Ejercicios para la agilidad mental de los niños
Noviembre 17, 2010
Hola, en este artículo voy a hablar de los más pequeños de la casa, ellos ya desde su corta edad empiezan a desarrollar su inteligencia, y lo ideal es que nosotros los ayudemos a estimular su agilidad mental y su memoria, si lees este artículo aprenderás unas actividades que puedes realizar con tu hijo para estimularle su cerebro.
Por nuestros niños hacemos todo lo que podemos, lo posible y lo imposible, nos preocupamos que nunca les falte nada y que tengan todo lo que no tuvimos nosotros, son lo que más queremos, hacemos siempre todo por ellos. Nos preocupamos por su futuro y deseamos que su vida sea mejor que la nuestra.
Hace unos días estaba en el parque corriendo y veía a varias mamás con sus pequeños hijos, jugaban y se divertían por largo tiempo, me gusta mirar este tipo de escenas por que veo como los niños ven el mundo con otros ojos, analizan y miran todo detalladamente, uno de estos pequeños de 4 años aproximadamente se quedó mirando por largo rato como la señora que vende jugos exprimía las naranjas, le parecía algo sorprendente, analizaba cada movimiento, todo para él era nuevo, cuando sacaba la naranja, cuando la cortaba, hasta que entendió como funcionaba el hacer un jugo, al final cuando se lo tomó lo hizo con gran sorpresa y agrado, siempre con una mirada de investigador.
Los niños cuando empiezan a tener uso de razón comienzan a conocer el mundo, son unos científicos natos, miran los animales, los insectos, no le tienen miedo a nada, hacen muchas cosas que nosotros no somos capaces de hacer. En esta edad de descubrimientos es la época ideal cuando debemos jugar con ellos para incentivarles el desarrollo mental.
Estos ejercicios que están a continuación son ideales para niños de 4 a 6 años son muy sencillos ya que utilizan objetos que tenemos en casa, al mismo tiempo que les ejercitamos la memoria y la agilidad mental, van a prender los colores, figuras geométricas y los nombre de objetos variados de su entorno cotidiano.
Ejercicio1
Dibuje y recorte figuras geométricas de diferentes colores.
Inicie con el triángulo, círculo y cuadrado y con los colores primarios: amarillo azul y rojo.
Empiece con tres figuras y dígale al niño que las organice en el orden que usted le dirá.
El niño siempre debe organizar las figuras de izquierda a derecha.
Por ejemplo:
Círculo, cuadrado, triángulo
Cuando haya adquirido habilidad con las tres figuras, juegue con los colores.
Por ejemplo:
Círculo amarillo, cuadrado rojo, triángulo azul
A medida que adquiera más destreza puede incluirle al niño más figuras geométricas.
Por ejemplo:
Círculo azul, cuadrado amarillo, triángulo rojo, cuadrado amarillo.
Después puede incluir más colores y más figuras geométricas.
Ejercicio 2
Seleccione elementos pequeños colóquelos en una mesa y dígale el orden en el que deben estar organizados los objetos.
Por ejemplo
Una cuchara, un dulce, una pelota de tenis, un lápiz, un collar.
La idea es que memorice en el orden que usted dijo, puede ir variando los objetos, empezar con tres objetos e ir incrementando la cantidad a medida que él aprenda el orden que usted le dio.
Estos ejercicios los pueden hacer con el niño a cualquier hora del día siempre y cuando los dos tengan la disposición para hacerlo, es importante que el niño lo vea como algo divertido, que sea un rato de alegría para estar con usted. Cuando él se equivoque déle otra oportunidad hasta que lo haga bien, o hasta que el diga que ya no quiere seguir y siempre háblele con palabras de aliento, anímelo, déle apoyo y nunca lo regañe por que de lo contrario los ejercicios no van a servir para nada. Cuando termine la seción felicitelo, aplaudalo, beselo y hagale saber que lo quiere mucho y que lo hizo muy bien.
Puede crear muchos ejercicios haciendo variaciones de los acá descritos, utilizando revistas, fotos, juguetes, etc. Utilice la imaginación y lo más importante es que el niño no se sienta obligado a hacer estas actividades.
Si te han sido de ayuda estos ejercicios deja un comentario diciendo como lo estás haciendo y cual ha sido la actitud de tu hijo para estos ejercicios.
Cómo hacer que el hijo mayor no se sienta desplazado
Octubre 18, 2010
Una vez más vas a ser mamá. Y aunque este suceso debería ser un motivo de gran felicidad para ustedes como pareja y para tu hijo, el hecho de no mantener un diálogo oportuno con él se puede convertir en una situación de rechazo hacia el bebé que viene en camino.
Para los psicólogos es natural que la llegada de un nuevo integrante, cause enojo o tristeza a los hermanos mayores, más aún, si se trata de un hijo único; no obstante, el hecho de reafirmar la comunicación con los pequeños y hacerles sentir que la llegada del bebé no cambiará en nada el amor de sus padres hacia él, le ayudará a sentirse seguro, ya que principalmente, entre los 3 y 5 años de edad, representa un duro reajuste en su vida.
Aunque las formas de relacionarse en el ámbito familiar cambiarán poco a poco, para ellos es algo inesperado, los vuelve susceptibles y llegan a creer que ya no tendrá el mismo amor y atenciones de sus seres queridos.
“Es normal que se pongan celosos. Hay un reacomodo tanto afectivo, como en otras cuestiones de la familia. Los tiempos y tareas son distintas, esto produce un desajuste que se tiene que hablar con los pequeños a fin de que no se sientan invadidos”, explica la psicopedagoga Alma Beatriz Gutiérrez, académica de la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán, en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Amigo y compañía
Es recomendable que fomentes el gusto por recibir al hermanito desde que está en el vientre. La especialista aconseja que tengas una conversación con tu hijo para informarle que, de común acuerdo, tú y tu pareja han decidido tener al bebé. Decirle: “Queremos que no estés solo, tu hermano compartirá contigo la vida, ¡tendrás un compañerito!”. Es importante que refuerces la idea de que, de ninguna manera, debe sentirse desplazado; y que ocupa un lugar imprescindible en esta etapa. También es necesario que le hagas saber su papel como hermano mayor en esta dimensión de la nueva estructura familiar.
No te angusties si hay enojo de su parte, si en el hogar fluye bien la comunicación y hay comprensión, amor y respeto, este proceso será rápido porque la familia dota a los hijos de la parte anímica.
¿Me va a quitar el amor de mis padres?
Sin duda alguna, existen muchos casos en los que el bebé es recibido en un ambiente de alegría, e incluso, es completamente esperado por el hermano mayor, pero no siempre sucede así: Hay situaciones en las que su arribo está rodeado de miedo y celos, por lo que los primeros meses suelen ser verdaderamente preocupantes para los padres, quienes son testigos de muestras de rechazo por parte del hijo mayor hacia el bebé.
“Hay un deseo inconsciente de desaparecer al hermanito porque capta toda la atención, pero es una reacción normal que forma parte del desarrollo psíquico, y aunque con el tiempo la situación se suaviza, los padres jugarán un papel muy importante en la aceptación hacia el nuevo miembro”, dice la especialista, quien recomienda que una vez que has llegado a casa con el bebé, realices una reasignación de las tareas y responsabilidades, donde incluyas a tu hijo mayor, ya que esto ayudará a que construyan un nuevo lazo de amor, un vínculo afectivo que deberá extenderse.
Si ya se logró la colaboración del hermano, se le puede premiar. Más que materiales pueden ser regalos del alma, aquellos que se dan con el corazón. “Te hice de comer el puré de papa y las salchichas que tanto te gustan’, ‘te inscribí en las clases de ballet que querías’, son maneras de expresar que se le tiene cariño”, confirma la psicopedagoga. Hay quienes suplen la falta de afecto o tiempo con regalos costosos, cuando lo más fácil es dar un gran abrazo y decir: “Te quiero mucho”.
Cómo ayudar a los niños a resolver problemas
Octubre 18, 2010
C
iudad de México (México). Si desde pequeños les damos los elementos para que aprendan a tomar decisiones, y esto a su vez lo puedan hacer en una forma racional, no van a tener miedo de hacerlo cuando sean mayores. Sin embargo, hay situaciones que después de haberlas analizado conjuntamente con el hijo, él insiste en una determinada decisión, debemos permitirle que la experimente, siempre y cuando no pongamos en riesgo su salud ni su seguridad.
Este sistema contribuye a que se haga responsable de sus acciones.
• Expresa tus emociones a tus hijos para que de esta manera puedan identificar sus emociones en ellos mismos.
• No culpes a tus hijos por la forma en que te sientes tú.
• Acepta a los niños sin importar los sentimientos que expresen.
• Enseña a los niños como resolver problemas prácticos.
LA AUTOSUFICIENCIA es la capacidad de una persona para tomar decisiones y comportarse de acuerdo con lo que considera correcto y apropiado.
La persona autosuficiente puede resolver los problemas que se le presenten por sí solo o puede recurrir a pedir ayuda u orientación.
En ocasiones los padres tienen miedo de alentar la autosuficiencia en sus hijos, ya que pierden el control sobre ellos. Sin embargo, es importante entender que los hijos no son de nuestra propiedad y que es nuestra obligación darles las herramientas para que se valgan por sí mismos y aunado a nuestro apoyo puedan ser independientes de nosotros mismos.
La autosuficiencia en los hijos se fomenta a través de tres aspectos importantes:
• La confianza
• La competencia
• La responsabilidad
CONFIANZA es una sensación de seguridad en nosotros mismos y en otras personas.
COMPETENCIA es la sensación de contar con la capacidad para hacer las cosas. En la medida en la que nos sintamos competentes, tendremos ánimo para emprender diferentes actividades.
La RESPONSABILIDAD es la capacidad para hacerse cargo de las obligaciones y consecuencias buenas o malas de lo que se eligió, es decir, hacerse responsable de su elección. Una persona autosuficiente no es quien siempre toma las decisiones correctas sino la que tiene la libertad de elegir la opción que considera adecuada.
“…Porque tu hijo además de vitaminas, necesita ser feliz”, “…un niño sano, es un niño feliz”, ya muchas veces hemos escuchado eso. Es hora de poner manos a la obra para trabajar efectivamente en la felicidad de todos los niños, de nuestros niños.
Terapias y defensas patológicas
Julio 6, 2010
También persigue resolver conflictos y eliminar defensas patológicas, aunque no se propone una reestructuración caracterial a fondo como el psicoanálisis clásico. No existe mucha teoría sobre ella, aunque podríamos conceptualizarla como una versión del psicoanálisis más orientada al insight limitado a las formas actuales en que se revelan sus estructuras dinámicas y a la eliminación de síntomas, y que suele ser indicada a pacientes que por diversas razones (en general, dificultades para asumir el encuadre explícito y/o implícito) no parecen poder beneficiarse de un análisis clásico en toda la regla.
La periodicidad suele ser de 1 a 3 sesiones semanales, durante un tiempo muy variable según las circunstancias de cada caso. Se hace un menor énfasis en la asociación libre, y el análisis de la transferencia con el analista se sustituye más frecuentemente por el de las transferencias con otras personas significativas; puede decirse que existe un mayor énfasis en los sucesos interpersonales. Por este motivo, se propicia más la alianza de trabajo (orientada a la tarea, descansa en gran parte sobre la motivación de tratamiento del paciente, aunque exige también una capacidad específica por parte del terapeuta) que la neurosis de transferencia. En este sentido, la regresión se contiene más que en el psicoanálisis tradicional, y en general puede decirse que se realiza un esfuerzo deliberado de contención de la misma a un nivel máximo similar al traído a la terapia desde sus inicios. En base a estas consideraciones, se propicia el encuentro cara a cara en vez del uso del diván.
El papel del terapeuta es más activo y focaliza más sus intervenciones. El proceso es indudablemente más flexible y suele incluir pautas psicofarmacológicas.
PSICOTERAPIA DE APOYO
Es el tratamiento de elección para pacientes que se ven limitados en su capacidad de cambio o en su implicación terapéutica. Busca el alivio de los síntomas sin entrar en la estructura de carácter y/o resolución de conflictos básicos. Por ello se centra en el cambio externo de la conducta, y ni se liberan contenidos reprimidos, ni se toca el inconsciente.
Al no disponer de una estructura yoica lo suficientemente sólida para elaborar e integrar ese material, la estrategia se centra en reforzar las defensas e introducir otras, pero siempre en el intento de conseguir y mantener el mejor nivel de adaptación posible.
No se producen evidentemente interpretaciones transferenciales, aunque se propicia la identificación con el terapeuta. Este es una figura claramente de autoridad que apoya la restauración o corrección de defensas y capacidades de integración. Tiene un papel directivo, activo, y con sus autorevelaciones y guías intenta modelar los recursos para el manejo efectivo de problemas. En cualquier caso el foco es siempre consciente, aunque con frecuencia se trabaja también el esquema moral contenido a nivel del Superyó. La neurosis de transferencia es desalentada, y se intenta potenciar la alianza de trabajo. Tampoco se usa el diván por razones obvias, pues se impide la regresión en lo posible. De hecho, uno de los peligros de esta variante psicoterapéutica es el de elicitar regresiones y pautas de dependencia demasiado intensas.
Según el paciente, se puede limitar el tiempo del proceso terapéutico; en cualquier caso, las visitas están más espaciadas que en otras formas de trabajo psicoterapéutico, e incluso pueden concertarse a demanda del propio paciente. En general, ésta suele originarse en dificultades ambientales, enfermedades o descompensaciones.
PSICOTERAPIAS DINAMICAS BREVES E INTERVENCIONES EN CRISIS
Se empiezan a desarrollar a partir de las primeras aplicaciones psicoterapéuticas en situaciones de emergencia llevadas a cabo por Lindemann, integrando los aportes teóricos psicoanalíticos de Ferenczi, E. Erikson y otros, con la teoría de las crisis de G. Caplan. A nivel asistencial, se ha visto rápidamente aceptada a partir de la insatisfacción con la prolongada duración y las exigencias económicas del psicoanálisis y los otros derivados ya expuestos; Malugani encuentra su justificación en aspectos sociales (accesibilidad de las clases bajas), económicos (menor coste) y en las aplicaciones preventivas. El texto pionero y fundamental se considera el de Alexander y
French de 1946 Terapéutica psicoanalítica, aunque hoy día se integran bajo el concepto de psicoterapias breves otros enfoques no derivados del psicoanálisis.
La psicoterapia breve integra un número amplio de formatos que varían en muchas de sus características básicas, aunque comparten un anclaje psicodinámico común, y una preocupación por la brevedad del tratamiento. Un intento de definición debe incluir los siguientes factores: la limitación en el tiempo, la focalización de los objetivos, el fin preventivo adicional, los criterios de selección de pacientes, y el requerimiento de un papel especialmente activo en el terapeuta.
CONCEPTOS BASICOS
El concepto de tiempo
Es un elemento básico en la identidad de esta modalidad psicoterapéutica, y su exponente máximo en este sentido es J. Mann. En general, podríamos definir la limitación de tiempo característica a menos de 6 meses. Sin embargo, es necesario considerar el tiempo lógico o subjetivo; es decir, el que cada paciente necesitará para conocer su problemática y elaborarla pertinentemente. Es este último concepto el que se ve menos reconocido en la psicoterapia breve, y explica al mismo tiempo su popularidad en la asistencia institucional, así como la necesidad de seleccionar muy adecuadamente al paciente susceptible de beneficiarse de la misma, y esto incluye tener presente la idea que éste tiene del tiempo.
Es interesante reconocer que la limitación temporal, en los pacientes adecuados, constituye una importante ventaja, en la medida en que facilita una colaboración consistente en no dispersar el material de trabajo y por ello limitarlo al foco establecido. Al mismo tiempo, el encuadre temporal inicial debería ser asumido de una manera flexible y tentativa, y ello no puede ser de otra manera ya que al inicio del tratamiento no se sabe aún la intensidad y complejidad del problema en toda su magnitud.
Los factores de prolongación han sido estudiados por Malan desde dos puntos de vista: en el paciente y en el terapeuta; en la Tabla se expone una relación de los mismos. La preocupación fundamental de la psicoterapia breve de cualquier signo, es lograr vencer tales factores.
Tabla: Factores de prolongación de la psicoterapia
EN EL PACIENTE:
.Resistencias
.Sobredeterminación de los síntomas
.Necesidad de elaboración analítica (working through)
.Raíces infantiles de toda neurosis
.Transferencia
.Dependencia
.Transferencia negativa relacionada con el fin del análisis
.Neurosis de transferencia
EN EL TERAPEUTA:
.Tendencia a la pasividad, o dejarse llevar por el paciente
.Transmitir al paciente una sensación de interminabilidad
.Perfeccionismo terapéutico
.Interés creciente por experiencias cada vez más profundas y antiguas, por el principio psicoanalítico del determinismo
.Pérdida gradual de entusiasmo
Focalización
Es probablemente el denominador común de las psicoterapias breves, así como su dificultad técnica más importante. Consiste en la delimitación de la intervención terapéutica a aspectos específicos del caso; es decir, la programación de una meta. Hay varios tipos de focos, y según el modelo terapéutico elegido puede tratarse de un propósito consciente y asumido por ambas partes, o bien el resultado una hipótesis dinámica que elabora el terapeuta en función del planteamiento del paciente.
La situación
Cara a cara; esto es siempre más difícil y delicado que el uso del diván. Exige del terapeuta un papel más activo, incluyendo una postura de atención selectiva y de directividad sobre los contenidos de la terapia.
Criterios de selección de pacientes
Trastornos de inicio reciente.
.Capacidad adecuada para establecer una alianza terapéutica sólida.
.Motivación para el tratamiento; de alguna manera, que la enfermedad es contraria al Yo.
.Adecuada capacidad de insight y de comunicación verbal efectiva.
.Mecanismos de defensa amplios y poco rigidificados.
.Tolerancia a la ansiedad y frustración.
.Preferiblemente, edad no avanzada, aunque se es muy variable en este aspecto dependiendo más de la patología, motivación y objetivos que de la edad perse.
.Las contraindicaciones se centran en principio en pacientes que requieran reestructuraciones globales de personalidad, que tengan fuerte tendencia a la actuación de conflictos fuera del marco terapéutico, no cooperativos, toxicodependientes, y con larga historia de fracasos psicoterapéuticos.
Características del terapeuta
.Alta motivación de trabajo personal y profesional.
.Capacidad de estimular al paciente y a su contexto.
.Disposición a cooperar, tanto con el paciente como con su entorno, otros profesionales, etc.
.Adecuada formación, incluyendo preparación psicodinámica, entrenamiento didáctico, y supervisiones.
MODELOS
Uno de los enfoques básicos es el de Bellak y Small, que igualan Psicoterapia Breve, Psicoterapia de Emergencia e Intervención en Crisis.
El objetivo básico es proporcionar alivio sintomático hasta un punto en que se pueda dejar al tiempo hacer el resto, o bien derivar en condiciones hacia psicoterapia extensiva e intensiva. Su formato es de cinco sesiones (número orientativo, y por tanto flexible), a razón de una por semana en principio.
Otro modelo de gran prestigio es el de Malan, que maneja dos triángulos básicos en la estructuración de su terapia, llamada terapia focal. El primero de ellos o “triángulo del conflicto” incluye los vértices siguientes: D (mecanismos de defensa), A (ansiedad), y SI (sentimientos inconscientes). Este triángulo se relaciona con el de las “personas”, constituido por: O (relaciones actuales con los otros significativos), T (relaciones transferenciales con el terapeuta) y P (con personas significativas del pasado, progenitores normalmente). En terapia, se actualiza el triángulo del conflicto en la persona del terapeuta, y es función de éste conectarlo con O y con P. Molnos elabora esta dinámica gráficamente incluyendo en cada uno de los tres vértices del triángulo de las personas un triángulo de los conflictos.
Sifneos busca la provocación continua de ansiedad en el paciente, obligándole a enfrentar lo doloroso. No hace tanta referencia al psicoanálisis, y de hecho su enfoque es el mejor y más claramente sistematizado.
Mann ha desarrollado la psicoterapia de tiempo limitado, apoyado especialmente en las concepciones de Bowlby (19). Se limita el número de sesiones desde el principio, tanto por la intensificación del proceso que supone (enfatizando lo transitorio de la relación con el terapeuta) como por la carga de expectativas positivas que se crean. Para Mann, el conflicto separación-individualización es universal, y repasa con el paciente sus distintos momentos evolutivos trabajando ese tema.
Davanloo se basa en el esquema de los triángulos de Malan al tiempo que reta continuamente las defensas del paciente en la línea de Sifneos. Es menos selectivo con los pacientes, y parece haber obtenido unos niveles de eficacia prometedores (19).
Otros autores destacados son Horowitz, Strupp, y Balint. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el concepto de psicoterapia breve de orientación dinámica se va aproximando poco a poco al de la terapia cognitivo-conductual, en la medida en que los focos más frecuentes se centran en diferentes combinaciones de afectos con cogniciones como determinantes de comportamientos específicos, fundamentalmente relacionales (20). Es posible que la unión se realice dentro del denominado paradigma constructivista, representado por el modelo de terapia cognitivo-estructural de Guidano y Liotti.
Enseñar buenos modales
Febrero 21, 2010

Pedir las cosas por favor, dar las gracias, respetar el descanso de los demás… Si practicáis estas actitudes entre vosotros, vuestro pequeño acabará siendo un niño educado y amable con todos.
Isabel Álvarez, psicóloga
niños buenos modales
Hay un dicho muy antiguo que asegura que “los buenos modales abren puertas principales”. Y todos sabemos que lleva razón. Saludar, pedir las cosas por favor, dar las gracias, ceder el asiento en el autobús… Son actitudes que provocan buenas vibraciones y sentimientos positivos porque implican una convivencia amable, de solidaridad y de respeto hacia los que nos rodean.
Factores influyentes
El niño pequeño evoluciona de forma natural desde el egocentrismo (todo gira alrededor de él) hasta la socialización. En este proceso juegan un papel fundamental tres factores:
* Su carácter. Ser más abierto y amable con los demás o más seco y arisco también viene determinado, en parte, por la herencia genética.
* Los amigos con los que se relacione en el colegio y en el vecindario. Por eso conviene vigilar las compañías del pequeño y fomentar sus encuentros con niños bien educados.
* La educación que recibe en casa. Con vuestro ejemplo podéis enseñar a vuestro hijo a comportarse de un modo cercano y afectuoso con todos (está empezando a tener conciencia social).
Siendo tan “mayor” ya debería pedir las cosas por favor, dar las gracias, saludar y despedirse, pero tampoco le obliguéis a hacerlo si le cuesta mucho. Si es muy tímido y en vez de saludar se esconde detrás de vosotros, no le forcéis. Es mejor no dar importancia al asunto y dejar que descubra por sí mismo que decir “hola” o “buenos días” no es algo de lo que deba avergonzarse.
Una actitud gratificante
Los niños deben tener una idea muy clara de la relación que existe entre sus actos y sus consecuencias. Por eso es muy importante que hagáis ver a vuestro hijo los efectos positivos que sus conductas amables producen en los demás y, como consecuencia, también en sí mismo.
Decidle cosas como: “¿ves lo contenta que se ha puesto nuestra vecina cuando le has ayudado a abrir la puerta del ascensor y lo bien que te sientes tú contigo, por haberla hecho sonreír?”.
Vuestro reconocimiento y el de los adultos de su entorno, así como lo satisfecho que se sentirá él de su persona, se convertirán, sin duda, en los mejores estímulos para que vuestro pequeño siga adoptando actitudes afables, que tienen en cuenta a los demás.
Y para que el niño también sea discreto y diplomático…
* Jamás aludáis al aspecto físico de otras personas para criticarlas. Frases del estilo de “¡qué gordo está!” o “tiene la cabeza como un balón” son un caldo de cultivo ideal para las indiscreciones infantiles.
* Evitad hablar delante de él de problemas que hayáis tenido con vuestros familiares y amigos, no vaya a ser que se le escape algo que no queréis que cuente.
* No digáis a otros los secretos que os cuente. Aunque os parezcan banales, para él son fundamentales.
¿Dónde está el fallo?
Febrero 21, 2010
El amor y las buenas intenciones no evitan que a veces nos equivoquemos al educar a los hijos. Los errores pueden ayudar si encontramos el modo de convertirlos en aciertos.
El error: No ponerle límites
Así acertarás
– No claudiques ante sus rabietas.
Si algo no te gusta, házselo saber, y si se enfada y llora, permítele desahogarse, pero sin dar tu brazo a torcer. Si realmente se comporta mal, llévale aparte unos minutos o retírale algún privilegio.
– No pretendas ser su amigo.
Él te necesita como madre o como padre. Esto implica prohibiciones que le disgustarán, pero que en el fondo te agradecerá: los niños quieren que sus padres no esquiven los conflictos y se involucren.
– No lo razones todo.
Ni tampoco apeles demasiado a su razonamiento (¿no lo entiendes?). En general es bueno explicarle el porqué de las normas (le resultará más fácil hacerte caso), pero también habrá situaciones en las que deberá obedecer sin más.
El error: Sobreprotegerle
Así acertarás
– Espera antes de ayudarle.
Piensa si de verdad necesita tu ayuda o puede hacerlo por sí solo, aunque le cueste. Si le dejas intentarlo y lo logra, aumentará su autoestima. Así, además, mejoran los problemas del sueño: si durante el día el niño supera momentos difíciles, también lo hará por la noche.
– Acepta su independencia.
A todos nos gusta sentirnos útiles, a los niños también. Puede que sigas viendo a tu hijo como tu pequeñín indefenso. Reflexiona un momento si te resistes a darle más autonomía: si es así y te das cuenta, podrás optar por otra actitud.
– Habla con tu pareja.
Normalmente hay un miembro de la pareja que da más autonomía al niño o tiene distinta percepción del peligro (suele ser papá). Hablad del tema: la visión de uno servirá como empujón al otro.
El error: Perder los estribos
Así acertarás
– Analiza qué te hace estallar.
Quizá vayas acumulando enfados hasta que explotas; si es así, corrige al niño a tiempo. O quizás se deba a que tienes demasiado trabajo, a que hay tensiones de pareja… Busca remedios que no afecten a tu hijo.
– Reconoce las señales de la tormenta.
Hay signos que te avisan de que vas a perder los estribos: alterarte a la mínima, verlo todo negro… Si aparecen, actúa cuanto antes: pide ayuda, organiza una escapada con tu pareja…
– Habla con tu hijo tras el altercado. “Lo siento” es una frase muy útil en el vocabulario de cualquier padre. Y cuando la utilizas con tu hijo, le enseñas que los adultos también se equivocan y que rectificar es de sabios.
El error: Criticarle demasiado
Así acertarás
– Evita criticarle si actúa sin mala idea.
Generalmente, los niños actúan movidos por su afán innato por explorar. Así, la trastada de un bebé cuando se quita el pañal y embadurna la pared refleja falta de madurez, más que un deseo de hacer algo malo.
– Critica su conducta, no a él mismo.
Es mejor decir “pegar no está bien” en vez de “no haces más que pegar, qué malo eres”. Así siente que le quieres, que te gusta cómo es y que lo que no apruebas es lo que ha hecho.
– No le elogies por todo.
Hacerlo le lleva a depender de la aprobación externa. El niño está motivado para intentar cosas por sí solo. Si las logra, se siente orgulloso y compartir con él esta vivencia es el mejor elogio.
Para encontrar el equilibrio, aplica esta regla: una crítica por tres elogios.
El error: No considerar su edad
Así acertarás
– Obsérvale.
Y reflexiona sobre lo que es capaz de dar y hacer según su edad y su carácter. Si tienes dudas, consulta con tu pareja, con otros padres o en libros.
– Respeta sus retrocesos.
Casi todos los niños sufren alguna regresión en cosas que ya tenían superadas debido a tensiones (como la llegada de un hermanito) o a la adquisición de un aprendizaje. Si tu hijo vuelve a hacerse pis cuando ya controlaba los esfínteres, acepta
la situación y exígele menos temporalmente.
– Evita ser demasiado condescendiente.
Retrocesos aparte, su autonomía aumentará con el tiempo. Es bueno que tus expectativas sobre sus avances (usar el váter, comer con cuchara…) vayan siendo mayores cada vez.
Y a partir de ese momento…
Febrero 21, 2010
Una vez producida la separación, es muy importante que se respete a rajatabla el plan fijado de visitas, porque eso ayuda a los hijos a orientarse en la nueva situación: si saben el día y la hora en que va a venir a recogerles su papá o su mamá, se preparan emocionalmente para el encuentro.
Por esta razón es conveniente evitar las apariciones “caprichosas” (sobre todo al principio) y los cambios de planes a última hora, porque distorsionan el ritmo que tienen establecido y les hace más difícil asimilar la situación.
También es importante ser puntuales y organizados en la recogida y en la entrega: retrasarse hace que el niño se sienta decepcionado y que sus fantasías de abandono se disparen, pero si se llega muy pronto a la cita, el pequeño se pone nervioso sabiendo que su papá o su mamá está esperándole.
En cuanto a los temas económicos, lo deseable es que los hijos queden completamente al margen.
Los dos progenitores deben tener siempre presente que han dejado de ser pareja, pero no padres, y que sus hijos necesitan el apoyo afectivo y económico de ambos para su educación.
Es esencial, en definitiva, permitir y procurar que los hijos conserven una buena imagen y una buena relación con ambos padres: después de todo, cuantos más afectos tengan en su corazón, mejores y más felices serán su presente y su futuro.
Nos vamos a separar
Febrero 21, 2010
Cómo actuar para que afecte menos a los niños
A pesar del dolor o el rencor que sienta la pareja ante la situación, debe saber pactar acuerdos de forma pacífica y no involucrar a los hijos, para que éstos lo vivan mejor.
No te pierdas
Regalos para la futura mamá.
Tras siete años de matrimonio y dos hijos de 2 y de 5 años en común, Fran y Pilar han decidido separarse.
El estrés generado por el trabajo, la falta de tiempo, los problemas domésticos y el fin del efecto novedad han desembocado en una apatía y una sucesión de enfrentamientos que no han logrado superar.
Siempre es doloroso deshacer una familia, pero cuando existe la certeza de haber agotado todos los recursos para seguir adelante y se toma la decisión de poner fin a la relación, lo mejor es intentar que la situación sea lo menos dura posible para todos, especialmente para la parte más débil de la familia: los hijos.
El hecho de que haya aumentado el número de divorcios suaviza el estigma que antes suponía para los niños: cada vez es más frecuente que los hijos de padres separados tengan amigos en su misma situación y puedan compartirlo.
Pero eso no significa que sea menos duro para ellos, y por eso necesitan que sus padres se lo pongan más fácil.
Hijos de padres infieles
Octubre 15, 2009
LOs ANGELES.- La psicóloga argentina Ana Nogales explora en su libro el tema de las parejas infieles con hijos y ofrece herramientas para lograr relaciones más sanas.

Adiós tabús
“Durante mis más de 30 años de ejercicio profesional he escuchado a diario en mi consultorio historias de hijos, niños o adultos, que de manera consciente o no expresan las secuelas que arrastran en sus vidas por asuntos no resueltos relacionados con la infidelidad de uno de sus padres, o de ambos padres, en algunos casos”, dijo Nogales.
“Sin embargo, al buscar bibliografía sobre este tema no había nada disponible, se ha escrito mucho sobre el divorcio y cómo le afecta a los hijos o cómo afecta al hombre y a la mujer la infidelidad, pero no hay absolutamente nada sobre cómo afecta a los hijos la infidelidad de los padres, es un tema tabú”, agregó.
Durante tres años Nogales se dedicó a darle forma a lo que ahora es el libro Padres que Engañan, cómo la infidelidad de los padres afecta a los hijos de 270 páginas que contiene el resultado de una encuesta realizada a más de 800 participantes en países como Estados Unidos, México, Canadá, Chile y España, entre otros.
Nogales describe casos específicos que ilustran por qué este tema debe ser tratado hasta lograr sanar los conflictos internos de los hijos de padres infieles.
Aspectos como dificultad para confiar, dificultad para relacionarse, la vergüenza, la culpa, ira del hijo contra el padre infiel o el engañado, confusión sobre lo que significa el vínculo del matrimonio, manejo de las mentiras y repetición de patrones, son algunos de los asuntos analizados en el libro publicado en inglés por la editorial Health Communications, Inc. y que salió a la venta a finales del mes de junio.
“Lo que yo quiero lograr con este libro es que se tome conciencia de que éste es un tema que se tiene que hablar, es un tema que tiene que ser discutido dentro de la familia. Los padres no pueden ignorar que los hijos están reaccionando a lo que está ocurriendo dentro del hogar”, explicó la autora.
“Mi objetivo a largo plazo, fundamentalmente, es lograr que tanto los adultos como los niños sepan perdonar para poder seguir con la vida de una forma mucho más plena, de una forma mucho más sana”, enfatizó.
Padres que engañan, dijo la autora, busca abrir un espacio y una oportunidad para la resolución de los conflictos. No importa la edad, ni cuanto tiempo ha pasado, si hay un asunto pendiente debe resolverse.
Este es el tercer libro de Nogales, nacida en Buenos Aires, quien vive y ejerce en California desde hace 30 años. En 1998 publicó Amor, Intimidad y Sexo, una guía para la pareja latina y Latina es poder, en el año 2003.
Próximamente Padres que Engañan, cómo la infidelidad de los padres afecta a los hijos, se publicará en español, portugués, francés, italiano y otros idiomas.

“Este es el primer libro que habla concretamente de este tema, yo quiero llevarlo a todos los idiomas porque es una realidad que afecta a millones de hogares en todo el mundo, mucho más de lo que hemos sido capaces de ver y aceptar”, concluyó.
¿Hablas de sexo con tus hijos?
Octubre 15, 2009
“En la cultura latina es muy difícil que los padres hablen de sexo con sus hijos porque el tema es tabú. Sus creencias premaritales no les permite hablar del sexo y pueden sentir miedo que les va a despertar fantasías o interés en el sexo, por eso lo evitan”, dijo Stephanie Goldman terapeuta familiar y matrimonial certificada.
Punto por punto
Pero de acuerdo a los expertos, si no le hablas a tus hijos sobre el sexo, en la actualidad pueden estar en riesgo de ser lastimados. Los riesgos son muy significantes. Goldman explicó a SaberHacer.com: “Los hijos buscan ayuda con los amigos y les dan mala información. Necesitan información en saber cómo protegerse, el embarazo, las enfermedades sexuales, y qué hacer en casos de violación”.
Habla de sexo con tus hijos
Si crees que no necesitas hablarles sobre sexo a tus hijos preadolescentes, recuerda que las niñas maduran entre los ocho a los 14 años de edad, mientras que los niños de los diez a 12 años; por eso los expertos dicen que debes pensarlo otra vez. “Muchos padres no hablan con sus hijos a esta edad porque piensan que todavía no están en la etapa del sexo”, dijo Goldman.
“En esa edad ya están madurando, sus cuerpos están cambiando, sus hormonas están intensificándose. Es muy importante hablar del sexo con sus preadolescentes”.
Goldman también consejó: “Es importante hablarles sobre las partes del hombre, de la mujer, cómo funcionan. La diferencia entre el sexo y el amor. Los diferentes tipos de comportamiento sexual. Abrir la puerta de comunicación aunque no parezcan interesados o tengan iniciativa. Si están escuchando la información”.
* No te rías de sus preguntas
* Tu hijo no debe tener la sensación de vergüenza por su curiosidad
* Trata de no parecer demasiado avergonzado o serio sobre el asunto
* Sé breve
* No entres en una larga explicación
* Responde en términos simples
* Tu bebé de 4 años de edad, no necesita conocer los detalles de la relación sexual
* Sé honesto
* Utiliza nombres adecuados para todas las partes del cuerpo
* Ve si tu hijo quiere o necesita saber más
* Responde, “¿Eso responde a tu pregunta?”
* Escucha las respuestas de tu hijo y reacciones
Goldman dijo que los temas que debes considerar al hablar con tus hijos adolescentes incluyen cómo protegerse de embarazo y de enfermedades sexuales, también la diferencia entre el sexo y el amor. “Hablar de diferentes tipos comportamiento sexual como por ejemplo masturbación y sexo oral. Las diferentes orientaciones sexuales que existen, cómo poder protegerse, defenderse y decir no”.
“Poder manejar decisiones difíciles y evitar meterse en situaciones potencialmente violentas. También el papel que la droga y alcohol juegan en el sexo y que cuando se está bajo influencia de alguno puede meterse en situaciones potencialmente peligrosas”, continuó la experta.
Y también déjale saber a tu hijo que tu no lo vas a presionar, sino que siempre estarás disponible cuando él quiera conversar sobre el sexo.
Por su parte la consejera agregó, “no tengas miedo decirles a tus hijos lo que piensas. No temas impartirle tus valores y compartir tus creencias con ellos”.

