Cómo actuar si mi hijo consume drogas

Febrero 5, 2012

Los especialistas han detectado que los adolescentes del siglo XXI tienen unos hábitos de consumo distintos a los que existían hace sólo 20 años. La heroína ya no es la principal droga, pero el cannabis, la cocaína y las drogas sintéticas ocupan su puesto con mucha fuerza. No son drogas tan asociales, pero siguen siendo muy nocivas.
No es fácil adivinar saber si nuestro hijo está tomando algún tipo de drogas. Los expertos han destacado una serie de comportamientos comunes a los jóvenes que se han iniciado en el consumo. Si observas varias de estos puntos, debes enfrentarte el problema.
Saber si toman drogas
La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Juvenil d algunos signos de alerta que pueden indicarnos si hay un problema:
- Fatiga constante, quejas sobre el estado de salud, ojos rojos o resfriado pertinaz.
- Cambio de personalidad, cambios de humor súbitos, conducta irresponsable, depresión, falta de interés y de motivación.
- Bajón en as notas, ausencias injustificadas, problemas de disciplina.
- Nuevos amigos que les hacen pasar muchas horas fiera de sus ámbitos habituales, cam,bios en a forma de vestir o en los gustos musicales.
Lo que no debemos hacer
La Federación de Ayuda para la Drogadicción (FAD) recomienda no cometer los siguientes errores para evitar que nuestros hijos consuman droga:
· Adoptar una actitud distante con nuestros hijos, sin darles oportunidad de expresarse y sin prestar atención a sus inquietudes, aunque puedan parecernos irrelevantes.
· Eludir hablar de drogas con nuestros hijos o hacerlo con exageración, deformando la realidad, dramatizando, con amenazas o castigos. También debemos evitar, aunque intentemos hacerles conscientes de su responsabilidad ante el consumo de drogas, que el diálogo se convierta en una regañina o en un interrogatorio.
· Transmitir actitudes positivas hacia el consumo de drogas, ya que, en muchos casos, aunque sea de manera inconsciente, hacemos justo lo contrario, por ejemplo: asociar el consumo de alcohol a la diversión, a la evasión de problemas, a la llegada de la madurez, a la virilidad, etc.
· Proteger en exceso a los hijos, de tal manera que siempre tomemos decisiones por ellos, solucionemos sus problemas, no tengan oportunidad de equivocarse, les demos todo hecho y, si es posible, todo lo que quieran; en definitiva, no permitirles crecer.
· Tener una actitud indiferente ante sus vidas, no saber por dónde andan, estar siempre demasiado ocupados para ellos o, por el contrario, atosigarles exageradamente.
· Mantener en la familia un clima de intolerancia, de falta de diálogo y respeto entre los miembros de la familia.
· Menospreciar a los hijos porque no son como esperábamos, sin tener en cuenta sus cualidades y sus esfuerzos, teniendo muy presentes sus defectos y, por lo tanto, alentando una imagen negativa de sí mismos.
Qué hacer si consumen
La primera medida es la calma, no dramatizar. La drogodependencia es un proceso lento que transcurre por etapas sucesivas y que no supone necesariamente una escalada forzosa, sino que puede detenerse incluso espontáneamente.
Es fundamental conocer en qué momento del proceso se encuentra nuestro hijo, puesto que puede que haya realizado una primera experimentación o esté consumiendo esporádicamente o, por el contrario, realice un consumo más regular y habitual. Antes de actuar es necesario recabar toda la información posible sobre la situación.
Es imprescindible hablar con él sin sacar las cosas de quicio, con confianza. Por encima de todo, es importante adoptar una actitud de acogida y no de rechazo para que, de esta forma, nuestro hijo lo perciba como una ayuda y no como una censura o control, pero subrayando seriamente nuestra desaprobación.
Cuando esté tranquilo hay que intentar hablar con él de:
- Las sustancias que está tomando.
- Las dosis y la frecuencia.
- El grado de conciencia que tiene sobre los riesgos o sobre los posibles problemas que tiene el consumo que está realizando.
- La función que está cumpliendo para él o para ella la droga o las drogas que está utilizando.
Buscando soluciones
Para apoyar a nuestro hijo podemos:
- Ofrecerles una información fiable y realista sobre los efectos nocivos de las sustancias que consume y sobre los riesgos de su uso
- Ayudarle a analizar los motivos por los que las toma
- Facilitarles la búsqueda de alternativas que sustituyan la función que están cumpliendo las drogas: motivarle hacia diversas aficiones, despertar nuevos intereses y nuevos entretenimientos, abrir su abanico de amistades poniéndole en contacto con otros jóvenes, compartir más tiempo con ellos, etc.
- Estar a su lado si intuimos que tienen algún conflicto escolar, amoroso, de relaciones sociales, de identidad, etc. Hay que hacerles ver que, para compartir sus problemas y para ayudarles a completar sus propios recursos, pueden contar con nosotros, buscando posibles soluciones conjuntamente.
- Marcar unos horarios y unas normas de convivencia en casa que han de ser respetadas, ya que esto facilita el clima de entendimiento en la familia y ayuda a controlar riesgos.
- Actuar cuanto antes en el caso de detectar un consumo abusivo o una dependencia. El primer paso es solicitar orientación y ayuda a profesionales.

drogasjpgLos especialistas han detectado que los adolescentes del siglo XXI tienen unos hábitos de consumo distintos a los que existían hace sólo 20 años. La heroína ya no es la principal droga, pero el cannabis, la cocaína y las drogas sintéticas ocupan su puesto con mucha fuerza. No son drogas tan asociales, pero siguen siendo muy nocivas.

No es fácil adivinar saber si nuestro hijo está tomando algún tipo de drogas. Los expertos han destacado una serie de comportamientos comunes a los jóvenes que se han iniciado en el consumo. Si observas varias de estos puntos, debes enfrentarte el problema.

Saber si toman drogas

La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Juvenil d algunos signos de alerta que pueden indicarnos si hay un problema:

- Fatiga constante, quejas sobre el estado de salud, ojos rojos o resfriado pertinaz.

- Cambio de personalidad, cambios de humor súbitos, conducta irresponsable, depresión, falta de interés y de motivación.

- Bajón en as notas, ausencias injustificadas, problemas de disciplina.

- Nuevos amigos que les hacen pasar muchas horas fiera de sus ámbitos habituales, cam,bios en a forma de vestir o en los gustos musicales.

Lo que no debemos hacer

La Federación de Ayuda para la Drogadicción (FAD) recomienda no cometer los siguientes errores para evitar que nuestros hijos consuman droga:

· Adoptar una actitud distante con nuestros hijos, sin darles oportunidad de expresarse y sin prestar atención a sus inquietudes, aunque puedan parecernos irrelevantes.

· Eludir hablar de drogas con nuestros hijos o hacerlo con exageración, deformando la realidad, dramatizando, con amenazas o castigos. También debemos evitar, aunque intentemos hacerles conscientes de su responsabilidad ante el consumo de drogas, que el diálogo se convierta en una regañina o en un interrogatorio.

· Transmitir actitudes positivas hacia el consumo de drogas, ya que, en muchos casos, aunque sea de manera inconsciente, hacemos justo lo contrario, por ejemplo: asociar el consumo de alcohol a la diversión, a la evasión de problemas, a la llegada de la madurez, a la virilidad, etc.

· Proteger en exceso a los hijos, de tal manera que siempre tomemos decisiones por ellos, solucionemos sus problemas, no tengan oportunidad de equivocarse, les demos todo hecho y, si es posible, todo lo que quieran; en definitiva, no permitirles crecer.

· Tener una actitud indiferente ante sus vidas, no saber por dónde andan, estar siempre demasiado ocupados para ellos o, por el contrario, atosigarles exageradamente.

· Mantener en la familia un clima de intolerancia, de falta de diálogo y respeto entre los miembros de la familia.

· Menospreciar a los hijos porque no son como esperábamos, sin tener en cuenta sus cualidades y sus esfuerzos, teniendo muy presentes sus defectos y, por lo tanto, alentando una imagen negativa de sí mismos.

Qué hacer si consumen

La primera medida es la calma, no dramatizar. La drogodependencia es un proceso lento que transcurre por etapas sucesivas y que no supone necesariamente una escalada forzosa, sino que puede detenerse incluso espontáneamente.

Es fundamental conocer en qué momento del proceso se encuentra nuestro hijo, puesto que puede que haya realizado una primera experimentación o esté consumiendo esporádicamente o, por el contrario, realice un consumo más regular y habitual. Antes de actuar es necesario recabar toda la información posible sobre la situación.

Es imprescindible hablar con él sin sacar las cosas de quicio, con confianza. Por encima de todo, es importante adoptar una actitud de acogida y no de rechazo para que, de esta forma, nuestro hijo lo perciba como una ayuda y no como una censura o control, pero subrayando seriamente nuestra desaprobación.

Cuando esté tranquilo hay que intentar hablar con él de:

- Las sustancias que está tomando.

- Las dosis y la frecuencia.

- El grado de conciencia que tiene sobre los riesgos o sobre los posibles problemas que tiene el consumo que está realizando.

- La función que está cumpliendo para él o para ella la droga o las drogas que está utilizando.

Buscando soluciones

Para apoyar a nuestro hijo podemos:

- Ofrecerles una información fiable y realista sobre los efectos nocivos de las sustancias que consume y sobre los riesgos de su uso

- Ayudarle a analizar los motivos por los que las toma

- Facilitarles la búsqueda de alternativas que sustituyan la función que están cumpliendo las drogas: motivarle hacia diversas aficiones, despertar nuevos intereses y nuevos entretenimientos, abrir su abanico de amistades poniéndole en contacto con otros jóvenes, compartir más tiempo con ellos, etc.

- Estar a su lado si intuimos que tienen algún conflicto escolar, amoroso, de relaciones sociales, de identidad, etc. Hay que hacerles ver que, para compartir sus problemas y para ayudarles a completar sus propios recursos, pueden contar con nosotros, buscando posibles soluciones conjuntamente.

- Marcar unos horarios y unas normas de convivencia en casa que han de ser respetadas, ya que esto facilita el clima de entendimiento en la familia y ayuda a controlar riesgos.

- Actuar cuanto antes en el caso de detectar un consumo abusivo o una dependencia. El primer paso es solicitar orientación y ayuda a profesionales.

5 errores comunes que los padres cometen con sus hijos adolescentes

Septiembre 5, 2011

5 errores comunes que los padres cometen con sus hijos adolescentes
Esperar siempre lo peor de ellos, no dejarlos tomar pequeñas decisiones, no respetar su privacidad, son algunos de los errores más habituales.
Ser padres de un adolescente no es tarea sencilla, desafían límites permanentemente, se creen los más sabios de todos, dueños del universo, invulnerables y muchas veces pueden parecer seres extraños dentro del hogar. Sin embargo, siguen siendo nuestros hijos y lo que necesitan es la contención y orientación de sus padres.
Como padre hay que tener claro que los adultos somos nosotros y actuar conforme a esa idea, si bien no existe manual ni libreto que indique cómo ser un buen padre, hay algunos errores muy comunes que suelen cometer los padres con sus hijos adolescentes. Conocerlos de antemano puede ayudar a prevenirlos:
1. Tener malas expectativas
Tener siempre expectativas negativas, es decir esperar lo peor de nuestros hijos adolescentes, los predispone de alguna manera a que se comporten mal y se involucren en situaciones riesgosas. Los adolescentes son vistos como una especie de monstruos en potencia, unos bichos raros en metamorfosis permanente de los que siempre se sospecha, se desconfía y se cree que en cualquier momento van a hacer algo malo. Ellos son muy perceptivos y todo esto no hace más que fomentarlos a que actúen como se está esperando que lo hagan: mal.
2. No dejarlos tomar algunas decisiones
Los adolescentes es muy común que se sientan adultos y pretendan decidir todo en su vida, como padres es importante no entrar en un conflicto permanente de poder por pequeñeces y sí permitirles que tomen determinadas decisiones como ser el tipo de ropa que usarán, el peinado, es decir, cosas que no afectan y no hacen daño a nadie pero que para ellos son de suma importancia y ayudan a que se sientan con más confianza, con un margen de libertad fundamental en esa etapa de la vida. Intervenir o prohibir que decidan ellos sí, cuando hay situaciones de riesgo o de peligro potencial.
3. No establecer límites claros
Si bien la adolescencia es una etapa que se caracteriza por el desafío, el rompimiento permanente de reglas, el cuestionamiento constante de los límites, la rebeldía, etc., ello no es sinónimo de dejarlos ser y no reprimirlos ni marcarles hasta donde. Es precisamente en este período de la vida en el que se hace fundamental la figura firme de los padres, que aunque ellos no lo entiendan así, genera seguridad, confianza y tranquilidad. Poner límites claros y hacer que se respeten es la mejor manera de ayudarlos a crecer sanamente, ellos necesitan reglas y estructuras que los ayuden a incorporar los valores y principios que como padres hemos querido transmitirles.
4. No respetar su privacidad
Si bien para los padres los hijos siempre son unos bebés y los vemos como pequeñitos, es importante en esta etapa de la adolescencia darles mayor libertad, no invadirlos y revisarles sus cosas, respetar su privacidad, es fundamental para que confíen en nosotros. Esto no quiere decir no controlar ciertas cosas como ser el tipo de contenidos de Internet a que acceden, los programas de televisión que ven, sus salidas con amigos, etc.
5. No respetar o tomar en cuenta sus ideas
Muchas veces los adultos suelen trivializar, restar trascendencia a las ideas, pensamientos, creencias de los adolescentes. Esta es una etapa en la que priman los ideales, las utopías y está bien que puedan tenerlos sin que sean minimizados por sus padres.

errores de los padresEsperar siempre lo peor de ellos, no dejarlos tomar pequeñas decisiones, no respetar su privacidad, son algunos de los errores más habituales.

Ser padres de un adolescente no es tarea sencilla, desafían límites permanentemente, se creen los más sabios de todos, dueños del universo, invulnerables y muchas veces pueden parecer seres extraños dentro del hogar. Sin embargo, siguen siendo nuestros hijos y lo que necesitan es la contención y orientación de sus padres.

Como padre hay que tener claro que los adultos somos nosotros y actuar conforme a esa idea, si bien no existe manual ni libreto que indique cómo ser un buen padre, hay algunos errores muy comunes que suelen cometer los padres con sus hijos adolescentes. Conocerlos de antemano puede ayudar a prevenirlos:

1. Tener malas expectativas

Tener siempre expectativas negativas, es decir esperar lo peor de nuestros hijos adolescentes, los predispone de alguna manera a que se comporten mal y se involucren en situaciones riesgosas. Los adolescentes son vistos como una especie de monstruos en potencia, unos bichos raros en metamorfosis permanente de los que siempre se sospecha, se desconfía y se cree que en cualquier momento van a hacer algo malo. Ellos son muy perceptivos y todo esto no hace más que fomentarlos a que actúen como se está esperando que lo hagan: mal.

2. No dejarlos tomar algunas decisiones

Los adolescentes es muy común que se sientan adultos y pretendan decidir todo en su vida, como padres es importante no entrar en un conflicto permanente de poder por pequeñeces y sí permitirles que tomen determinadas decisiones como ser el tipo de ropa que usarán, el peinado, es decir, cosas que no afectan y no hacen daño a nadie pero que para ellos son de suma importancia y ayudan a que se sientan con más confianza, con un margen de libertad fundamental en esa etapa de la vida. Intervenir o prohibir que decidan ellos sí, cuando hay situaciones de riesgo o de peligro potencial.

3. No establecer límites claros

Si bien la adolescencia es una etapa que se caracteriza por el desafío, el rompimiento permanente de reglas, el cuestionamiento constante de los límites, la rebeldía, etc., ello no es sinónimo de dejarlos ser y no reprimirlos ni marcarles hasta donde. Es precisamente en este período de la vida en el que se hace fundamental la figura firme de los padres, que aunque ellos no lo entiendan así, genera seguridad, confianza y tranquilidad. Poner límites claros y hacer que se respeten es la mejor manera de ayudarlos a crecer sanamente, ellos necesitan reglas y estructuras que los ayuden a incorporar los valores y principios que como padres hemos querido transmitirles.

4. No respetar su privacidad

Si bien para los padres los hijos siempre son unos bebés y los vemos como pequeñitos, es importante en esta etapa de la adolescencia darles mayor libertad, no invadirlos y revisarles sus cosas, respetar su privacidad, es fundamental para que confíen en nosotros. Esto no quiere decir no controlar ciertas cosas como ser el tipo de contenidos de Internet a que acceden, los programas de televisión que ven, sus salidas con amigos, etc.

5. No respetar o tomar en cuenta sus ideas

Muchas veces los adultos suelen trivializar, restar trascendencia a las ideas, pensamientos, creencias de los adolescentes. Esta es una etapa en la que priman los ideales, las utopías y está bien que puedan tenerlos sin que sean minimizados por sus padres.

Errores típicos de los padres

Septiembre 4, 2011

Por estar cansados o no saber cómo lidiar con la situación, muchos padres se equivocan a la hora de disciplinar a sus hijos. Te contamos cuáles son las actitudes que debés evitar y cómo corregirlas.
Conseguir hijos obedientes y que acaten las órdenes cuando los padres quieren no es imposible.
La vida cotidiana y el cansancio pueden mermar las ganas de lidiar con los caprichos de los infantes y hace que bajes los brazos, dejándolos que hagan lo que quieran. Esta situación tampoco es un pecado (a cualquiera le puede pasar), el problema llega cuando la falta de límites es crónica y no hay retorno.
La clave para cualquier padre es entender que lo que él dice es una regla inamovible para los chicos (o así debería ser). Para que lo logres, te contamos las actitudes que NO debés tomar y así conseguirás marcarles los límites a tus hijos.
No mentirles para que hagan lo que vos querés
Todos los padres alguna vez le dijeron una mentira a su hijo para que hiciera aquello que se negaba a hacer. Si bien son comunes y efectivas en el corto plazo, estas amenazas de llamar al policía o al “hombre de la bolsa” si se porta mal pueden ser contraproducentes.
“La autoridad de los padres reside en la confianza que los chicos les tengan. No se puede construir una relación sana con los hijos mediante la manipulación”, asegura el psicólogo de familia Miguel Espeche. Hay que decirles la verdad; cuando ven que el padre está seguro en su decisión, los niños acatan.
Para no mentir y lograr lo que queremos hay que darles una explicación concreta y firme de por qué deseamos que coman, vayan a dormir o entren al jardín de infantes.
“Mentirles alguna que otra vez no arruinará al niño. No te sientas culpable si usaste alguna mentira piadosa con tu hijo, pero hacerlo de forma metódica no es bueno para nadie”, concluye el especialista.
No retractarte y cumplir con lo que dijiste
“Si volvés a tirar la cuchara al piso, te quedás sin postre”. Ésta es una típica advertencia de un padre. El error está en que muchas veces el niño vuelve a tirar la cuchara, pero come postre igual. Así el chico sabe perfectamente que puede seguir haciéndolo y no habrá consecuencias.
Al respecto, Espeche comenta: “Si el padre no tiene realmente convicción de hacer lo que dice, no debe decirlo porque el niño lo está midiendo”. Y agrega: “La salud del vínculo padre e hijo está basada en la confianza, que se mantiene siendo coherente con lo que decimos y hacemos”.
Si un chico actúa mal y fue advertido, tiene que tener una consecuencia inmediata y no hay que temerle a ser el malo de la película.
Hay que ser paciente para no decir más de lo que se debe y sólo prometer consecuencias que puedan ser puestas en práctica.
Si el niño vuelve a tirar la cuchara, no se le debe dar postre. Y hay que hacer cumplir esta “amenaza” tantas veces como sea necesario. Así, modificará su actitud.
“Si uno no cumple con lo que dijo que iba a suceder, su hijo no lo escuchará. Sabe que puede seguir y no habrá consecuencias”, afirma Espeche.
Los padres no deben contradecirse entre ellos
Si uno de los padres dice que los chicos se deben ir a la cama porque se portaron mal, el otro no puede desacreditar la orden.
“Tiene que haber sintonía emocional y ética entre los padres. Se puede meter la pata de vez en cuando, pero no pasa nada si el orden interior entre los padres es claro”, comenta el psicólogo. Y continúa: “El problema surge si esto se da sistemáticamente. Es grave cuando un niño percibe que la guerra entre órdenes es una guerra entre padre y madre”.
Cuando los adultos no están en sintonía es complicado porque los hijos saben que si no consiguen algo con uno, lo harán con el otro, sólo por la mera oposición entre ellos.
Hay que mostrarse como un frente unido ante ellos, así los pequeños tendrán un ordenamiento adecuado.
No premiarlos para que hagan algo
Muchas veces para conseguir que coman, vayan al dentista o accedan a quedarse con la baby sitter, los padres sobornan a los niños con juguetes o golosinas. El problema está en que cada vez que sea necesario que hagan algo, van a demandar este estímulo.
Según Miguel Espeche, el soborno a los hijos es algo típicamente argentino. Se enseña que sólo se hace lo correcto siempre y cuando alguien nos premie después (algo así como enseñar que somos justos porque nos van a dar una recompensa).
De esta manera, no se construye un conocimiento cabal de los chicos en cada hecho y no toman conciencia del beneficio de cada cosa.
“El padre deja de tener autoridad sobre su hijo y se la delega a la recompensa, que es la que lo hace cumplir con la acción. El niño termina siendo un mono del circo que sólo responde a estímulos para que avance”, opina.
La manera de hacerlo es persuadirlos diciéndoles frases de este estilo: “Mamá va a estar muy orgullosa si terminás la comida”.
No esperar demasiado para disciplinarlos
“Para que los niños pequeños aprendan la lección de algo que hicieron mal, tienen que poder vincular la consecuencia que le imponen los padres con su mala conducta”, afirma el especialista.
No sirve de nada dejar sin postre o mandar a dormir temprano a un chico que hizo algo malo muchas horas antes, ya que no recuerdan qué hicieron mal.
La penitencia por el mal comportamiento tiene que ser inmediatamente posterior para que lo puedan unir como acto-consecuencia.
No explicarles todo
“Explicarles las cosas para lograr que hagan lo que queremos no sirve  para los hijos y es un martirio para los padres”, afirma.
Si cada vez que queremos que se comporte de una manera se lo tenemos que explicar, el día que no tengamos una explicación, perdemos la autoridad. El chico es como un auditor que ve si es justo o no lo que dice el padre y ahí decide si lo hace o no.
El psicólogo asegura: “Es patético ver a un padre explicándole todo a su hijo como pidiéndole disculpas por disciplinarlo; degrada la figura del progenitor. De esta manera, el padre no se está haciendo cargo de la autoridad”.
En una relación sana, la voz de los padres es como la voz de Dios; es

Errores típicos de los padresjpgPor estar cansados o no saber cómo lidiar con la situación, muchos padres se equivocan a la hora de disciplinar a sus hijos. Te contamos cuáles son las actitudes que debés evitar y cómo corregirlas.

Conseguir hijos obedientes y que acaten las órdenes cuando los padres quieren no es imposible.

La vida cotidiana y el cansancio pueden mermar las ganas de lidiar con los caprichos de los infantes y hace que bajes los brazos, dejándolos que hagan lo que quieran. Esta situación tampoco es un pecado (a cualquiera le puede pasar), el problema llega cuando la falta de límites es crónica y no hay retorno.

La clave para cualquier padre es entender que lo que él dice es una regla inamovible para los chicos (o así debería ser). Para que lo logres, te contamos las actitudes que NO debés tomar y así conseguirás marcarles los límites a tus hijos.

No mentirles para que hagan lo que vos querés

Todos los padres alguna vez le dijeron una mentira a su hijo para que hiciera aquello que se negaba a hacer. Si bien son comunes y efectivas en el corto plazo, estas amenazas de llamar al policía o al “hombre de la bolsa” si se porta mal pueden ser contraproducentes.

“La autoridad de los padres reside en la confianza que los chicos les tengan. No se puede construir una relación sana con los hijos mediante la manipulación”, asegura el psicólogo de familia Miguel Espeche. Hay que decirles la verdad; cuando ven que el padre está seguro en su decisión, los niños acatan.

Para no mentir y lograr lo que queremos hay que darles una explicación concreta y firme de por qué deseamos que coman, vayan a dormir o entren al jardín de infantes.

“Mentirles alguna que otra vez no arruinará al niño. No te sientas culpable si usaste alguna mentira piadosa con tu hijo, pero hacerlo de forma metódica no es bueno para nadie”, concluye el especialista.

No retractarte y cumplir con lo que dijiste

“Si volvés a tirar la cuchara al piso, te quedás sin postre”. Ésta es una típica advertencia de un padre. El error está en que muchas veces el niño vuelve a tirar la cuchara, pero come postre igual. Así el chico sabe perfectamente que puede seguir haciéndolo y no habrá consecuencias.

Al respecto, Espeche comenta: “Si el padre no tiene realmente convicción de hacer lo que dice, no debe decirlo porque el niño lo está midiendo”. Y agrega: “La salud del vínculo padre e hijo está basada en la confianza, que se mantiene siendo coherente con lo que decimos y hacemos”.

Si un chico actúa mal y fue advertido, tiene que tener una consecuencia inmediata y no hay que temerle a ser el malo de la película.

Hay que ser paciente para no decir más de lo que se debe y sólo prometer consecuencias que puedan ser puestas en práctica.

Si el niño vuelve a tirar la cuchara, no se le debe dar postre. Y hay que hacer cumplir esta “amenaza” tantas veces como sea necesario. Así, modificará su actitud.

“Si uno no cumple con lo que dijo que iba a suceder, su hijo no lo escuchará. Sabe que puede seguir y no habrá consecuencias”, afirma Espeche.

Los padres no deben contradecirse entre ellos

Si uno de los padres dice que los chicos se deben ir a la cama porque se portaron mal, el otro no puede desacreditar la orden.

“Tiene que haber sintonía emocional y ética entre los padres. Se puede meter la pata de vez en cuando, pero no pasa nada si el orden interior entre los padres es claro”, comenta el psicólogo. Y continúa: “El problema surge si esto se da sistemáticamente. Es grave cuando un niño percibe que la guerra entre órdenes es una guerra entre padre y madre”.

Cuando los adultos no están en sintonía es complicado porque los hijos saben que si no consiguen algo con uno, lo harán con el otro, sólo por la mera oposición entre ellos.

Hay que mostrarse como un frente unido ante ellos, así los pequeños tendrán un ordenamiento adecuado.

No premiarlos para que hagan algo

Muchas veces para conseguir que coman, vayan al dentista o accedan a quedarse con la baby sitter, los padres sobornan a los niños con juguetes o golosinas. El problema está en que cada vez que sea necesario que hagan algo, van a demandar este estímulo.

Según Miguel Espeche, el soborno a los hijos es algo típicamente argentino. Se enseña que sólo se hace lo correcto siempre y cuando alguien nos premie después (algo así como enseñar que somos justos porque nos van a dar una recompensa).

De esta manera, no se construye un conocimiento cabal de los chicos en cada hecho y no toman conciencia del beneficio de cada cosa.

“El padre deja de tener autoridad sobre su hijo y se la delega a la recompensa, que es la que lo hace cumplir con la acción. El niño termina siendo un mono del circo que sólo responde a estímulos para que avance”, opina.

La manera de hacerlo es persuadirlos diciéndoles frases de este estilo: “Mamá va a estar muy orgullosa si terminás la comida”.

No esperar demasiado para disciplinarlos

“Para que los niños pequeños aprendan la lección de algo que hicieron mal, tienen que poder vincular la consecuencia que le imponen los padres con su mala conducta”, afirma el especialista.

No sirve de nada dejar sin postre o mandar a dormir temprano a un chico que hizo algo malo muchas horas antes, ya que no recuerdan qué hicieron mal.

La penitencia por el mal comportamiento tiene que ser inmediatamente posterior para que lo puedan unir como acto-consecuencia.

No explicarles todo

“Explicarles las cosas para lograr que hagan lo que queremos no sirve  para los hijos y es un martirio para los padres”, afirma.

Si cada vez que queremos que se comporte de una manera se lo tenemos que explicar, el día que no tengamos una explicación, perdemos la autoridad. El chico es como un auditor que ve si es justo o no lo que dice el padre y ahí decide si lo hace o no.

El psicólogo asegura: “Es patético ver a un padre explicándole todo a su hijo como pidiéndole disculpas por disciplinarlo; degrada la figura del progenitor. De esta manera, el padre no se está haciendo cargo de la autoridad”.

En una relación sana, la voz de los padres es como la voz de Dios; es

¿Qué hacer con los hijos en vacaciones?

Febrero 6, 2011

hijos  que estan de vacaciones,jpgLos chicos y las chicas, igual que las personas adultas, necesitan las vacaciones para desconectar de sus tareas habituales y vivir experiencias diferentes. Sin embargo, cuando llegan las vacaciones del verano, a muchos padres y madres se les presenta el problema de qué hacer con los hijos mientras ellos trabajan.

Existen distintas posibilidades y cada familia buscará aquellas que les parezcan más adecuadas, teniendo en cuenta su situación y las necesidades e intereses de sus hijos e hijas.

Conviene que los chicos tengan actividades programadas, sin que éstas les ocupen todo el tiempo. Si no saben qué hacer o no tienen nuevos estímulos corren el riesgo de estar muchas horas frente al televisor o con los videojuegos y podrá anidar en ellos la pasividad o la vagancia.

Estar fuera de casa les ayudará a conocer otros lugares, costumbres…; además, aprenderán a compartir y ganarán en autonomía y responsabilidad, dado que se ocuparán de tareas que en bastantes casos no hacen: fregar los platos, hacer la cama, etc. Este puede ser el punto de partida para que las asuman en casa cuando vuelvan.

Para todos aquellos niños que tienen la suerte de tener abuelos, será beneficioso para ambos pasar un tiempo juntos. No obstante, no conviene abusar de los abuelos canguros, ya que suelen ser personas mayores, quizá con problemas de salud y no cuentan con la energía suficiente para estar las veinticuatro horas del día con los nietos.

Otras posibilidades son las de asistir a colonias urbanas, ludotecas o practicar algún deporte. Estas opciones permiten, en algunos casos, compatibilizarlas con el horario laboral de los padres.

Cuando esté toda la familia de vacaciones elegirán el sitio más adecuado para todos, procurando que no haya mucha gente. Aunque se esté de vacaciones se hará una planificación que les permita estar juntos, por tanto, se fijarán los horarios de las comidas, de levantarse y acostarse, junto a las tareas de cada uno en la casa.

Estará bien que los chicos no se desvinculen del todo de las tareas “escolares”. La lectura debería ocupar un lugar importante, así como descubrir aspectos de la naturaleza o escribir un diario; a algunos les irá bien repasar aquellas parcelas de sus estudios en las que vayan peor.

Como ayudar a un niño revelde

Febrero 6, 2011

niño reveldeAunque en nuestra cultura se supone que los niños aceptan la guía de los adultos, casi todos se rebelan de vez en cuando para mostrar su independencia. Sin embargo, unos cuantos parecen estar en constante conflicto con las figuras de autoridad; discuten, aunque aparentemente no haya razón. No saben lo que quiere decir cooperar y son agresivos y competitivos.

Al niño y al adolescente rebeldes, les encanta dirigirlo todo. Para ellos los adultos representan el principal obstáculo para lograr ocupar su posición de mando y desde el principio rechazan su relativa dependencia de ellos. A casi todos los niños les tranquiliza que cuentan con la guía de los adultos, en cambio al niño rebelde, le incomoda.

Mantiene una actitud negativa aunque no le sea útil. Sus expresiones de enojo no desaparecen. Utiliza sus emociones para demostrar su terquedad. No se da cuenta de lo inadecuada que parece su conducta a los demás. Se interesa más en reclamar sus supuestos derechos, que en controlar su actitud negativa. Prefiere competir que cooperar. Competir es emocionante. No se sabe quién ganará, le gusta medir sus habilidades con los demás.

Aunque la competencia exagerada suele transformarse en agresión y ésta puede provocar la insensibilidad a las necesidades de los demás e impedir que advierta los beneficios de cooperar con otras personas. Decide lo que está bien o mal, según las consecuencias de sus actos.

En general los adolescentes que han madurado, distinguen entre lo que está bien y lo que está mal a partir de razonamientos más elevados que los de un adolescente rebelde. Su empecinamiento y egoísmo, les hace ver las cosas sólo desde su punto de vista. Su insistencia en juzgar sus actos por sus consecuencias y no a partir de razones sólidas provoca muchas discusiones entre padres e hijos.

No reacciona bien a medidas de disciplina normales. Como el niño rebelde sólo ve las cosas desde su punto de vista, les da un valor muy `personal a los premios y castigos que recibe. Saben que a las personas mayores les cuesta trabajo comprender su comportamiento, así que aprovechan el descontrol que provocan cuando intentan manipular a los demás.

- Cómo tratar a un niño rebelde.

En la Unidad familiar debe existir un “cabeza de familia”. Por cultura, norma social o teorías freudianas, esta figura debería ser representada por el padre, quien para corregir una conducta rebelde del niño debe a su vez, modificar la forma de “ordenar”.

Seguramente su hijo ha aprendido a salirse con la suya a pesar de las intimidaciones, críticas, castigos; y sacar provecho de las discusiones y confrontaciones. Los padres tenemos que reconocer que cedemos nuestro propio terreno y acabamos implicados en el de nuestros hijos.

Estos niños saben identificar rápidamente cuando un adulto está descontrolado y con gran habilidad maneja estas situaciones para lograr dominarlo.

La clave siempre reside en el control y en no manifestar las emociones que nos provocan (enfados, chillidos, castigos, etc…). Hay que enseñarles a que sus problemas forman parte de su propia responsabilidad. En cuanto un adulto cambia su actitud ante un niño rebelde, éste se equivoca al pensar que tiene controlada su conducta. Para educar convenientemente a un niño rebelde, debe, como anteriormente he expresado, de responsabilizarse de su comportamiento, hacer que llegue por sí mismo a conclusiones sobre su conducta. Si tratamos de forzarlos a hacer algo, lógicamente fomentamos su reacción contraria. No debemos obligarles a hacer nada, sino darles opciones para que tomen su propia decisión, pero siempre con unas condiciones. Algunos ejemplos: “Si sacas malas notas, harás los deberes antes que nada. Si las notas son buenas, por la tarde haz lo que quieras…” Si llega tarde a casa, la semana siguiente regresará más temprano. Si es puntual, tendrá un horario más flexible. Si se rebela, se irá a su habitación, mientras que si guarda la compostura, podrá expresar libremente sus puntos de vista, etc…

Debemos tener en cuenta que el niño rebelde observa atentamente si sus padres o adultos cumplen o no lo que le dicen. Cuando nosotros no respetamos lo dicho, estos niños evaden su responsabilidad y siguen manteniendo su conducta rebelde. Acordémonos de lo anterior. Las palabras y los actos deben estar en acorde.

Tratar a un niño rebelde suele ser frustrante para los padres, al igual que comunicarse con él. Para esto, la comunicación debe tener dos cualidades:

- Paciencia y

- Oportunidad.

Existen tres sugerencias poder lograr el control de un niño rebelde:

1.- Escuchar, en lugar de intervenir directamente. El niño rebelde necesita que le dejemos expresar todas sus opiniones y emociones, para liberarse de la tensión que guarda dentro. Los adultos podemos ayudarle escuchando atentamente sus reflexiones, independientemente de que estamos o no de acuerdo con ellas.

2.- Predicar con el ejemplo.

3.- Establecer una buena relación antes de cualquier confrontación. Cualquier niño deja guiarse por un adulto y el niño rebelde lo necesita. Si le falta esa guía, su vida puede ser un absoluto fracaso. Por ello, la comunicación debe ser una información útil, es decir, la expresión de una crítica hay que realizarla en el momento oportuno, para que el niño las aprecie constructivamente. Mantener una buena relación es fundamental, e intentar ponernos en su lugar observando la vida desde el punto de vista de ellos.

Cuando el niño siente que el adulto además de comprenderlo lo acepta, entonces aprueba con mayor disposición las críticas, que le servirán para su cambio de actitud.

En resumen; antes de darle consejos para corregirle, hay que escucharle detenidamente.

Si es importante el contacto verbal, igual significación tiene el contacto físico para lograr una buena comunicación, que tanto para el niño como para el adolescente adquiere varios significados. Le da seguridad y sentimiento de que está en presencia de alguien mayor y con más experiencia. La transmisión de afecto muestra disposición a participar de sus experiencias y lograr un vínculo positivo con el niño rebelde.

Estreñimiento en nuestro hijos

Enero 17, 2011

estreñimiento de nuestro hijosjpgRemedios caseros para el estreñimiento
El estreñimiento es una condición que consiste en la  falta de movimiento regular de los intestinos o que no se vacían totalmente cuando se mueven.

Este es un mal muy común debido a que las personas se han vuelto más sedentarias (falta de ejercicio), toman poco líquidos y consumen alimentos con poca fibra. Sin embargo, muchas veces se desarrolla el estreñimiento, también, en determinadas situaciones como cuando se viaja o cuando la persona sufre un período de estrés.

Los principales síntomas del estreñimiento son:

*
Dolor y dificultad para evacuar
*
Inflamación abdominal
*
Heces secas y duras
*
Evacuaciones poco frecuentes (una vez cada 4 o más días)

Es importante saber que el estreñimiento también, puede ser una consecuencia de alguna enfermedad o condición como problemas de tiroides, con hígado, vesícula, menopausia, embarazo y obstrucción en colon.

Cuando el estreñimiento se hace crónico, predispone la aparición del reumatismo, la artritis, hipertensión arterial y hasta el cáncer ya que reparte, a través de la circulación sanguínea, toxinas por todo el organismo.

Remedios populares

Remedio para el estreñimiento #1: Frotarse el vientre con aceite de oliva en movimientos circulares, siguiendo las manecillas del reloj.

Remedio para el estreñimiento #2: Tomar todos los días un par de cucharadas de pulpa de aguacate mezclado con  miel.

Remedio para el estreñimiento #3:  Comer papaya todos los días preferiblemente durante la mañana.

Remedio para el estreñimiento #4: Tomar  agua en ayunas y otro vaso antes de acostarse, ya que suele estimular el intestino.

Remedio para el estreñimiento #5: Sustituir pan blanco por el  integral.

Remedio para el estreñimiento #6: Tomar una infusión malva en ayunas diluido en un vaso de agua tibia.

Remedio para el estreñimiento #7: Comer ciruelas pasas en la mañana las cuales deben ser puestas en un vaso de agua en la noche anterior para que se diluyera el azúcar.

Remedio para el estreñimiento #8: Tomar una maceración de semillas de lino el cual tiene excelentes propiedades laxantes. Para ello, se debe echar 2 cucharadas de semillas de lino en una taza de agua caliente y dejarlo reposar durante 12 horas, macerando. Una vez pasado ese tiempo, se mejora el gusto con un poco de limón o miel.  Se recomienda tomarlo antes de acostarse en la noche.

Remedio para el estreñimiento #9: Añadir a un yogurt natural (en lo posible hecho en casa) 1 cucharada de semillas de lino.

Remedio para el estreñimiento #10: Cocer litro y medio de agua con 50 g de pasas, 50 g de higos secos y 50 g de cebada.  Agregar 15 g de regaliz troceado y tapar el recipiente durante la noche.  Después, colar y tomar una cucharada cuando lo crea conveniente.

Remedio para el estreñimiento #11: Extraer el jugo de dos naranjas y añadir dos cucharadas de aceite puro de oliva. Mezclar y tomar preferiblemente en la mañana.

Remedio para el estreñimiento #12: Comer una pera cruda con cáscara en ayunas.

Remedio para el estreñimiento #13: Rallar las raíces y las partes bajas de los tallos de apio, mezclarlo con aceite de oliva y sal en una batidora. Tomar una cucharada en ayunas y otra antes de acostarse.

Remedio para el estreñimiento #14: Consumir de 2 ó 3 damascos, acompañados con abundante agua, por la noche, una hora antes de irse a acostar, y luego por la mañana en ayunas.

Remedio para el estreñimiento #15:  Elaborar todos los días una ensalada de col a la cual se añadirá un poco de aceite de oliva. Consumirla preferiblemente por la mañana. La col tiene gran cantidad de fibra insoluble que estimula el movimiento de las paredes intestinales e incrementa el tamaño de las heces lo cual facilita su evacuación.

Remedio para el estreñimiento #16:  Moler dos partes de semillas de psilio (se adquieren en las farmacias botánicas) con una parte de lino y una parte de salvado de avena. Mezclar los ingredientes con agua y comerlo como una papilla alrededor de las nueve de la noche.

Remedio para el estreñimiento #17:  Mezclar 2 cucharaditas de cáscara de llantén en polvo en una taza de agua. Tomar inmediatamente y, a continuación, beber un vaso de agua. El llantén aumenta el volumen de las heces.

Remedio para el estreñimiento #18:  Realizar duchas circulares diarias en el vientre con agua caliente durante cinco minutos.

Remedio para el estreñimiento #19:  Aplicar compresas de arcilla sobre el vientre durante 20 minutos.

Remedio para el estreñimiento #20: Macerar toda la noche 3 cucharadas de semillas de lino, 2 de raíz de malvavisco y un puñado de llantén mayor. Al día siguiente, colar bien, y tomar una taza en ayunas y otra antes de acostarse acompañando de mucha agua.

Remedio para el estreñimiento #21: Hervir, durante 5 minutos, 2 cucharadas de hojas de acelga en una taza de agua.   Tomar una taza diaria antes de dormir.

Remedio para el estreñimiento #22: Hervir un puñado de hojas de durazno en un litro de agua por 10 minutos. Beber 3 tazas al día.

Remedio para el estreñimiento #23: Verter en una taza de agua hirviendo 1 cucharada de hojas de sen, 1 puñado de semillas de hinojo y 1 cucharada de flores de manzanilla.  Tapar y dejar reposar por 10 minutos.  No se recomienda el uso prolongado de ese remedio ya que el hojas de sen pueden causar cólicos intestinales.

Remedio para el estreñimiento #24: Mezclar, en una taza de agua que esté caliente, una cucharada de linaza, media cucharada de miel y 4 gotas de aceite de oliva.  Tapar, dejar reposar y tomar una taza después de la cena.

Remedio para el estreñimiento #25: Verter en una licuadora, previamente lavada y picada, 1 pera mediana, 1 banana mediana y 1 1/2 cucharadas de linaza cruda.  Batir por unos instantes. Tomar un vaso cada tercer día.  Este remedio es muy eficaz ya que la linaza es muy rica en fibra lo que facilita el proceso de eliminación de las heces.

Recomendaciones

Existen varias recomendaciones que ayudan a aliviar el estreñimiento:

Adoptar una dieta a base de fibras (de20 a 35 gramos diarios), rica en frutas (peras, ciruelas, entre otras) y verduras para evitar este trastorno.

Beber por lo menos ocho vasos de agua a diario.

Evitar el consumo de carnes rojas, las comidas muy condimentadas, el café y el té.

No es conveniente utilizar laxantes químicos comerciales, ya que pueden causan una gran dependencia y afectar negativamente la flora intestinal.

Revisar los medicamentos, ya que algunos pueden producir o exacerbar el estreñimiento como son los casos de los antiácidos que contienen aluminio o calcio, los antihistamínicos, fármacos contra el parkinsonismo, complementos de calcio, diuréticos, fenotiazinas, sedantes y antidepresivos

No reprimir el impulso de la evaluación, sino se debe ir inmediatamente al toallet.

Realizar regularmente caminatas tranquilas de20 a 30 minutos cada día después de las comidas y la práctica semanal de algún deporte.

No esforzarse demasiado. No resulta adecuado pujar ya que este hecho puede empeorar el estreñimiento y causar que aparezcan paulatinamente hemorroides y fisuras en el ano..

Colocarse en cuclillas (con las rodillas cerca del pecho) para ayudar al intestino a evacuar las heces.

Adiestrar el intestino.  Para ello debe tratar de acostumbrar a los intestinos a evacuar a una hora determinada. Con el tiempo, se acondicionará al colon para que evacúe.

Recibir asistencia médica en los siguientes casos

*
Síntomas severos
*
Síntomas cuya duración se prolonga por más de tres semanas
*
Síntomas que causan incapacidad
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Si encuentra sangre en las heces fecales
*
Distensión abdominal lo cual puede indicar que hay obstrucción

Como prevenir el Acné en nuestro hijos

Enero 17, 2011

acne en nuestro hijosjpgEl acné es una condición inflamatoria de las glándulas sebáceos.  Por lo general, las lesiones se encuentran ubicadas en la cara, cuello, pecho y en los hombros.

El acné usualmente ocurre en la adolescencia, debido a los cambios hormonales que se producen en ese período.   Es tanto así que casi seis de diez personas jóvenes entre los doce y veinticuatros años sufren en cierto grado de acné.

Sin embargo, también puede aparecer en las mujeres que ingieren anticonceptivos y en la edad madura relacionado, más bien. con la normalización de las funciones intestinales.

En este sentido, les presentamos varios remedios tradicionales, caseros y populares muy utilizados para combatir el acné entre los cuales mencionamos los siguientes:

Remedios populares

Remedio para el acné #1:  Cortar una zanahoria de regular tamaño y luego se cocina con la menor cantidad de agua posible.  Después se hace puré y se deja enfriar para apliar sobre las áreas afectadas por alrededor de 20 minutos.

Remedio para el acné #2: Aplicar, varias veces al día, la pulpa del aloe vera o zábila sobre los granos de acné.

Remedio para el acné #3: Exprimir un limón y de ese jugo se extrae una o dos gotas que deben ser colocados de forma directa sobre el o los granos.  Esta acción sólo se puede realizar de noche, ya que de día el jugo de limón puede manchar el cutis.

Remedio para el acné #4: En los casos de personas adultas quienes sufren de estreñimiento  se recomienda combatir este mal, ya que de esta forma desaparecerá luego el acné.  En este sentido, recomiendan tomar un té de salvia tres veces al día como efecto purificar

Remedio para el acné  #5: Frotar con ajo crudo varias veces al día sobre el área del rostro donde está ubicado el acné.   El ajo, además, ayuda a despejar la piel de puntos negros.

Remedio para el acné  #6:  Realizar baños de llantén. Para ello, debe procurar un puñado de estas hojas el cual debe ser cocido en un 1 litro de agua durante 5 minutos.  Pasado ese tiempo, se cuela el cocimiento y se agrega al agua del baño.

Remedio para el acné  #7: Remojar un hisopo o bastoncito de algodón en alcohol y aplicar directamente sobre el grano de acné.  El alcohol tiene una fuerte acción secante lo que ayudará a eliminar el grano, pero se recomienda sólo usarlo una vez al día.

Remedio para el acné  #8: Remojar durante doce horas una cucharada de raíces de diente de león en 1/4 litro de agua.  Se hierve, se cuela y se bebe a pequeños sorbos en ayunas.

Remedio para el acné  #9: Aplicar, en la mañana y en la noche, sobre la zona afectada una gasa humedecida en la propia orina o la de un niño pequeño.

Remedio para el acné  #10: Pelar un pepino y luego rallar o cortar en rebanadas muy finas y remojar en ron.  Aplicar sobre las áreas afectadas por 20 minutos.

Remedio para el acné  #11: Mezclar 1/2 taza de leche y tres cucharadas de avena, batir hasta que se espese; enfríela antes de aplicarla en el rostro por 15 minutos.

Remedio para el acné  #12: Aplicar una pasta hecha de bicarbonato de soda mezclado con  vinagre diluido de sidra de manzana, y después terminar un enjuague con agua limpia.

Remedio para el acné  #13: Mezclar 7 gotas de esencias del árbol del té, 7 cucharada de palo rosa y 5 cucharada de lavanda  y pasar con una gasa esta mezcla sobre la piel previamente limpia con un jabón neutro, sin color y sin aroma.  Realizar esta acción de 2 a 4 veces al día sobre los granos de acné.

Remedio para el acné  #14: Colocar 1 cucharada de hojas o raíz de consuelda en una taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar en reposo durante 5 minutos.  Colar y tomar 3 tazas al día. La consuelda contiene alantoína la cual se le atribuye la propiedad curativa de eliminar muchas afecciones de la piel.

Remedio para el acné  #15: Lavar la cara antes de dormir y aplicar luego sobre las espinillas un poco de pasta de diente. Dejar puesto durante la noche y lavar a la mañana siguiente el rostro para retirar los residuos de la pasta.

Remedio para el acné  #16: Combinar a partes iguales raíz de bardana con zarzaparrilla, corteza de guayaco y raíz de diente de león.  Luego, colocar 1 cucharada de la mezcla en 1 vaso de agua.  Hervir unos 5 minutos y dejar 10 en reposo.  Tomar una taza al día.

Remedio para el acné  #17: Pelar una naranja y dejar la piel macerar toda un día en agua.  En la noche, rayar esta piel y mezclar con 2 cucharadas de yogur natural y 2 cucharadas de harina de avena hasta obtener una pasta homogénea.  Aplicar, a modo de mascarilla, sobre el rostro durante 15 minutos. Realizar esta mascarilla 2 veces por semana.

Remedio para el acné  #18: Verter en una taza de agua que esté hirviendo 2 cucharadas de hojas de albahaca seca. Tapar, dejar enfriar y colar. Lavar la cara con esta infusión especialmente las áreas con acné.

Recomendaciones

Algunas consejos de salud para aquellas personas que tienen acné:

No exfoliarse. Las personas con acné no deben exfoliarse porque irritarían aún más la piel de la cara.

Tener cuidado con los productos grasosos  Si usted tiene la piel con acné evite los humectantes espesos y los limpiadores que tiene como base el aceite    Si se tiene dudas con respecto al compuesto, se debe poner la botella del humectante o del limpiador sobre el mostrador.

Si se hace una separación, está formulado en agua.  Si, por el contrario, se mantiene igual, este compuesto tiene una base de aceite.

Otra prueba sencilla que se puede hacer para determinar cuán aceitoso es el cosmético, consiste en frotar un poco de maquillaje en una hoja bond blanca comúnmente empleado en las officinas. Se espera 24 horas y puede luego verse una mancha aceitosa.  Entre más grande sea la mancha más aceite contiene el maquillaje.

Preferir el maquillaje de polvo suelto  Prefiera los coloretes en polvo y polvos sueltos. El maquillaje para los ojos y los lápices labiales no presentan problema porque generalmente el acné no afecta esas áreas.

Tener una dieta de frutas y verduras  Se debe evitar alimentos grasosos y chocolates y, en su lugar, se debe cambiar a una dieta donde se incluya alimentos crudos, especialmente fruta y verduras frescas, semillas brotadas  y cereales integrales,

Realizar saunas faciales.Las personas que sufren de acné puede realizar saunas faciales.  Para ello deben cubrirse la cabeza con una toalla e inclínese sobre un tazón de infusión humeante de una mezcla de trébol morado o rojo , lavanda y hojas de fresa.

La importancia de la lectura en los niños

Enero 13, 2011

La importancia de la lectura en los niñosjpgUna forma entretenida y amena de educar a los niños es a través de la lectura de cuentos y libros. Es muy importante inculcar a los más pequeños el hábito por la lectura, ya que leer aporta innumerables beneficios al desarrollo de toda persona.

La lectura les ayuda a desarrollar su imaginación y a aprender sobre el mundo que les rodea, mejora su vocabulario y su riqueza lingüística, les ayuda a desarrollar una mayor agilidad mental, les ayuda a mejorar académicamente, aumenta su cultura, aprenden a expresar mejor sus ideas y sentimientos, aumenta su capacidad de memoria así como su concentración y les permite ser tener una mayor empatía, comprendiendo mejor a las otras persona y siendo más tolerantes.

¿Qué hacer para inculcar el hábito de lectura en los niños?

El ministerio de Educación, Cultura y Deporte propone los siguientes consejos para crear buenos lectores:

- Educar con el ejemplo. Es interesante que los niños vean con frecuencia a los adultos leyendo y disfrutando de la lectura.

- Escuchar a nuestros pequeños y responderles animadamente a cualquier pregunta espontánea que se les ocurra. De este modo conseguiremos que vayan aprendiendo sobre la lengua escrita y sobre los textos que usamos habitualmente.

- La lectura debe ser desde el principio una actividad especial, de emoción y juego. Por ello se recomienda compartir esos momentos con los más pequeños, para que el placer de la lectura se contagie de unos a otros.

- Se debe animar y motivar para que los niños lean, pero nunca imponerles el leer como si fuese una obligación.

- Se aconseja acompañar al niño en la tarea de la lectura, sobre todo al principio. Aprender a leer no es tarea fácil y leyendo con ellos conoceremos qué les gusta, qué saben y dónde encuentran problemas.

- Se debe ser constantes. Todos los días se debe reservar un tiempo para la lectura.

- Se debe respetar el ritmo y los momentos favoritos de lectura de los niños.

- Es muy útil pedir consejo en las bibliotecas y librerías sobre qué tipo de libros son más adecados para cada momento evolutivo del niño.

- Se debe estimular y alentar la lectura de los niños favoreciendo su acercamiento a los libros (regale libros por su cumpleaños, use los servicios de préstamo de las bibliotecas, etc).

- Se aconseja reservar un espacio de la casa como biblioteca infantil así como un tiempo cada día entre las actividades a realizar.

Tipos de libros por tramos de edades:

Libros recomendados para niños de edades comprendidas entre los 0 y los 5 años:

- Libros de tela y plástico, blanditos y sin puntas.
- Libros de imágenes que les permiten identificar, comparar y nombrar.
- Libros-juego, que son aquellos que contienen diferentes texturas, efectos musicales y sonoros, de actividades manuales (pintar, dibujar, recortar, etc)
- Libros con imágenes y textos breves.
- Libros de poesías, adivinanzas, canciones y juegos de palabras.

Libros recomendados para niños de edades comprendidas entre los 6 y los 8 años:

- Libros con ilustraciones y mucho colorido.
- Libros de textos breves, con lenguaje claro y directo en narraciones sencillas, de tipografía grande.
- Libros de poemas, adivinanzas, trabalenguas, canciones, etc.
- Cuentos clásicos populares.
- Libros de consulta sobre temas relacionados con la naturaleza, el cuerpo humano, los animales, otras culturas, etc.

Libros recomendados para niños de edades comprendidas entre los 9 y los 11 años:

- Libros de textos, narraciones con diálogos, novelas infantiles, etc.
- Cómics y tebeos.
- Libros de aventuras, ciencia ficción, leyendas o relatos históricos, etc.

Libros recomendados para niños con edad superior a 12 años:

- Obras de teatro y libros de poesía.
- Libros con historias de acción, relatos de aventuras, viajes y descubrimientos, biografías de personajes ilustres, etc.
- Libros de misterio, historias de terror y policíacas.
- Libros de información científica y técnica.

Si regala un libro a un ser querido le estará invitando a viajar a un lugar diferente, a entrar en mundos maravillosos e imaginarios llenos de fantasía que le permitirán disfrutar de vivencias inolvidables de placer y evasión.

10 consejos para levantarte radiante

Enero 13, 2011

consejos para levantar tempranoEstarás de acuerdo conmigo en que el momento en que suena el despertador es uno de los más desagradables del día. Sí o sí tenemos que levantarnos y muchas veces la pereza y el cansancio pueden más. Si quieres evitar que esto suceda y aprovechar tu mañana al máximo no dejes de leer estos sencillos consejos. Seguro te despertarás radiante.

1. Haz estiramiento: Realizar algunas posturas de yoga o un poco de estiramiento te ayudará a revitalizar tu cuerpo cuando recién te despiertas.

2. Realiza ejercicio: Realizar un par de ejercicios puede ser una forma perfecta de empezar el día. Abdominales, un breve paseo en bicicleta, flexiones o saltos pueden ser algunas de las alternativas. ¡Asegúrate de realizar un breve calentamiento antes de comenzar a ejercitarte!

3. No consumas demasiada cafeína: Si bien la cafeína puede ayudarte a comenzar el día con energía consumir demasiado (más de dos tazas de café) puede ser contraproducente. Limitate a tomar una taza únicamente.

4. Bebe agua: Mientras dormimos el cuerpo utiliza una parte de sus reservas de agua. Por lo tanto, rehidratarte con unos cuantos vasos de agua fría no sólo fortalecerá tu organismo sino que además estimulará tu sistema nervioso y tu aparato digestivo. Así estarás más preparado para manejar las tensiones del día.

5. Organiza tus horas de sueño: Acuéstate y levantate siempre a la misma hora. Ten en cuenta que si mantienes un horario de sueño regular será más sencillo despertarte y a la vez te sentirás más descansado durante el día.

6. Despiértate con música suave: Despertarse con el sonido horripilante de una alarma puede ser verdaderamente desagradable. Por eso es mejor optar por un radio-despertador que vaya aumentando gradualmente el sonido de la música. ¡Nada mejor que comenzar el día escuchando nuestra música preferida!

7. Relajate: Apaga la computadora o la televisión una hora antes de irte a la cama. Las lueces brillantes distraen nuestro cerebro y hacen que durante la noche sea más difícil descansar. Apagando los artículos electrónicos una hora antes de irnos a la cama podremos tener un sueño más profundo y satisfactorio. De esta forma, estarás más dispuesto a levantarte durante la mañana.

8. Toma una ducha: Estar en contacto con el agua te ayudará a sentirte revitalizado. En mi caso, ¡es una de las mejores formas de despertarme durante la mañana!

9. Desayuna: El cuerpo necesita energía. Por eso un buen desayuno te ayudará a sentirte mucho mejor.

10. Respira profundo: Muchas veces lo primero que hacemos apenas nos levantamos es comenzar a repasar todo lo que deberemos hacer durante el día. Esto aumenta nuestro nivel de estrés. Por lo tanto, tan pronto como te despiertes date un momento para respirar tranquilo. Haz varias respiraciones profundas. ¡Te aseguro que comenzarás el día con toda la energía!

Prestación para padres trabajadores de hijos con enfermedades graves

Enero 12, 2011

Prestación para padres trabajadores de hijos con enfermedades gravesEstá previsto que se incluya una enmienda en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2011 por la que, a partir del 1 de enero, la Seguridad Social pagará una prestación a los padres trabajadores que deban dedicarse al cuidado de hijos menores de 18 años que padezcan cáncer o cualquier otra enfermedad grave, durante el tiempo de hospitalización y tratamiento de la enfermedad.

La prestación será similar a la maternidad y se concederá en los casos en los que ambos padres trabajen, aunque sólo uno de ellos podrá solicitarla. El progenitor correspondiente reducirá la jornada laboral en, al menos, un 50%.

El subsidio consistirá en el 100% de la base reguladora correspondiente a la prestación de incapacidad temporal derivada de contingencias profesionales, y será proporcional a la reducción que experimente la jornada de trabajo.

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