Cómo actuar si mi hijo consume drogas

Febrero 5, 2012

Los especialistas han detectado que los adolescentes del siglo XXI tienen unos hábitos de consumo distintos a los que existían hace sólo 20 años. La heroína ya no es la principal droga, pero el cannabis, la cocaína y las drogas sintéticas ocupan su puesto con mucha fuerza. No son drogas tan asociales, pero siguen siendo muy nocivas.
No es fácil adivinar saber si nuestro hijo está tomando algún tipo de drogas. Los expertos han destacado una serie de comportamientos comunes a los jóvenes que se han iniciado en el consumo. Si observas varias de estos puntos, debes enfrentarte el problema.
Saber si toman drogas
La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Juvenil d algunos signos de alerta que pueden indicarnos si hay un problema:
- Fatiga constante, quejas sobre el estado de salud, ojos rojos o resfriado pertinaz.
- Cambio de personalidad, cambios de humor súbitos, conducta irresponsable, depresión, falta de interés y de motivación.
- Bajón en as notas, ausencias injustificadas, problemas de disciplina.
- Nuevos amigos que les hacen pasar muchas horas fiera de sus ámbitos habituales, cam,bios en a forma de vestir o en los gustos musicales.
Lo que no debemos hacer
La Federación de Ayuda para la Drogadicción (FAD) recomienda no cometer los siguientes errores para evitar que nuestros hijos consuman droga:
· Adoptar una actitud distante con nuestros hijos, sin darles oportunidad de expresarse y sin prestar atención a sus inquietudes, aunque puedan parecernos irrelevantes.
· Eludir hablar de drogas con nuestros hijos o hacerlo con exageración, deformando la realidad, dramatizando, con amenazas o castigos. También debemos evitar, aunque intentemos hacerles conscientes de su responsabilidad ante el consumo de drogas, que el diálogo se convierta en una regañina o en un interrogatorio.
· Transmitir actitudes positivas hacia el consumo de drogas, ya que, en muchos casos, aunque sea de manera inconsciente, hacemos justo lo contrario, por ejemplo: asociar el consumo de alcohol a la diversión, a la evasión de problemas, a la llegada de la madurez, a la virilidad, etc.
· Proteger en exceso a los hijos, de tal manera que siempre tomemos decisiones por ellos, solucionemos sus problemas, no tengan oportunidad de equivocarse, les demos todo hecho y, si es posible, todo lo que quieran; en definitiva, no permitirles crecer.
· Tener una actitud indiferente ante sus vidas, no saber por dónde andan, estar siempre demasiado ocupados para ellos o, por el contrario, atosigarles exageradamente.
· Mantener en la familia un clima de intolerancia, de falta de diálogo y respeto entre los miembros de la familia.
· Menospreciar a los hijos porque no son como esperábamos, sin tener en cuenta sus cualidades y sus esfuerzos, teniendo muy presentes sus defectos y, por lo tanto, alentando una imagen negativa de sí mismos.
Qué hacer si consumen
La primera medida es la calma, no dramatizar. La drogodependencia es un proceso lento que transcurre por etapas sucesivas y que no supone necesariamente una escalada forzosa, sino que puede detenerse incluso espontáneamente.
Es fundamental conocer en qué momento del proceso se encuentra nuestro hijo, puesto que puede que haya realizado una primera experimentación o esté consumiendo esporádicamente o, por el contrario, realice un consumo más regular y habitual. Antes de actuar es necesario recabar toda la información posible sobre la situación.
Es imprescindible hablar con él sin sacar las cosas de quicio, con confianza. Por encima de todo, es importante adoptar una actitud de acogida y no de rechazo para que, de esta forma, nuestro hijo lo perciba como una ayuda y no como una censura o control, pero subrayando seriamente nuestra desaprobación.
Cuando esté tranquilo hay que intentar hablar con él de:
- Las sustancias que está tomando.
- Las dosis y la frecuencia.
- El grado de conciencia que tiene sobre los riesgos o sobre los posibles problemas que tiene el consumo que está realizando.
- La función que está cumpliendo para él o para ella la droga o las drogas que está utilizando.
Buscando soluciones
Para apoyar a nuestro hijo podemos:
- Ofrecerles una información fiable y realista sobre los efectos nocivos de las sustancias que consume y sobre los riesgos de su uso
- Ayudarle a analizar los motivos por los que las toma
- Facilitarles la búsqueda de alternativas que sustituyan la función que están cumpliendo las drogas: motivarle hacia diversas aficiones, despertar nuevos intereses y nuevos entretenimientos, abrir su abanico de amistades poniéndole en contacto con otros jóvenes, compartir más tiempo con ellos, etc.
- Estar a su lado si intuimos que tienen algún conflicto escolar, amoroso, de relaciones sociales, de identidad, etc. Hay que hacerles ver que, para compartir sus problemas y para ayudarles a completar sus propios recursos, pueden contar con nosotros, buscando posibles soluciones conjuntamente.
- Marcar unos horarios y unas normas de convivencia en casa que han de ser respetadas, ya que esto facilita el clima de entendimiento en la familia y ayuda a controlar riesgos.
- Actuar cuanto antes en el caso de detectar un consumo abusivo o una dependencia. El primer paso es solicitar orientación y ayuda a profesionales.

drogasjpgLos especialistas han detectado que los adolescentes del siglo XXI tienen unos hábitos de consumo distintos a los que existían hace sólo 20 años. La heroína ya no es la principal droga, pero el cannabis, la cocaína y las drogas sintéticas ocupan su puesto con mucha fuerza. No son drogas tan asociales, pero siguen siendo muy nocivas.

No es fácil adivinar saber si nuestro hijo está tomando algún tipo de drogas. Los expertos han destacado una serie de comportamientos comunes a los jóvenes que se han iniciado en el consumo. Si observas varias de estos puntos, debes enfrentarte el problema.

Saber si toman drogas

La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Juvenil d algunos signos de alerta que pueden indicarnos si hay un problema:

- Fatiga constante, quejas sobre el estado de salud, ojos rojos o resfriado pertinaz.

- Cambio de personalidad, cambios de humor súbitos, conducta irresponsable, depresión, falta de interés y de motivación.

- Bajón en as notas, ausencias injustificadas, problemas de disciplina.

- Nuevos amigos que les hacen pasar muchas horas fiera de sus ámbitos habituales, cam,bios en a forma de vestir o en los gustos musicales.

Lo que no debemos hacer

La Federación de Ayuda para la Drogadicción (FAD) recomienda no cometer los siguientes errores para evitar que nuestros hijos consuman droga:

· Adoptar una actitud distante con nuestros hijos, sin darles oportunidad de expresarse y sin prestar atención a sus inquietudes, aunque puedan parecernos irrelevantes.

· Eludir hablar de drogas con nuestros hijos o hacerlo con exageración, deformando la realidad, dramatizando, con amenazas o castigos. También debemos evitar, aunque intentemos hacerles conscientes de su responsabilidad ante el consumo de drogas, que el diálogo se convierta en una regañina o en un interrogatorio.

· Transmitir actitudes positivas hacia el consumo de drogas, ya que, en muchos casos, aunque sea de manera inconsciente, hacemos justo lo contrario, por ejemplo: asociar el consumo de alcohol a la diversión, a la evasión de problemas, a la llegada de la madurez, a la virilidad, etc.

· Proteger en exceso a los hijos, de tal manera que siempre tomemos decisiones por ellos, solucionemos sus problemas, no tengan oportunidad de equivocarse, les demos todo hecho y, si es posible, todo lo que quieran; en definitiva, no permitirles crecer.

· Tener una actitud indiferente ante sus vidas, no saber por dónde andan, estar siempre demasiado ocupados para ellos o, por el contrario, atosigarles exageradamente.

· Mantener en la familia un clima de intolerancia, de falta de diálogo y respeto entre los miembros de la familia.

· Menospreciar a los hijos porque no son como esperábamos, sin tener en cuenta sus cualidades y sus esfuerzos, teniendo muy presentes sus defectos y, por lo tanto, alentando una imagen negativa de sí mismos.

Qué hacer si consumen

La primera medida es la calma, no dramatizar. La drogodependencia es un proceso lento que transcurre por etapas sucesivas y que no supone necesariamente una escalada forzosa, sino que puede detenerse incluso espontáneamente.

Es fundamental conocer en qué momento del proceso se encuentra nuestro hijo, puesto que puede que haya realizado una primera experimentación o esté consumiendo esporádicamente o, por el contrario, realice un consumo más regular y habitual. Antes de actuar es necesario recabar toda la información posible sobre la situación.

Es imprescindible hablar con él sin sacar las cosas de quicio, con confianza. Por encima de todo, es importante adoptar una actitud de acogida y no de rechazo para que, de esta forma, nuestro hijo lo perciba como una ayuda y no como una censura o control, pero subrayando seriamente nuestra desaprobación.

Cuando esté tranquilo hay que intentar hablar con él de:

- Las sustancias que está tomando.

- Las dosis y la frecuencia.

- El grado de conciencia que tiene sobre los riesgos o sobre los posibles problemas que tiene el consumo que está realizando.

- La función que está cumpliendo para él o para ella la droga o las drogas que está utilizando.

Buscando soluciones

Para apoyar a nuestro hijo podemos:

- Ofrecerles una información fiable y realista sobre los efectos nocivos de las sustancias que consume y sobre los riesgos de su uso

- Ayudarle a analizar los motivos por los que las toma

- Facilitarles la búsqueda de alternativas que sustituyan la función que están cumpliendo las drogas: motivarle hacia diversas aficiones, despertar nuevos intereses y nuevos entretenimientos, abrir su abanico de amistades poniéndole en contacto con otros jóvenes, compartir más tiempo con ellos, etc.

- Estar a su lado si intuimos que tienen algún conflicto escolar, amoroso, de relaciones sociales, de identidad, etc. Hay que hacerles ver que, para compartir sus problemas y para ayudarles a completar sus propios recursos, pueden contar con nosotros, buscando posibles soluciones conjuntamente.

- Marcar unos horarios y unas normas de convivencia en casa que han de ser respetadas, ya que esto facilita el clima de entendimiento en la familia y ayuda a controlar riesgos.

- Actuar cuanto antes en el caso de detectar un consumo abusivo o una dependencia. El primer paso es solicitar orientación y ayuda a profesionales.

Errores típicos de los padres

Septiembre 4, 2011

Por estar cansados o no saber cómo lidiar con la situación, muchos padres se equivocan a la hora de disciplinar a sus hijos. Te contamos cuáles son las actitudes que debés evitar y cómo corregirlas.
Conseguir hijos obedientes y que acaten las órdenes cuando los padres quieren no es imposible.
La vida cotidiana y el cansancio pueden mermar las ganas de lidiar con los caprichos de los infantes y hace que bajes los brazos, dejándolos que hagan lo que quieran. Esta situación tampoco es un pecado (a cualquiera le puede pasar), el problema llega cuando la falta de límites es crónica y no hay retorno.
La clave para cualquier padre es entender que lo que él dice es una regla inamovible para los chicos (o así debería ser). Para que lo logres, te contamos las actitudes que NO debés tomar y así conseguirás marcarles los límites a tus hijos.
No mentirles para que hagan lo que vos querés
Todos los padres alguna vez le dijeron una mentira a su hijo para que hiciera aquello que se negaba a hacer. Si bien son comunes y efectivas en el corto plazo, estas amenazas de llamar al policía o al “hombre de la bolsa” si se porta mal pueden ser contraproducentes.
“La autoridad de los padres reside en la confianza que los chicos les tengan. No se puede construir una relación sana con los hijos mediante la manipulación”, asegura el psicólogo de familia Miguel Espeche. Hay que decirles la verdad; cuando ven que el padre está seguro en su decisión, los niños acatan.
Para no mentir y lograr lo que queremos hay que darles una explicación concreta y firme de por qué deseamos que coman, vayan a dormir o entren al jardín de infantes.
“Mentirles alguna que otra vez no arruinará al niño. No te sientas culpable si usaste alguna mentira piadosa con tu hijo, pero hacerlo de forma metódica no es bueno para nadie”, concluye el especialista.
No retractarte y cumplir con lo que dijiste
“Si volvés a tirar la cuchara al piso, te quedás sin postre”. Ésta es una típica advertencia de un padre. El error está en que muchas veces el niño vuelve a tirar la cuchara, pero come postre igual. Así el chico sabe perfectamente que puede seguir haciéndolo y no habrá consecuencias.
Al respecto, Espeche comenta: “Si el padre no tiene realmente convicción de hacer lo que dice, no debe decirlo porque el niño lo está midiendo”. Y agrega: “La salud del vínculo padre e hijo está basada en la confianza, que se mantiene siendo coherente con lo que decimos y hacemos”.
Si un chico actúa mal y fue advertido, tiene que tener una consecuencia inmediata y no hay que temerle a ser el malo de la película.
Hay que ser paciente para no decir más de lo que se debe y sólo prometer consecuencias que puedan ser puestas en práctica.
Si el niño vuelve a tirar la cuchara, no se le debe dar postre. Y hay que hacer cumplir esta “amenaza” tantas veces como sea necesario. Así, modificará su actitud.
“Si uno no cumple con lo que dijo que iba a suceder, su hijo no lo escuchará. Sabe que puede seguir y no habrá consecuencias”, afirma Espeche.
Los padres no deben contradecirse entre ellos
Si uno de los padres dice que los chicos se deben ir a la cama porque se portaron mal, el otro no puede desacreditar la orden.
“Tiene que haber sintonía emocional y ética entre los padres. Se puede meter la pata de vez en cuando, pero no pasa nada si el orden interior entre los padres es claro”, comenta el psicólogo. Y continúa: “El problema surge si esto se da sistemáticamente. Es grave cuando un niño percibe que la guerra entre órdenes es una guerra entre padre y madre”.
Cuando los adultos no están en sintonía es complicado porque los hijos saben que si no consiguen algo con uno, lo harán con el otro, sólo por la mera oposición entre ellos.
Hay que mostrarse como un frente unido ante ellos, así los pequeños tendrán un ordenamiento adecuado.
No premiarlos para que hagan algo
Muchas veces para conseguir que coman, vayan al dentista o accedan a quedarse con la baby sitter, los padres sobornan a los niños con juguetes o golosinas. El problema está en que cada vez que sea necesario que hagan algo, van a demandar este estímulo.
Según Miguel Espeche, el soborno a los hijos es algo típicamente argentino. Se enseña que sólo se hace lo correcto siempre y cuando alguien nos premie después (algo así como enseñar que somos justos porque nos van a dar una recompensa).
De esta manera, no se construye un conocimiento cabal de los chicos en cada hecho y no toman conciencia del beneficio de cada cosa.
“El padre deja de tener autoridad sobre su hijo y se la delega a la recompensa, que es la que lo hace cumplir con la acción. El niño termina siendo un mono del circo que sólo responde a estímulos para que avance”, opina.
La manera de hacerlo es persuadirlos diciéndoles frases de este estilo: “Mamá va a estar muy orgullosa si terminás la comida”.
No esperar demasiado para disciplinarlos
“Para que los niños pequeños aprendan la lección de algo que hicieron mal, tienen que poder vincular la consecuencia que le imponen los padres con su mala conducta”, afirma el especialista.
No sirve de nada dejar sin postre o mandar a dormir temprano a un chico que hizo algo malo muchas horas antes, ya que no recuerdan qué hicieron mal.
La penitencia por el mal comportamiento tiene que ser inmediatamente posterior para que lo puedan unir como acto-consecuencia.
No explicarles todo
“Explicarles las cosas para lograr que hagan lo que queremos no sirve  para los hijos y es un martirio para los padres”, afirma.
Si cada vez que queremos que se comporte de una manera se lo tenemos que explicar, el día que no tengamos una explicación, perdemos la autoridad. El chico es como un auditor que ve si es justo o no lo que dice el padre y ahí decide si lo hace o no.
El psicólogo asegura: “Es patético ver a un padre explicándole todo a su hijo como pidiéndole disculpas por disciplinarlo; degrada la figura del progenitor. De esta manera, el padre no se está haciendo cargo de la autoridad”.
En una relación sana, la voz de los padres es como la voz de Dios; es

Errores típicos de los padresjpgPor estar cansados o no saber cómo lidiar con la situación, muchos padres se equivocan a la hora de disciplinar a sus hijos. Te contamos cuáles son las actitudes que debés evitar y cómo corregirlas.

Conseguir hijos obedientes y que acaten las órdenes cuando los padres quieren no es imposible.

La vida cotidiana y el cansancio pueden mermar las ganas de lidiar con los caprichos de los infantes y hace que bajes los brazos, dejándolos que hagan lo que quieran. Esta situación tampoco es un pecado (a cualquiera le puede pasar), el problema llega cuando la falta de límites es crónica y no hay retorno.

La clave para cualquier padre es entender que lo que él dice es una regla inamovible para los chicos (o así debería ser). Para que lo logres, te contamos las actitudes que NO debés tomar y así conseguirás marcarles los límites a tus hijos.

No mentirles para que hagan lo que vos querés

Todos los padres alguna vez le dijeron una mentira a su hijo para que hiciera aquello que se negaba a hacer. Si bien son comunes y efectivas en el corto plazo, estas amenazas de llamar al policía o al “hombre de la bolsa” si se porta mal pueden ser contraproducentes.

“La autoridad de los padres reside en la confianza que los chicos les tengan. No se puede construir una relación sana con los hijos mediante la manipulación”, asegura el psicólogo de familia Miguel Espeche. Hay que decirles la verdad; cuando ven que el padre está seguro en su decisión, los niños acatan.

Para no mentir y lograr lo que queremos hay que darles una explicación concreta y firme de por qué deseamos que coman, vayan a dormir o entren al jardín de infantes.

“Mentirles alguna que otra vez no arruinará al niño. No te sientas culpable si usaste alguna mentira piadosa con tu hijo, pero hacerlo de forma metódica no es bueno para nadie”, concluye el especialista.

No retractarte y cumplir con lo que dijiste

“Si volvés a tirar la cuchara al piso, te quedás sin postre”. Ésta es una típica advertencia de un padre. El error está en que muchas veces el niño vuelve a tirar la cuchara, pero come postre igual. Así el chico sabe perfectamente que puede seguir haciéndolo y no habrá consecuencias.

Al respecto, Espeche comenta: “Si el padre no tiene realmente convicción de hacer lo que dice, no debe decirlo porque el niño lo está midiendo”. Y agrega: “La salud del vínculo padre e hijo está basada en la confianza, que se mantiene siendo coherente con lo que decimos y hacemos”.

Si un chico actúa mal y fue advertido, tiene que tener una consecuencia inmediata y no hay que temerle a ser el malo de la película.

Hay que ser paciente para no decir más de lo que se debe y sólo prometer consecuencias que puedan ser puestas en práctica.

Si el niño vuelve a tirar la cuchara, no se le debe dar postre. Y hay que hacer cumplir esta “amenaza” tantas veces como sea necesario. Así, modificará su actitud.

“Si uno no cumple con lo que dijo que iba a suceder, su hijo no lo escuchará. Sabe que puede seguir y no habrá consecuencias”, afirma Espeche.

Los padres no deben contradecirse entre ellos

Si uno de los padres dice que los chicos se deben ir a la cama porque se portaron mal, el otro no puede desacreditar la orden.

“Tiene que haber sintonía emocional y ética entre los padres. Se puede meter la pata de vez en cuando, pero no pasa nada si el orden interior entre los padres es claro”, comenta el psicólogo. Y continúa: “El problema surge si esto se da sistemáticamente. Es grave cuando un niño percibe que la guerra entre órdenes es una guerra entre padre y madre”.

Cuando los adultos no están en sintonía es complicado porque los hijos saben que si no consiguen algo con uno, lo harán con el otro, sólo por la mera oposición entre ellos.

Hay que mostrarse como un frente unido ante ellos, así los pequeños tendrán un ordenamiento adecuado.

No premiarlos para que hagan algo

Muchas veces para conseguir que coman, vayan al dentista o accedan a quedarse con la baby sitter, los padres sobornan a los niños con juguetes o golosinas. El problema está en que cada vez que sea necesario que hagan algo, van a demandar este estímulo.

Según Miguel Espeche, el soborno a los hijos es algo típicamente argentino. Se enseña que sólo se hace lo correcto siempre y cuando alguien nos premie después (algo así como enseñar que somos justos porque nos van a dar una recompensa).

De esta manera, no se construye un conocimiento cabal de los chicos en cada hecho y no toman conciencia del beneficio de cada cosa.

“El padre deja de tener autoridad sobre su hijo y se la delega a la recompensa, que es la que lo hace cumplir con la acción. El niño termina siendo un mono del circo que sólo responde a estímulos para que avance”, opina.

La manera de hacerlo es persuadirlos diciéndoles frases de este estilo: “Mamá va a estar muy orgullosa si terminás la comida”.

No esperar demasiado para disciplinarlos

“Para que los niños pequeños aprendan la lección de algo que hicieron mal, tienen que poder vincular la consecuencia que le imponen los padres con su mala conducta”, afirma el especialista.

No sirve de nada dejar sin postre o mandar a dormir temprano a un chico que hizo algo malo muchas horas antes, ya que no recuerdan qué hicieron mal.

La penitencia por el mal comportamiento tiene que ser inmediatamente posterior para que lo puedan unir como acto-consecuencia.

No explicarles todo

“Explicarles las cosas para lograr que hagan lo que queremos no sirve  para los hijos y es un martirio para los padres”, afirma.

Si cada vez que queremos que se comporte de una manera se lo tenemos que explicar, el día que no tengamos una explicación, perdemos la autoridad. El chico es como un auditor que ve si es justo o no lo que dice el padre y ahí decide si lo hace o no.

El psicólogo asegura: “Es patético ver a un padre explicándole todo a su hijo como pidiéndole disculpas por disciplinarlo; degrada la figura del progenitor. De esta manera, el padre no se está haciendo cargo de la autoridad”.

En una relación sana, la voz de los padres es como la voz de Dios; es

Estreñimiento en nuestro hijos

Enero 17, 2011

estreñimiento de nuestro hijosjpgRemedios caseros para el estreñimiento
El estreñimiento es una condición que consiste en la  falta de movimiento regular de los intestinos o que no se vacían totalmente cuando se mueven.

Este es un mal muy común debido a que las personas se han vuelto más sedentarias (falta de ejercicio), toman poco líquidos y consumen alimentos con poca fibra. Sin embargo, muchas veces se desarrolla el estreñimiento, también, en determinadas situaciones como cuando se viaja o cuando la persona sufre un período de estrés.

Los principales síntomas del estreñimiento son:

*
Dolor y dificultad para evacuar
*
Inflamación abdominal
*
Heces secas y duras
*
Evacuaciones poco frecuentes (una vez cada 4 o más días)

Es importante saber que el estreñimiento también, puede ser una consecuencia de alguna enfermedad o condición como problemas de tiroides, con hígado, vesícula, menopausia, embarazo y obstrucción en colon.

Cuando el estreñimiento se hace crónico, predispone la aparición del reumatismo, la artritis, hipertensión arterial y hasta el cáncer ya que reparte, a través de la circulación sanguínea, toxinas por todo el organismo.

Remedios populares

Remedio para el estreñimiento #1: Frotarse el vientre con aceite de oliva en movimientos circulares, siguiendo las manecillas del reloj.

Remedio para el estreñimiento #2: Tomar todos los días un par de cucharadas de pulpa de aguacate mezclado con  miel.

Remedio para el estreñimiento #3:  Comer papaya todos los días preferiblemente durante la mañana.

Remedio para el estreñimiento #4: Tomar  agua en ayunas y otro vaso antes de acostarse, ya que suele estimular el intestino.

Remedio para el estreñimiento #5: Sustituir pan blanco por el  integral.

Remedio para el estreñimiento #6: Tomar una infusión malva en ayunas diluido en un vaso de agua tibia.

Remedio para el estreñimiento #7: Comer ciruelas pasas en la mañana las cuales deben ser puestas en un vaso de agua en la noche anterior para que se diluyera el azúcar.

Remedio para el estreñimiento #8: Tomar una maceración de semillas de lino el cual tiene excelentes propiedades laxantes. Para ello, se debe echar 2 cucharadas de semillas de lino en una taza de agua caliente y dejarlo reposar durante 12 horas, macerando. Una vez pasado ese tiempo, se mejora el gusto con un poco de limón o miel.  Se recomienda tomarlo antes de acostarse en la noche.

Remedio para el estreñimiento #9: Añadir a un yogurt natural (en lo posible hecho en casa) 1 cucharada de semillas de lino.

Remedio para el estreñimiento #10: Cocer litro y medio de agua con 50 g de pasas, 50 g de higos secos y 50 g de cebada.  Agregar 15 g de regaliz troceado y tapar el recipiente durante la noche.  Después, colar y tomar una cucharada cuando lo crea conveniente.

Remedio para el estreñimiento #11: Extraer el jugo de dos naranjas y añadir dos cucharadas de aceite puro de oliva. Mezclar y tomar preferiblemente en la mañana.

Remedio para el estreñimiento #12: Comer una pera cruda con cáscara en ayunas.

Remedio para el estreñimiento #13: Rallar las raíces y las partes bajas de los tallos de apio, mezclarlo con aceite de oliva y sal en una batidora. Tomar una cucharada en ayunas y otra antes de acostarse.

Remedio para el estreñimiento #14: Consumir de 2 ó 3 damascos, acompañados con abundante agua, por la noche, una hora antes de irse a acostar, y luego por la mañana en ayunas.

Remedio para el estreñimiento #15:  Elaborar todos los días una ensalada de col a la cual se añadirá un poco de aceite de oliva. Consumirla preferiblemente por la mañana. La col tiene gran cantidad de fibra insoluble que estimula el movimiento de las paredes intestinales e incrementa el tamaño de las heces lo cual facilita su evacuación.

Remedio para el estreñimiento #16:  Moler dos partes de semillas de psilio (se adquieren en las farmacias botánicas) con una parte de lino y una parte de salvado de avena. Mezclar los ingredientes con agua y comerlo como una papilla alrededor de las nueve de la noche.

Remedio para el estreñimiento #17:  Mezclar 2 cucharaditas de cáscara de llantén en polvo en una taza de agua. Tomar inmediatamente y, a continuación, beber un vaso de agua. El llantén aumenta el volumen de las heces.

Remedio para el estreñimiento #18:  Realizar duchas circulares diarias en el vientre con agua caliente durante cinco minutos.

Remedio para el estreñimiento #19:  Aplicar compresas de arcilla sobre el vientre durante 20 minutos.

Remedio para el estreñimiento #20: Macerar toda la noche 3 cucharadas de semillas de lino, 2 de raíz de malvavisco y un puñado de llantén mayor. Al día siguiente, colar bien, y tomar una taza en ayunas y otra antes de acostarse acompañando de mucha agua.

Remedio para el estreñimiento #21: Hervir, durante 5 minutos, 2 cucharadas de hojas de acelga en una taza de agua.   Tomar una taza diaria antes de dormir.

Remedio para el estreñimiento #22: Hervir un puñado de hojas de durazno en un litro de agua por 10 minutos. Beber 3 tazas al día.

Remedio para el estreñimiento #23: Verter en una taza de agua hirviendo 1 cucharada de hojas de sen, 1 puñado de semillas de hinojo y 1 cucharada de flores de manzanilla.  Tapar y dejar reposar por 10 minutos.  No se recomienda el uso prolongado de ese remedio ya que el hojas de sen pueden causar cólicos intestinales.

Remedio para el estreñimiento #24: Mezclar, en una taza de agua que esté caliente, una cucharada de linaza, media cucharada de miel y 4 gotas de aceite de oliva.  Tapar, dejar reposar y tomar una taza después de la cena.

Remedio para el estreñimiento #25: Verter en una licuadora, previamente lavada y picada, 1 pera mediana, 1 banana mediana y 1 1/2 cucharadas de linaza cruda.  Batir por unos instantes. Tomar un vaso cada tercer día.  Este remedio es muy eficaz ya que la linaza es muy rica en fibra lo que facilita el proceso de eliminación de las heces.

Recomendaciones

Existen varias recomendaciones que ayudan a aliviar el estreñimiento:

Adoptar una dieta a base de fibras (de20 a 35 gramos diarios), rica en frutas (peras, ciruelas, entre otras) y verduras para evitar este trastorno.

Beber por lo menos ocho vasos de agua a diario.

Evitar el consumo de carnes rojas, las comidas muy condimentadas, el café y el té.

No es conveniente utilizar laxantes químicos comerciales, ya que pueden causan una gran dependencia y afectar negativamente la flora intestinal.

Revisar los medicamentos, ya que algunos pueden producir o exacerbar el estreñimiento como son los casos de los antiácidos que contienen aluminio o calcio, los antihistamínicos, fármacos contra el parkinsonismo, complementos de calcio, diuréticos, fenotiazinas, sedantes y antidepresivos

No reprimir el impulso de la evaluación, sino se debe ir inmediatamente al toallet.

Realizar regularmente caminatas tranquilas de20 a 30 minutos cada día después de las comidas y la práctica semanal de algún deporte.

No esforzarse demasiado. No resulta adecuado pujar ya que este hecho puede empeorar el estreñimiento y causar que aparezcan paulatinamente hemorroides y fisuras en el ano..

Colocarse en cuclillas (con las rodillas cerca del pecho) para ayudar al intestino a evacuar las heces.

Adiestrar el intestino.  Para ello debe tratar de acostumbrar a los intestinos a evacuar a una hora determinada. Con el tiempo, se acondicionará al colon para que evacúe.

Recibir asistencia médica en los siguientes casos

*
Síntomas severos
*
Síntomas cuya duración se prolonga por más de tres semanas
*
Síntomas que causan incapacidad
*
Si encuentra sangre en las heces fecales
*
Distensión abdominal lo cual puede indicar que hay obstrucción

Los padres y los celos infantiles

Enero 7, 2011

Los padres y los celos infantilesLos celos son fantasmas que aparecen en la mente infantil. Sobre todo si se relaciona con el nacimiento de un hermanito. No admiten compartir afectos paternos con “intrusos”.

Es frecuente que los adultos se desconcierten o se comprometan emocionalmente ante la diversidad de conductas que van aparejadas a los celos. En general, una reacción tranquila de los mayores es una medida efectiva frente a cualquier problema con los hijos. Quizás ayude a adoptar esta actitud el saber que estas emociones son naturales en el desarrollo normal de un niño. Por otra parte, a veces ocurre que existe un concepto tan negativo de los celos, que se tiende a intentar suprimirlos nerviosa y urgentemente.

Si los padres manejan adecuadamente el problema, es probable que los resultados se vuelquen hacia un ángulo más favorable: junto con los típicos sentimientos de rivalidad, pueden aparecer esfuerzos por superar la situación y, consecuentemente, un progreso en la maduración. El estímulo provocador de los celos puede también despertar la conciencia de la existencia de los demás, y facilitar así la integración en la sociedad. Es también muy característico que los celos infantiles se presenten en relación a los hermanos o frente al padre del mismo sexo.

¿Cómo es el sueño del bebé desde la concepción hasta los 3 años

Noviembre 18, 2010

sueño del bebéjpgConforme el niño va creciendo, la forma en que duerme varía enormemente. A la forma en que duerme se le llama patrón del sueño. Debido a que ese patrón de sueño cambia durante el crecimiento, existe cierta confusión entre los padres y la familia sobre lo que debe considerarse como normal o anormal.

A partir de la gestación y hasta los tres primeros meses de edad, se presentan los cambios más drásticos. Antes de las 24 semanas de gestación, el feto muestra un patrón de inmadurez específico. A las 32 semanas de gestación, el patrón del sueño cambia y se vuelve más inestable. En ese período se aprecian movimientos rápidos en los ojos, movimientos del cuerpo y la respiración es irregular. Se combina con períodos “quietos” en donde no hay movimientos importantes.

A partir de las 38 semanas de vida, se pueden ordenar esos períodos en categorías: estadio de alerta (cuando se está despierto y que equivale a la vigilia), sueño no activo (sueño profundo y relajado) y sueño activo (movimientos oculares rápidos). Pero también existen períodos de sueño que no pueden clasificarse en alguna de las categorías anteriores o que son de transición, es decir, que es el paso de una a otra de las categorías.

La proporción de sueño en las diferentes etapas de la infancia es variable. A partir de las 30 semanas de gestación el sueño activo ocupa un 80% del tiempo total de sueño, éste disminuye después del nacimiento a un 50%, a partir de donde se aminora gradualmente hasta alcanzar, a los 2 años de edad, una proporción de alrededor del 23% y permanece así hasta la vejez.

Otro aspecto importante es que en el recién nacido se presenta una transición “invertida” en donde el sueño activo se presenta después de estar despierto (vigilia), al contrario de lo que ocurre a partir de los 3 meses de edad y durante el resto de la vida.

En los recién nacidos, se observa el chupeteo y los movimientos corporales, además de otras variables fisiológicas, que se tienen en cuenta para evaluar la cantidad y calidad del sueño. En el diagnóstico y evaluación el electroencefalograma es de gran ayuda, pues permite definir cuáles son las formas de sueño del niño y evaluar el grado de maduración cerebral

Comer con los hijos los protege de vicios como el alcohol y las drogas

Noviembre 18, 2010

Estudio demuestra que esta tradición familiar ayuda a evitar que caigan en malos hábitos

familia unidasUn estudio revelado hace poco en Estados Unidos mostró que compartir la mesa con los hijos adolescentes más de cinco veces a la semana los protege contra vicios como el cigarrillo, el alcohol y las drogas.

La investigación fue publicada bajo el título ‘La importancia de las comidas familiares VI’ y fue desarrollada por el Centro Nacional en Adicción y Abuso de Sustancias (Casa), de la Universidad de Columbia.

Casa trabajó con 1.055 estadounidenses de 12 a 17 años y con 456 padres de estos chicos, vía Internet. Y a esta muestra se sumó una serie de encuestas telefónicas.

Uno de los hallazgos más interesantes es que aquellos adolescentes que cenan cinco o más veces a la semana con sus papás tienen dos veces menos riesgos de fumar, casi dos veces menos posibilidades de beber alcohol y la mitad de probabilidades de usar marihuana, que aquellos chicos que cenan menos de tres veces a la semana en familia.

“La magia que sucede en las cenas familiares no es la comida en la mesa, sino la comunicación y las conversaciones a su alrededor”, explica Kathleen Ferrigno, vocera de Casa y directora de la iniciativa ‘Un día de cena con tus hijos’.

En Chile, sólo el 11 por ciento de los menores de edad come con sus papás todos los días de la semana, el 13,1 por ciento lo hace más de cuatro veces y el 24 por ciento jamás come en familia.

Los datos, además, mostraron que mientras más frecuente es la comida familiar, menor es la prevalencia de consumo de cualquier tipo de drogas. “El involucramiento parental es imprescindible cuando el adolescente sale de la supervisión directa de los padres y se involucra en el grupo de pares”, explica Eduardo Valenzuela, director del Instituto de Sociología de la Universidad Católica de Chile.

La idea, explica, es tener “padres involucrados”, atentos a lo que sus hijos hacen puertas afuera. Y “un lugar de monitoreo muy eficaz es la conversación en la mesa, a condición de que se deje hablar a los niños y jóvenes, y que los padres escuchen y hablen con inteligencia”.

Este punto es fundamental, subraya la psicóloga Macarena López, de la Unidad de Adolescencia de la Clínica Santa Sofía, pues “esa conversación no puede convertirse en un interrogatorio; eso solo hará que ellos se nieguen a hablar”.a

Cómo evitar que niños caigan en adicciones

Noviembre 18, 2010

prevencion de drogasjpgDeben los menores siempre acudir acompañados de un mayor a la escuela

Para evitar que los niños y jóvenes sean víctimas de los ?puchadores? que pudieran encontrarse afuera de las escuelas vendiendo droga, es importante que los padres de familia mantengan una buena comunicación con sus hijos y que atiendan las amistades que frecuentan.

El comandante de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), Alberto Vargas, mencionó que en el caso de los menores de edad, es importante que siempre vayan acompañados de adultos de plena confianza.

?Es importante que los niños estén en compañía de algún familiar o vecino, es muy recomendable que se turnen entre los padres de familia, para que en ningún momento sus hijos tengan que ir o regresar solos de la escuela?.

El comandante asegura que esos casos no son muy frecuentes verlos en esta ciudad, pero que de cualquier forma es importante evitar que el acercamiento de los niños y jóvenes hacia personas desconocidas.

Una de las principales recomendaciones es que los padres hablen con sus hijos y que les digan que por ningún motivo acepten regalías de cualquier tipo, ya que en un momento determinado y sin darse cuenta, pueden inmiscuirse en el negocio de la venta de drogas.

?Esto sí puede suceder cuando los jóvenes empiezan a comprarle droga a una persona afuera de la escuela. El ?puchador? sigue yendo con el joven y cuando este no tiene dinero para pagarle, entonces le dice que le venda unas ?grapas? a cambio de saldar la deuda?.

Alberto Vargas señala que para conocer si los niños o jóvenes están inmiscuidos en el consumo o venta de las drogas, es fácil darse cuenta con sólo ver los ojos de su hijo o los cambios de actitud que puede presentar.

Regularmente los adolescentes, dice, empiezan a desesperarse por encontrar dinero para comprar la droga o saldar una cuenta, es ahí cuando en la casa empieza a faltarle el dinero a la mamá o empieza a vender objetos.

?Es fundamental que los padres hablen con ellos y que existe una apertura en ambos, para que ellos (niños o jóvenes) tengan confianza con sus padres y en un momento dado les digan qué es lo que sucede, la responsabilidad absoluta es de los papás?.

La recomendación directa de la DSPM hacia los niños o jóvenes, es que al momento de observar la presencia de un extraño en su escuela, es hablar de inmediato con algún profesor o en su caso, llamar a cualquier corporación policíaca.

Se asegura que la denuncia contra cualquier ?puchador? será anónima y confidencial. En éstos casos también se requiere de la colaboración de los maestros para que de inmediato atiendan los señalamientos de los alumnos.
Para estar atentos

Éstas son algunas de las recomendaciones que dan las autoridades policiales para evitar que sus hijos sean víctimas de las drogas o ?puchadores?.

*Si son menores de edad, que siempre vayan acompañados por una persona adulta y de confianza.

*Que no hagan caso a las palabras de personas extrañas.

*Que nunca acepten regalías de ningún tipo.

*Cuando identifiquen la presencia de un desconocido, avisar a las autoridades.

Potencializa los talentos de tus hijos de forma sana y disfrutable

Noviembre 18, 2010

talentoProbablemente  tú, al igual que muchas mamás, estás realmente interesada en que tus hijos tengan por las tardes espacios recreativos y de aprendizaje de otras habilidades distintas a las académicas, para que descubran y desarrollen sus talentos. Sin embargo, tal vez te has visto en la dificultad de elegir de forma correcta clases que los atraigan. Es común que este asunto se convierta en una lucha con tus hijos o contra el tiempo, en la que te sientas agotada o ellos te expresen incomodidad, exceso de exigencia o falta de tiempo para jugar o para invitar a sus amigos a casa. Esto, invariablemente, genera un desgaste familiar. Para aminorar esto y promover realmente sus talentos, puede serte útil que tomes en cuenta los siguientes aspectos:

1. Cómo detectar sus talentos

¿Cómo saber qué es lo que más le gusta a tu hijo? Para descubrirlo, no necesitas probar inscribiéndolo a todo tipo de clases en una misma semana porque lo saturarías demasiado y no le dejarías tiempo para jugar y descansar, algo también fundamental para su desarrollo social e intelectual. Se trata de que lo conozcas más, lo observes  y dialogues con él para saber qué es lo que más lo atrae. Esto puede requerir tiempo, y muy probablemente no lo descubrirás en la primera vez que tome clases por la tarde. Sin embargo, lo que ayuda es:

a) Exploren sus cinco sentidos: Pídele que te ayude en la cocina a preparar alimentos con tu supervisión, para que pruebe diferentes sabores y olores. Hagan actividades experimentando con el sentido del tacto (plastilina, barro).

b) Estimula su sensibilidad artística: Exponlo a diferentes tipos de géneros musicales, acudan a obras de teatro infantiles, llévalo a conciertos, exposiciones de pintura para niños, etc.

c) Promueve su intelecto y expresividad: Dale rompecabezas, legos y material para construir. Ten en casa un baúl o caja con ropa vieja, retazos de tela, sombreros, accesorios, etc. para que invente personajes y haga teatro con sus hermanos o amigos.

d) Motiva su interés por los deportes y actividades de motricidad gruesa: Bailen en casa, jueguen pelota, acudan a torneos de deportes o al estadio, vean en la TV diferentes deportes, etc.

Si ves que tu hijo muestra una especial atención o interés por alguno de estos estímulos, que se divierte especialmente realizándolo y que se entretiene mucho rato practicándolo, entonces puedes inscribirlo –cuando tenga mínimo 5 años- a clases especiales de esta disciplina. Y si no se queja todos los días cada vez que tiene que ir a clases, continúa practicando en casa y lo ves entusiasmado con ellas, has dado en el clavo: ése es su talento. Fomenta su aprendizaje y pónselo fácil para que siga creciendo en esa disciplina.

2. Tips para potencializar su talento de forma agradable

Si tu hijo no sabe cuáles clases elegir, preséntale de forma más directiva 5 ó 6 propuestas, para que elija una o dos. Busca que firme un compromiso  por 6 meses o por un curso completo, acordando una fecha final en la que evaluarás junto con él si continúa o prueba con otra actividad distinta. Así evitas que cada mes quiera cambiar de actividad antes de adaptarse.

Antes de que lo inscribas a una clase, pide una clase de prueba sin compromiso para que cuando tome la decisión tenga más claro lo que puede obtener, lo que se espera de él y el ambiente del lugar.

Si sus clases le gustan, motívalo dándole prioridad al hecho de que lo disfruta, le divierte y le apasiona, más que a la meta de “ser el mejor” en esa disciplina.
Organiza tus horarios para que mientras tus hijos están en sus clases, puedas dedicarte unos minutos exclusivos a tu persona (puedes ir de compras, caminar en un parque cercano, acudir a una clase para ti, descansar en casa, etc.), de manera que los traslados y horarios no sean factores que estresen a todos.

Considera que ciertas clases pueden ser muy útiles para cubrir sus necesidades de expresión de sentimientos (como la pintura, el teatro, la música) o de exteriorización de energía agresiva (como el fútbol, tae kwon do, etc.)

Deja por lo menos una tarde libre, para que puedan invitar amigos o simplemente tener ratos de ocio en los que desarrollen su creatividad de forma más espontánea y con su propia iniciativa, evitando que dependan de lo externo para entretenerse.

No utilices las clases por la tarde como un premio o castigo, considéralas como algo independiente. Así evitas que a través de esto se  negocien de forma incongruente ciertas cuestiones disciplinarias.

Trata de equilibrar actividades deportivas o físicas, con actividades estimulantes de la sensibilidad artística, para que haya un balance en la estimulación de ambos hemisferios cerebrales.

3. El dilema de las clases semi-profesionales

Cuando ya has descubierto su talento y en el lugar donde toma las clases es invitado a participar en la selección, competencias o concursos especiales, requiriendo que invierta más horas semanales para su preparación, es importante que te contestes las siguientes preguntas: ¿Veo a mi hijo estresado? ¿Esto nos desgasta como familia? ¿Esto responde más a mis intereses o aspiraciones que a las de mi hijo? ¿Ya no tiene tiempo para invitar o ser invitado por sus amigos? ¿No tiene tiempo para hacer la tarea o la hace por la noche? ¿Ha disminuido su rendimiento escolar por este motivo? ¿Ya no tiene ratos de ocio o descanso? Si la mayoría de las respuestas son afirmativas, será importante replantearse la conveniencia de esta situación, para reestructurarla de manera que siga siendo disfrutable y funcional para todos.

En fin, las clases por la tarde pueden ser un gran recurso para potencializar sus talentos y enriquecerlos, siempre y cuando no generen un desgaste que disminuya su calidad de vida como familia

Habilidades, limitaciones y talentos.

Noviembre 18, 2010

talentos hijosjpgEstos últimos días con motivo de la entrevista que mantuve en el colegio de mi hijo, he estado reflexionando sobre lo difícil que es a veces para los demás comprender las discapacidades que pueden rodear a un alumno. Aún siendo muy inteligente, es sabido que ciertas patologías pueden comprometer áreas del cerebro que pueden ser imprescindibles para desarrollar una vida académica “normal”.

Yo quizás pensé que por mi implicación en este tema, me sería más fácil de entender, pero una anécdota que os voy a contar, os mostrará lo difícil que es a veces CREER que estas incapacidades son reales y limitativas en determinadas áreas.

Tras la entrevista de mi hijo, casualidad que envié a un chaval que conozco y que también está diagnosticado hace años de tdah a hacer un recado en un comercio. Para poneros en antecedentes os diré que este chaval tiene 18 años, a punto de hacer los 19 ya, con historial de fracaso escolar, no terminó la ESO, y actualmente encuentra graves dificultades para integrarse en el mundo laboral.

Pues bien, le envié a un comercio con 25 euros, precio justo de lo que costaba. El chaval vuelve diciéndome que en vez de 10 unidades como yo quería, solo trae una porque no quedaban más, precio unidad 2′50 € . Así que procede a devolverme el resto del dinero. Yo le dije: No hace falta, quédatelo y mañana te doy los 2′50 € y me compras la caja de 10 unidades.

Él que llevaba en su bolsillo también dinero propio, no entendía esta operación matemática tan sencilla, ni explicándosela 5 veces seguidas del modo más sencillo que se me ocurriera. Él estaba empeñado en que si lo había pagado de su bolsillo, aunque yo le devolviera esos 2′50€, (para mi compra al día siguiente) ¿quien le pagaba a él los 2′50€ que se había gastado?

Sí, ya sé que os parece increíble, pero es así como sucedió. Al final y poniendo todo el dinero que le había sobrado en la mesa, la unidad comprada al lado, y diciéndole que el valor de todo eso junto  eran 25 euros€, volviéndolo a separar todo, y diciéndole que la unidad comprada eran los únicos 2′50€ que había que reponer, parece que lo entendió, pero todo esto tras más de media hora poniéndole ejemplos sencillos.

Bueno, pues este mismo chaval tan incapacitado para el cálculo mental y las matemáticas más simples, yo he sido testigo de cómo es capaz de traducirte de corrido, tan solo leyéndolo, folios y folios en inglés con un nivel muy superior a selectividad o primeros años de universidad. ¿Cómo ha logrado aprender sin una sola clase de inglés y habiendo dejado el colegio a los 15 años?, pues a base solo de leer tutoriales de programas informáticos que quería instalar en su ordenador, así de simple, y así de complejo. Ni una sola clase y es capaz de leer el inglés como si fuera su segundo idioma, domina tres, castellano, valenciano e inglés.

Los tdah generalmente tienen mermadas las áreas de lenguaje y matemáticas, hay niños que tienen solo una, u otros que tienen serios problemas con las dos. Mi hijo es un lince con el cálculo mental, pero tiene graves problemas con todas las áreas de lenguaje. Con 15 años es casi incapaz de leer un párrafo y no haber sustituido varias palabras por las que él se imaginaba que eran, tiene una lectura muy imaginativa si, tan imaginativa que le lleva a inventarse el enunciado de los exámenes.

¿Qué hacemos cuando una persona tiene un talento extraordinario para algo, y una torpeza sin igual para otras áreas? ¿Es imprescindible siempre evaluarlo de todas? ¿No puede existir una manera de potenciar ese talento sin obligarle a fracasar porque no puede superar el resto?

El sistema educativo, aún no ha encontrado la solución a esto, o mejor dicho, no la ha fomentado. Por muchos ciclos adaptados que se inventen, por muchos módulos especiales que existan, hay chavales con verdaderas limitaciones, y verdaderos talentos, lástima que se estén desaprovechando y en muchos casos echando a perder, ya que la mayoría acaban con una autoestima destruida a base de cosechar fracasos. Unos cuantos años así y ese niño abandonará para siempre cualquier pensamiento de intentar nada, ya le han dicho suficientes veces lo torpe que es, lo desmotivado que está, o que no se esfuerza en absoluto.

¿Cuándo puedo introducir la “lectura” en la vida de mi hijo?

Noviembre 18, 2010

Lectura hijosLa lectura es la herramienta más valiosa para el aprendizaje. Por ello, existen muchas dudas y controversia respecto al método utilizado y a la edad en la cual introducirla en el niño.

Por un lado, la colección de libros, videos y demás sobre el Método interactivo de Lectura de Glenn Doman, nos dicen que la edad no importa, y que incluso a un bebé de meses se le puede empezar a introducir en la lectura, consiguiendo grandes éxitos cuando se trabaja con niños a la edad de 3 años.

Este método puramente visual es muy seguido por padres y profesores, y seguro que más de uno ya lo conocéis y creéis que en esta entrada no voy a contaros nada nuevo, pero seguid leyendo (esta entrada y las posteriores) y me contáis.

Como bien sabemos el cerebro de un niño es muy plástico y toda la adecuada estimulación que reciba en edad temprana le ayudará a su aprendizaje futuro.

Glenn Doman dijo una vez, “El aprendizaje de la lengua escrita es más fácil que el de la lengua oral, dado que los sonidos pueden variar según la persona que los emite y su estado de ánimo, mientras que los signos escritos -las palabras- al ser imágenes, siempre se mantienen estables”.
Según su teoría, aprender a leer mediante imágenes de las palabras o grupos de palabras (vistas en global, no sílaba a sílaba o letra a letra, ignorando los “fonemas” –el sonido de las letras-), es mucho más fácil que el método tradicional que se enseña en casi todos los colegios. Las palabras escritas se convierten en imágenes, y además, se aprende a leer con la misma facilidad y naturalidad con la que un bebé aprende a hablar.

Este método ha sido empleado para enseñar idiomas a los más pequeños y para los niños con dificultades de aprendizaje o aquellos con necesidades educativas especiales.

Para el que le interese saber más sobre este método,

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