresivo. ¿Qué puedo hacer?”

Agosto 10, 2010

pegoneshijosAunque es algo común entre los niños, tienes que evitarlo y ayudarle a encauzar esa agresividad
Ampliar
Hay que vigilar este comportamiento y ayudarles a encauzar esa agresividad
Es bastante común que los niños peguen. También está dentro de lo normal que muerdan o se tiren del pelo entre ellos, incluso que en algunos casos este tipo de actitudes las tengan con los propios padres.

Son reacciones comunes pero que deben ser vigiladas ya que si se prolongan en el tiempo pueden ser problemáticas. Se trata de estar pendiente en todo momento ese tipo de comportamiento para encauzar la agresividad de los niños.

“La vejación por dominación entre niños y adolescentes puede evitarse si desde pequeños enseñamos a nuestros hijos a que nos expresen cualquier duda que tengan sobre sus relaciones con otros niños. Por otro lado, el adulto debe ser una fuente de seguridad para el pequeño y mantener una conducta totalmente aceptadora y no critica de cómo ellos resuelven sus conflictos con los diferentes compañeros o amigos”, afirma Teresa Cruz Madrid, psicóloga y experta en Coaching.

Una manera de canalizar su frustración
En ocasiones, este tipo de comportamiento puede estar motivado por una necesidad del pequeño por llamar la atención del adulto o incluso del resto de niños, lo que sería un claro indicativo de problemas en lo referente a las relaciones sociales.

Los niños experimentan frustraciones, pero a diferencia de los adultos no cuentan con las herramientas necesarias para expresarlas, por lo que su manera de hacerlo es mediante este tipo de impulsos.

“Debemos sugerir, apoyar y estimular las posturas de seguridad y autoconfianza en nuestros hijos. Si por el contrario criticamos constantemente su comportamiento, lo que lograremos es aislarlos y hacerlos sentir que no pueden recurrir a nosotros ante una situación de este tipo”, aconseja Teresa Cruz Madrid.

Actividades para descargar energía
Es necesario orientarles y mostrarles la desaprobación que produce en los adultos este tipo de comportamientos para que se den cuenta de que por ese camino no podrán lograr sus objetivos.

A muchos pequeños les resulta positivo acudir a actividades que les hagan liberar energía como las artes marciales, una manera de aprender a canalizar toda su agresividad además de aprender que la violencia no es la solución para resolver los problemas.

Si el pequeño ha sufrido algún cambio importante en su vida, como pérdida de seres queridos, mudanzas a otra ciudad o cualquier otra novedad que haya cambiado su rutina, es posible que pueda provocar este tipo de comportamientos.

En cualquier caso, si la situación no varía y comienza a empeorar, lo mejor es acudir a un profesional de la psicología para que estudie la situación del pequeño.

Para conseguir una buena relación madre-hijo

Agosto 10, 2010

madre e hija sgdo corazónCrea un ambiente de intercambio y escucha
Muestra a tu hijo que estás dispuesta a escucharle. Organiza salidas y actividades para que podáis compartir momentos de ocio juntos. Trata de explicarle tus decisiones si no las entiende o no las acepta, ¡sin entrar en el juego de las negociaciones, donde a los niños se les da bastante bien!

Entradas Siguientes »

Webespacios www.EnDirectorio.com - YAAQUI.COM Directorio global y regional con un motor de búsqueda Más tráfico para tu sitio web Mega Directorio

Directorio de Sitios WEB Gratis Canta Dietas y Ejercicios

eXTReMe Tracker