Tratamiento de la depresión y de otros desórdenes mentales reduce el riesgo de maltrato infantil

Noviembre 18, 2010

trastorno de madre jpgEn los últimos dos años, Selena había estado hospitalizada cuatro veces por asma severa. La última vez que el médico la dio de alta le recetó varios medicamentos, y 10 días después ella manifestó que se sentía ‘bien’ a pesar de que presentaba jadeos dispersos. La verdad era que la niña, de 6 años, no estaba recibiendo el tratamiento completo. El médico de atención primaria además notó que había faltado a varias citas y que el padre no se esforzaba por dejar de fumar. Luego se enteró de que el hombre había perdido el trabajo recientemente y que tanto él como su madre se sentían deprimidos.

Selena era una víctima de la negligencia -una forma de maltrato infantil que se suma a las agresiones físicas y psicológicas- originada en las afecciones emocionales de sus padres. La semana pasada, durante el XVII  Congreso Colombiano de Prevención y Atención del Maltrato Infantil llevado a cabo en Bogotá, su caso fue recordado por Howard Dubowitz, profesor de Pediatría de la Universidad de Maryland (Estados Unidos), para hacer notar que la desatención o las agresiones contra los niños no siempre se deben a la falta de medidas punitivas sino de servicios de salud mental.

Según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), solo el año pasado en Colombia fueron presentadas 40.319 denuncias por maltrato infantil. La mitad de ellas correspondieron a maltrato físico, el 40,4 por ciento a negligencia, el 8,7 a maltrato psicológico y el 0,9 a maltrato al niño en gestación.

Aunque no hay cifras consolidadas sobre cuántos de esos casos estuvieron asociados a un trastorno mental de los padres o cuidadores, para los expertos cada día es más claro que intervenciones psicológicas oportunas habrían evitado muchos de ellos.

Esa es una de las conclusiones de la Escuela de Salud Pública y Medicina Tropical de la Universidad de Tulane (EE.UU.) en un estudio publicado en el American Journal of Public Health, donde detectó una relación casi directa entre la depresión -y otra serie de psicopatologías- con situaciones de maltrato frecuente de madres hacia sus hijos. El informe en mención también estableció que aquellas mamás que han sido víctimas de agresiones de sus correspondientes parejas tienen una mayor propensión a tratar a sus propios hijos con violencia desmedida.-e acuerdo con la explicación del psiquiatra Jorge Tamayo, investigador del Departamento de Farmacología y Psiquiatría de la Universidad de Antioquia, lo que han reflejado los diferentes estudios es una evidente conexión entre la presencia de cuadros de depresión en adultos y el aumento del riesgo de violencia hacia los menores en el seno del hogar. “Obviamente, la depresión es una alteración que afecta a los hijos pequeños en forma de maltrato -no siempre intencionado-, que se puede reflejar en el sometimiento de los niños a ciertos tipos de negligencia”, explica Tamayo.

Precisamente hacia allá apuntan las conclusiones de los investigadores de la Universidad de Tulane -liderados por la psiquiatra Catherine A. Taylor-, quienes consideran que en estos casos la depresión de los progenitores agresores puede ser, además, una consecuencia directa de la violencia entre cónyuges.

Llama la atención que los científicos estadounidenses descarten, así mismo, que algunas de esas situaciones de violencia contra bebés y niños pequeños dentro de su entorno familiar tengan una relación directa con manifestaciones producidas por la depresión posparto y el estrés de la crianza de los progenitores. En este caso, a juicio de los investigadores, tanto el estrés y los desórdenes mentales en la mujer -e inclusive en el hombre- pueden ser consecuencia de la violencia de pareja, que después se revierte inexorablemente en los hijos.

Punto de vista que comparte Tamayo, al mencionar que tales eventos traumáticos de violencia intrafamiliar pueden incluso provocar alteraciones biológicas en los menores, lo que facilita el desarrollo de cuadros psicopatológicos. “No conocemos bien el mecanismo, pero hay evidencia de cambios en la forma de expresión de los genes por causa de situaciones de violencia reiterativa y constante”, señala el experto de la Universidad de Antioquia.

Por eso, desde su perspectiva y experiencia profesional, una madre que presente cuadros de depresión debe ser debidamente tratada. De no ser así, expone la integridad física -e inclusive mental- de los niños, bien sea por negligencia en el cuidado o por acciones directas de maltrato.

Desde esta óptica, no son pocos los expertos y los estudiosos del tema que consideran que las acciones de prevención y erradicación del maltrato infantil deben integrar las acciones disuasivas -que castiguen a quien ejerza a cualquier tipo de violencia contra los niños y niñas- con un componente terapéutico psicológico y psiquiátrico.

Estrategia errada

sí, el investigador de la Universidad de Antioquia es claro en afirmar que además de asumir la responsabilidad penal, es importante que el agresor sea sometido a una evaluación psiquiátrica y, si es del caso, a un tratamiento. “Es la mejor forma para que la mamá o el papá aprenda a controlar ese comportamiento. De lo contrario, después de cumplir con su pena seguirá siendo una madre o un padre maltratador”, dice el especialista.

En tal sentido, la médica psiquiatra y directora de la Asociación Afecto, Isabel Cuadros, agrega que aunque desde ningún punto de vista existe excusa para justificar el maltrato infantil en cualquiera de sus manifestaciones, hay que ser conscientes de que este comportamiento también obedece a un trastorno mental, y de ahí que la intervención deba ser integral. La especialista hace mención a estudios científicos que indican cómo el tratamiento terapéutico de la depresión en madres ha logrado reducir en cerca del 50 por ciento el riesgo tanto de maltrato como de negligencia en el cuidado de sus respectivos niños.

Deportes para niños especiales

Octubre 6, 2010

especiales-deportesEl deporte, cualquiera sea la actividad, siempre es un gran estímulo para los niños. Los niños con habilidades especiales también pueden disfrutar de los beneficios de la práctica deportiva, de acuerdo a sus condiciones.

Se tiene la idea de que la educación para niños especiales debe centrarse en su desarrollo intelectual. Sin embargo,  como estos niños un nivel físico inferior al de los niños sin retraso mental, son más susceptibles a problemas y enfermedades que pueden evitarse o mejorarse con la actividad física regular.

Gracias aldeportelos niños especiales mejoran su:

- Equilibrio espacial.

- Postura corporal.

- Equilibrio estático

- Percepción de cuerpos diferentes.

- Coordinación general.

- Desarrollo de fuerza muscular.

Por otro lado, el niño especial que practicadeporte empieza a sentirse parte de su entorno, tiene la oportunidad  de descubrir y probar sus capacidades, de tomar sus propias decisiones, y lograr el reconocimiento de sufamiliapor sus méritos.

Al adquirir habilidades físicas se ayuda al niño especial a ganar confianza en sí mismo y al interactuar con personas sin retraso, lo cual favorece la aceptación y el respeto de las diferencias,  incluyendo las limitaciones.

LA EXPLORACIÓN GENITAL INFANTIL

Octubre 6, 2010

estimulación tempranaLa exploración genital infantil  comienza a una edad muy temprana, los niños pequeños se tocan siendo una conducta totalmente normal, cuyo único objetivo es descubrir su cuerpo y conocerse mejor, es algo que forma parte del desarrollo  infantil. Recordemos que los niños mantienen una continua exploración del mundo que les rodea, es lógico que también exploren su cuerpo.

Algunos padres, ante la exploración genital infantil tienden a retirar la mano del niño alarmados, como si se tratase de una escena escabrosa, algo que según los especialistas no es recomendable porque se transmiten sentimientos negativos y se niega la posibilidad de que descubran su cuerpo. Los niños no tienen tampoco la misma percepción de los genitales que la que pueden tener los adultos y tampoco conocen bien la finalidad de ellos.

Según los especialistas, los padres deben actuar con naturalidad y raciocinio, los niños deben superar todas las etapas y una vez adquieran percepción de sí mismos dejarán de tocarse. Negarles esta exploración podría provocar que en un futuro pudieran tener problemas en sus relaciones íntimas como resultado de una frustración en la edad infantil.

Si los padres se comportan de modo tranquilo y sin alarmismos, los niños tienden a restar importancia a esa parte de su cuerpo y en poco tiempo ya no prestan atención porque ya la conocen. Por otro lado, los niños tienden a imitar a sus padres, si ven que ellos no se tocan los genitales, también adoptarán este comportamiento.

Al parecer, la exploración genital infantil es más frecuente en niños que en niñas y la explicación de ello es muy sencilla, los genitales masculinos son mucho más accesibles y llamativos que los genitales femeninos. Por ello, a partir de los 18 meses de edad es habitual ver que un niño se toque los genitales, aunque esto no quiere decir que no lo hagan las niñas, tardan un poco más pero también realizan esta exploración.

A partir de los 36 meses de edad, los niños empiezan a fijarse en otros niños, especialmente si son del sexo opuesto, es entonces cuando hay que empezar a enseñarles algunas normas morales que atañen a la sexualidad infantil, pero siempre entendiendo que esta actitud es fruto de la curiosidad y las ganas de conocer y aprender. Las explicaciones que se deben proporcionar deben de ser acordes a su edad y orientadas al respeto de lo ajeno, ya que en estas edades nada tiene que ver el sexo o el deseo. Por cierto, recomendamos leer el post hablar de sexo con nuestros hijos.
JR.

Enuresis infantil, mitos y verdades

Octubre 6, 2010

enuresis infantilLa enuresis infantil es un tema que preocupa cuando se acerca a nuestra familia, y que es importante conocer bien. Conducirlo bien, sin presionar ni acusar a quien lo padece pero estando bien atento a su evolución, es parte del delicado equilibrio que no siempre es fácil de lograr.

Veamos algunos de las afirmaciones o consejos más frecuentes que vas a recibir, tratando de discernir cuáles de ellos son mitos y cuáles verdades.

* Mamá o papá son responsables de la situación; absolutamente falso. Nada tiene que ver la enuresis con la crianza y nadie en especial es culpable (ni padres ni hermanos y mucho menos el propio niño).

* La enuresis es incurable; absolutamente falso también. Por supuesto que se controla y se cura. Es más: la mayoría de las veces son episodios pasajeros y aislados. Eso sí: requiere paciencia, nada se logra de un día para otro y requiere mucho estímulo, amor y en casos más prolongados ayuda profesional.

* Hay que tratar que el niño beba poco y nada a partir de las horas de la tarde; no sólo es falso sino que altamente perjudicial, pues podría promover deshidratación en el niño. Deja que el niño beba lo que quiera y necesite; el problema no pasa por allí.

* Despierta al niño por la noche y llévalo al baño; si bien puede llegar a solucionar el problema desde un punto de vista práctico, no es una buena idea y califico enfáticamente  a la afirmación como falsa. El niño tiene que poder llegar a controlar la vejiga llena por sí mismo y vaciarla sólo retardará el “entrenamiento” natural necesario.

Papel pintado con sombras chinescas para la habitación infantil

Septiembre 21, 2010

decoración de habitaciónjpgEn ocasiones os traemos algunas inspiraciones para decorar las paredes del cuarto de los niños. Esta vez os enseñamos una propuesta que nos hacen desde Peques y más de un papel pintado con sombras chinescas, ideal para colocar en una de las paredes de la habitación infantil.

Además de decorar, el papel propone un juego para la hora de irse a la cama. Está repleta de imágenes hechas con las manos para hacer sombras chinescas con formas de animales.

Enseña la posición de las manos para reproducir un conejo, una paloma, un perro, un alce, un pato… y otras figuras que los niños pueden imitar sobre otra de las paredes de la habitación.

cáncer infantil

Septiembre 21, 2010

leucemiajpgEl 20% de los niños que padecen leucemia T-linfoblástica (T-ALL) y que no responden al tratamiento de quimioterapia pueden sufrir un subtipo de esa enfermedad recientemente identificado, según ‘The Lancet Oncology’

En los últimos años han mejorado los índices de curación de los pacientes de T-ALL, que representan entre un 10 y un 15% de las leucemias linfoblásticas: la quimioterapia intensa logra índices de curación de un 80%.

No se han podido superar, sin embargo, esos índices por la dificultad de ciertas características clínicas o marcadores de células que puedan predecir con exactitud en qué pacientes es más probable que fallen las terapias estándar.

El descubrimiento

Un equipo dirigido por Dario Campana, del Departamento de Oncología del St. Jude Children’s Research Hospital (Memphis, Tennessee), desarrolló la teoría de que las células del grupo de niños que no respondían al tratamiento estándar podrían ser inmaduras, precursores tempranos de células T, una subcategoría de timocitos que no se habían identificado hasta fecha reciente.

Esos precursores tempranos (siglas inglesas: ETP) pueden derivarse directamente de las células madre hemopoéticas en la médula ósea y conservan el potencial de diferenciarse formando distintos tipos de timocitos.

Han migrado recientemente de la médula ósea al timo y puede que se resistan al tratamiento porque son substancialmente diferentes de las células linfoideas que combate la quimioterapia estándar.

En su estudio, el doctor Campana y sus colegas examinaron las células leucémicas de 239 pacientes de leucemia linfoblástica T de dos centros de estudio, uno en Estados Unidos y otro en Italia.

Gracias a la más moderna tecnología médica identificaron a treinta pacientes de linfoblastos leucémico que tenían las características de los precursores de las células T y observaron que la inestabilidad del genoma de las células tumorales en esos pacientes había aumentado significativamente.

Luego se compararon los índices de supervivencia de los pacientes de ETP-ALL en comparación con los observados en los pacientes con T-All típico.

En el grupo estadounidense, en un 72 por ciento de los pacientes de ETP-ALL no se dio una remisión o se produjo una recaída en 10 años frente a sólo un 10% de los pacientes del T-All típico.

En el grupo italiano se obtuvieron resultados similares: un 57% de los pacientes de ETP-ALL sufrieron una recaída en dos años frente a sólo un 14% de los pacientes del T-ALL típico.

Posibles soluciones

“El alto riesgo de que no se produzca la remisión (del mal) o de que se dé una recaída en los pacientes de ETP-ALL si se los trata con quimioterapia intensa estándar indica la necesidad de buscar otras terapias alternativas”, señala Campana.

Un tratamiento alternativo podría incluir la terapia mieloablativa, seguida de trasplante de células madre hemopoéticas en la primera remisión.

También se podrían diseñar estrategias terapéuticas capaces de reprimir la programación genética, lo que haría que esos pacientes respondieran mejor a la terapia convencional dirigida a las células linfoideas.

Los beneficios de comer en familia

Agosto 10, 2010

ninos-comerNo sólo la nutrición es importante: a la hora de sentarse a la mesa, compartir vida en familia también cuenta

Hacer coincidir los horarios de toda la familia a la hora de sentarse a la mesa puede resultar casi una misión imposible: conciliar la vida personal y familiar no sólo supone todo un ejercicio de malabarismo sino, también, un auténtico esfuerzo físico y mental. Aún así, los expertos en nutrición infantil aseguran que merece la pena: la mesa es el entorno ideal para compartir y hacer vida en familia, y esto afecta especialmente a los más pequeños.

Los beneficios: mejora de las habilidades comunicativas y sociales, interacción en el entorno familiar o nuevas formas de aprendizaje de ‘los mayores’ son sólo agunos de ellos. Compartir lo que hemos hecho, visto o vivido durante el día sentados a la mesa en lugar de enfrente de la tele permite a los peques desarrollar su nivel de conversación, así como discutir o argumentar a cerca de sus nuevos logros, tareas, o, simplemente, los ‘nuevos mejores amigos’ que han conocido durante el día. La mesa es, además, el momento perfecto para que los papás y mamás con agendas más apretadas dediquen cien ojos y oídos a todo lo que sus hijos tengan que contarles: una manera sencilla y eficaz de aprovechar el tiempo en familia, y permitir a los peques sentirse integrados, atendidos y escuchados cada día, al menos, durante un ratito.

Junto a los beneficios emocionales está la siempre pendiente tarea de aprender modales y ‘copiar’ correctos roles de comportamiento: si tus hijos están apuntados al comedor del cole, lo más probable es que la mayor parte de actitudes en la mesa provengan de compañeros de juegos y amigos. Aprovecha la hora de la cena para corregir modos y formas, e inculcarles hábitos y patrones correctos de alimantación: recuerda que es durante la infancia cuando se adquieren la mayor parte de patrones de conducta, que se desarrollan más tarde durante la vida adulta.

Abuso y Maltrato Infantil: Entrevista psicólogica

Julio 6, 2010

2FA5BC75-5abusoHoy vamos a tocar el tema de abuso y maltrato infantil y como es el abordaje desde la primera entrevista psicológica, como sabemos la entrevista psicológica es la herramienta fundamental con la que cuenta el psicólogo.

Lejos de ser una indagatoria, la entrevista psicológica pretende acercarse del modo más contenedor posible al problema que sufre una persona, en este caso, un niño, facilitándole desde nuestro especial modo de abordaje, que pueda comunicarnos la naturaleza de su sufrimiento y relato de los hechos que lo motivaron.

Aunque parezca obvio hay que aclarar lo fundamental que resulta el hecho de que el entrevistador conozca las capacidades y limitaciones del niño para conducir la entrevista de tal modo que pueda recabar la información que se requiere de él, teniendo en cuenta, muy especialmente, el momento del desarrollo evolutivo en que se encuentra. Con esto nos referimos a su nivel de pensamiento: intuitivo, concreto o formal, a su capacidad de memoria y a su ubicación témporo – espacial.

Para ello debemos conocer el desarrollo evolutivo de los niños, sus posibilidades y sus limitaciones, tanto para comprender como para expresarse.

Somos nosotros los que debemos adecuarnos a ellos y no tratar de forzarlos a contestar cuestionarios que no terminan de entender o los sumen en un estado de angustia.

La misma pregunta reformulada en un lenguaje semejante al utilizado por el niño, según su edad, y atendiendo al especial estado afectivo por el que atraviesa, seguramente arrojará resultados más certeros y contribuirá a un mejor clima emocional en la entrevista.

Antes de adentrarnos en recomendaciones técnicas sobre cómo llevar a cabo esta entrevista, deseamos advertir sobre un hecho preocupante que comienza a observarse en nuestro medio.

Dado el auge que ha tomado el tema del abuso sexual infantil y, especialmente, la difusión y exposición de relatos de víctimas en los medios de comunicación masiva, creemos que es fundamental que el niño no haya sido expuesto con anterioridad a información errónea fuera del ambiente formal de la entrevista. Muchos niños escuchan otros relatos, de su caso o de otras situaciones que pueden confundir o distorsionar su propio recuerdo.

Con las mejores intenciones, a veces, algunas personas allegadas al niño realizan su propia indagatoria forzando a éste a que relate detalles o agregue comentarios, o, peor aún; hacen interpretaciones de hechos que no ayudan, es más pueden entorpecer el proceso de recuerdo y elaboración del trauma.

Esto se agrava cuando el niño es muy pequeño y le cuesta aún más elaborar un relato fiel de lo ocurrido, cuando el hecho toma, por sus características, estado público (cuando el abuso es extra familiar y hay más niños implicados) y por supuesto, resulta devastador cuando ninguno de los padres utiliza al niño en una batalla legal por la tenencia en casos de divorcio controvertido.

Lejos de pretender colaborar en el ocultamiento de las situaciones de abuso infantil, creemos que por el bien del niño, no hay que sobreexponerlo, sino, ante la duda, consultar inmediatamente a un equipo especializado que sepa encarar esta problemática de la manera menos traumática y más segura, tanto para él como para su familia. En el proceso de recuerdo y elaboración del daño sufrido en estos niños hay que considerar no sólo las características propias de las funciones de la atención y de la memoria infantil que varían según la edad, sino también justamente, la naturaleza traumática del hecho sobre el que tienen que testificar. Estos hechos ponen en marcha mecanismos defensivos tales como la disociación y la negación los cuales interfieren en el recuerdo y en el relato mismo.

Sabemos que, en líneas generales, la atención se concentra en momentos de estrés. Sin embargo, cuando el estrés intenso se convierte en estrés traumático, la persona se siente totalmente desbordada, no puede procesar información de manera narrativa, produciéndose una disociación de la memoria. La misma se ubica en compartimentos que no logran integrase en los esquemas existentes.

Ahora bien, aún cuando la disociación se produce durante la experiencia traumática, la persona la codifica y, aunque actúe posteriormente la represión y la aleje de la conciencia, es posible recuperar la memoria un momento posterior.

En los niños, la no integración dela información traumática en las estructuras existentes del pensamiento constituye el desorden de estrés postraumático. Tal desorden impacta negativamente en la capacidad de atención y procesamiento de la información. El niño presenta problemas generalizados de atención y distractibilidad, adoptando, comúnmente la forma de desorden de hiperactividad y déficit de atención. Sabemos por estudios anteriores realizados en el área de la psicopedagogía cuánta energía necesita el niño para procesar estos hechos traumáticos y cómo lo vivido invade su pensamiento restándole el tiempo y la energía que necesita para el aprendizaje diario y escolar. De esta manera estos niños se presentan como “sin recursos” en la escuela sin embargo lo que sucede es que su pensamiento está abocado a resolver el hecho traumático.

Los malos tratos suelen tener efectos cognitivos negativos en el niño. El niño se siente culpable y/o avergonzado, lo que puede contribuir a una desorganización de su memoria.

Por otra parte, aún cuando la memoria del niño sea buena, su testimonio puede verse frustrado por las limitaciones en la capacidad para comunicarse.

Puede ocurrir que el niño no haya comprendido las preguntas formuladas o el adulto haya interpretado mal sus respuestas.

Una vez más se hace imprescindible conocer el desarrollo evolutivo del niño para adecuar las preguntas, como decíamos anteriormente, a su capacidad de comunicación y adaptarse a su vocabulario. Debemos tener en cuenta, por ejemplo, si el niño está en condiciones de comprender los términos temporales tales como hoy, mañana, ayer, antes, después, si puede entender frases con más de una pregunta simultánea, o preguntas que incluyen-una negación, etc.

Criterios a tener en cuenta en la elaboración:
En el trabajo pericial se comienza con una entrevista a los adultos que realizan la denuncia, generalmente miembros de la familia o del entorno familiar del niño.

En dicha entrevista el evaluador debe tener en cuenta si en el relato del adulto aparecen indicadores asociados al maltrato infantil, si han detectado, por ejemplo, cambios en el comportamiento del niño, problemas emocionales, dificultades escolares, problemas físicos, si les preocupan ciertas actitudes o comentarios espontáneos del mismo, o sea, atender a todo aquello que haga sospechar acerca de la posibilidad del maltrato.

La entrevista con adultos puede registrar diferente motivación: a veces los adultos se presentan sólo con la sospecha, otras veces el relato aparece teñido de deseo de castigar al culpable sobre el cual hay certeza. La actitud beligerante o invasiva del denunciante puede poner en riesgo la neutralidad del evaluador cuando éste no logra tomar distancia y se alía, aún inconscientemente con él, con lo cual pone en peligro ya desde el comienzo, la objetividad del proceso pericial.

El clima emocional en el cual se realizan estas entrevistas es sumamente movilizador y. el profesional debe estar alerta y capacitado para manejar los efectos transferenciales, ser cauteloso en sus comentarios y centrarse en la búsqueda de indicadores asociados al trauma en el niño y no en la investigación de la veracidad de quien relata los hechos.

Si bien puede resultar angustiante saber que de la evaluación pericial depende la seguridad del niño se debe evitar cualquier apresuramiento que no permita considerar todos los indicadores absteniéndose de emitir cualquier juicio de valor.

El objetivo es como decíamos antes, que el niño pueda ser entrevistado de la manera más idónea y menos traumática para él.

Recordemos que estos niños, y, en especial, aquellos muy pequeños o muy dañados, serán muy renuentes a hablar sobre estos temas con un desconocido y en un ambiente extraño.

Por eso, una sóla sesión es impensable…debemos ir poco a poco, ganando la confianza del niño, para acercarlos cada vez más a los puntos traumáticos sobre los que deberá testificar Sólo un profesional especializado en el tema del Maltrato Infantil, sabe cómo abordar a un niño dañado por un trauma de estas características que debe enfrentar la crisis que provoca tal desvelamiento.

El miedo, la vergüenza, la culpa pueden paralizar a un niño llevarlo a retractarse. De modo que, en todo momento debe sentirse a salvo y contar con la confianza de que quien lo escucha sabe cómo hacerlo.

La presencia de los padres no sólo puede inhibir a un niño, sino que puede perjudicar la observación de su conducta durante la entrevista. En ocasiones los padres o quien denuncia motivado por su propia ansiedad, pone palabras en el niño o lo fuerza a contar hechos que aún no ”fueron ni mencionados por el menor.

‘No olvidemos que, de lo que se trata, en este momento, es de lograr registrar el relato del niño y observar los indicadores emocionales y de comportamiento presentes en la entrevista asociados con el perfil del niño maltratado.

Estos indicadores emocionales y, también, por las limitaciones que presentan, en especial los niños pequeños, para prestar atención. y concentrarse, que la entrevista no puede ser muy larga y debe ser interrumpida cuando el niño muestra signos de cansancio, angustia, o cuando lo requiera por él mismo.

En posteriores artículos hablaremos de los pasos que se deben tener en cuenta en la entrevista psicológica y la importancia de ellos.

Esperamos que la información sea de gran ayuda y de esta manera respondiendo a las dudas de nuestros lectores. Un saludo afectuoso VISION PSICOLOGICA

Maltrato al menor

Septiembre 9, 2009

  • Maltrato infantil, Negligencia del niño

menor malMaltratar a un menor es hacer algo, o dejar de hacer algo, que resulte en un daño para un niño o lo ponga en riesgo de lastimarse. El maltrato al menor puede ser físico, sexual o emocional. La negligencia, o el no cubrir las necesidades de un niño, también es una forma de abuso.

La mayoría de los niños maltratados sufren más daños emocionales que físicos. Un niño maltratado puede deprimirse. Puede retraerse, pensar en suicidarse o tornarse violento. Los niños más grandes pueden consumir drogas o alcohol, intentar huir o abusar de otros.

El maltrato al menor es un problema serio. Si sospecha que algún niño sufre maltratos o negligencia, llame a la policía o a la agencia local para el bienestar infantil.

Cómo reconocer el maltrato de menores: Los síntomas y los indicios
El primer paso para ayudar a los niños que han sido abusados o descuidados es reconocer los indicios del maltrato de menores. La presencia de un solo indicio no es prueba suficiente de que haya ocurrido el abuso en una familia, pero vale le pena evaluar la situación si estos indicios aparecen con frecuencia o en combinación.
Si usted sospecha que un niño es víctima del maltrato y lo denuncia puede proteger a este niño y obtener ayuda para su familia. Cualquier persona interesada puede denunciar sospechas de abuso y negligencia de menores. Algunas personas (por lo común ciertos tipos de profesionales) están obligadas por ley a denunciar el maltrato de menores en ciertas circunstancias—a estas personas se les llama denunciantes obligados.
Para averiguar cómo y dónde puede hacer una denuncia, llame a su oficina local de servicios de protección de menores o a su departamento de policía. Usted puede obtener información adicional y el número de contacto de la persona adecuada comunicándose al número de Childhelp® para la prevención del abuso de menores:
Cómo reconocer el maltrato de menores
Estos pueden ser indicios de abuso o negligencia de menores:
El niño:

  • Demuestra cambios repentinos en su comportamiento y en su desempeño escolar
  • Tiene problemas de aprendizaje que no pueden ser atribuidos a una causa física o psicológica específica; se concentra con dificultad
  • Siempre está alerta, como si algo malo le pudiera ocurrir
  • Carece de supervisión adulta
  • Es extremadamente retraído, pasivo o sumiso
  • Llega temprano a la escuela y a otras actividades, se queda hasta tarde y no quiere regresar a su

El padre (o la madre):

  • Demuestra poco interés por el niño
  • Ha sido notificado de los problemas físicos o médicos del niño, pero el niño no ha recibido tratamiento
  • Niega la existencia de los problemas del niño en casa o en la escuela, o culpa al niño por estas dificultades
  • Pide a los maestros o cuidadores que utilicen fuerza física severa como método de disciplina si el niño se porta mal
  • Piensa que el niño es por naturaleza malo, problemático o que vale poco
  • Exige resultados físicos o académicos que el niño no puede alcanzar
  • Muestra cierta dependencia afectiva con el niño; lo necesita para satisfacer sus necesidades emocionales; exige toda su atención

El padre (o la madre) y el niño:

  • Raramente se tocan o se ven a la cara
  • Consideran que su relación es completamente negativa
  • Dicen no caerse bien

Tipos de abuso..
tipos de abusosEstos son algunos indicios comúnmente asociados a ciertos

y negligencia, como el abuso físico, la negligencia, el abuso sexual y el abuso emocional. Es importante subrayar que estos tipos de abuso por lo común se manifiestan en combinación y no aisladamente. Un niño que es abusado físicamente a menudo también es víctima de otros tipos de abuso, como el abuso emocional o psicológico. Un niño abusado sexualmente también puede ser víctima de la negligencia o el abandono.
Indicios de abuso físico
Hay que considerar la posibilidad de abuso físico cuando el niño:
* Tiene lesiones, quemaduras, mordidas, ojos amoratados o huesos dislocados o rotos
* Tiene moretones, machucones u otras marcas en la piel después de haber faltado al colegio
* Parece estar aterrorizado de sus padres y llora o protesta cuando es hora de irse a su casa
* Se encoge o se disminuye cuando un adulto se le acerca
* Dice que ha sido lastimado por uno de sus padres o por un cuidador
Hay que considerar la posibilidad de abuso físico cuando el padre, la madre u otro cuidador adulto:
* Da una versión contradictoria o poco convincente, o cuando no puede explicar las lesiones del niño
* Dice que el niño es “malo”, o lo describe de manera muy negativa
* Recurre a la fuerza física severa para disciplinar al niño
* Fue abusado durante su infancia

abandoneIndicios de abandono o descuido…
Hay que considerar la posibilidad de negligencia o abandono cuando el niño:
* Falta a la escuela con frecuencia
* Anda mendigando para que le den comida o dinero, o los roba.
* Carece de atención médica o dental, no tiene inmunizaciones o lentes (si los necesita)
* Con frecuencia está sucio y huele mal
* No tiene ropa suficiente para protegerse del clima
* Abusa el alcohol y las drogas
* Dice que no hay nadie en casa que lo pueda cuidar o atender
Hay que considerar la posibilidad de abandono o negligencia cuando el padre, la madre u otro cuidador adulto:
* Se muestra indiferente hacia el niño y sus necesidades
* Parece estar deprimido o sin motivación
* Se comporta de manera irracional
* Abusa el alcohol y las drogas

Indicios de abuso sexual..
abuso_sexual1.Hay que considerar la posibilidad de abuso sexual cuando el niño:
* Tiene dificultes para caminar o para sentarse
* De pronto se niega a participar en actividades deportivas o a cambiarse de ropa en el gimnasio
* Dice que tiene pesadillas y que se orina en la cama
* De pronto le cambia el apetito, no come bien
* Demuestra conocimientos sobre la sexualidad que parecen muy sofisticados, inusuales o hasta raros para su edad
* Se embaraza o contrae una enfermedad venera, particularmente si tiene menos de catorce años
* Se escapa de su casa
* Dice que fue abusado sexualmente por uno de sus padres o por un cuidador adulto
Hay que considerar la posibilidad de abuso sexual cuando el padre, la madre u otro cuidador adulto:
* Sobreprotege al niño o limita severamente su contacto con otros niños, especialmente del sexo opuesto
* Se recluye y es dado al misterio
* Es celoso y controla a otros miembros de la familia
Indicios del maltrato emocional
Hay que considerar la posibilidad de maltrato emocional cuando el niño:
* Demuestra comportamientos extremos, que van de la sumisión al comportamiento intempestivo, de la pasividad a la agresión
* Se comporta como adulto (por ejemplo, cuidando a otros niños), o demuestra cierto infantilismo (golpeándose la cabeza o meciéndose)
* Está retrazado en su desarrollo físico o emocional
* Ha intentado suicidarse
* Dice que no tiene un vínculo afectivo con sus padres
Hay que considerar la posibilidad de maltrato emocional cuando el padre, la madre u otro cuidador adulto:
* Acusa, desprecia o humilla al niño constantemente
* No demuestra ningún interés por el niño y se niega a aceptar ayuda para los problemas del niño
* Rechaza al niño abiertamente

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