Cómo evitar que niños caigan en adicciones
Noviembre 18, 2010
Deben los menores siempre acudir acompañados de un mayor a la escuela
Para evitar que los niños y jóvenes sean víctimas de los ?puchadores? que pudieran encontrarse afuera de las escuelas vendiendo droga, es importante que los padres de familia mantengan una buena comunicación con sus hijos y que atiendan las amistades que frecuentan.
El comandante de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), Alberto Vargas, mencionó que en el caso de los menores de edad, es importante que siempre vayan acompañados de adultos de plena confianza.
?Es importante que los niños estén en compañía de algún familiar o vecino, es muy recomendable que se turnen entre los padres de familia, para que en ningún momento sus hijos tengan que ir o regresar solos de la escuela?.
El comandante asegura que esos casos no son muy frecuentes verlos en esta ciudad, pero que de cualquier forma es importante evitar que el acercamiento de los niños y jóvenes hacia personas desconocidas.
Una de las principales recomendaciones es que los padres hablen con sus hijos y que les digan que por ningún motivo acepten regalías de cualquier tipo, ya que en un momento determinado y sin darse cuenta, pueden inmiscuirse en el negocio de la venta de drogas.
?Esto sí puede suceder cuando los jóvenes empiezan a comprarle droga a una persona afuera de la escuela. El ?puchador? sigue yendo con el joven y cuando este no tiene dinero para pagarle, entonces le dice que le venda unas ?grapas? a cambio de saldar la deuda?.
Alberto Vargas señala que para conocer si los niños o jóvenes están inmiscuidos en el consumo o venta de las drogas, es fácil darse cuenta con sólo ver los ojos de su hijo o los cambios de actitud que puede presentar.
Regularmente los adolescentes, dice, empiezan a desesperarse por encontrar dinero para comprar la droga o saldar una cuenta, es ahí cuando en la casa empieza a faltarle el dinero a la mamá o empieza a vender objetos.
?Es fundamental que los padres hablen con ellos y que existe una apertura en ambos, para que ellos (niños o jóvenes) tengan confianza con sus padres y en un momento dado les digan qué es lo que sucede, la responsabilidad absoluta es de los papás?.
La recomendación directa de la DSPM hacia los niños o jóvenes, es que al momento de observar la presencia de un extraño en su escuela, es hablar de inmediato con algún profesor o en su caso, llamar a cualquier corporación policíaca.
Se asegura que la denuncia contra cualquier ?puchador? será anónima y confidencial. En éstos casos también se requiere de la colaboración de los maestros para que de inmediato atiendan los señalamientos de los alumnos.
Para estar atentos
Éstas son algunas de las recomendaciones que dan las autoridades policiales para evitar que sus hijos sean víctimas de las drogas o ?puchadores?.
*Si son menores de edad, que siempre vayan acompañados por una persona adulta y de confianza.
*Que no hagan caso a las palabras de personas extrañas.
*Que nunca acepten regalías de ningún tipo.
*Cuando identifiquen la presencia de un desconocido, avisar a las autoridades.
Qué es la meningitis y por qué es tan peligrosa
Septiembre 21, 2010
Hemos analizado la importancia de la vacunación en la protección de nuestros hijos frente a enfermedades transmitidas por virus.
Si existe una enfermedad peligrosa en la infancia, es sin duda la meningitis. Además, es una de esas enfermedades que los padres temen, por las secuelas que puede dejarles a sus hijos. Los casos conocidos en la historia han sido tan adversos que la escucha del término ya provoca inquietud y temor.
Qué es la meningitis
La meningitis es una inflamación que afecta a las meninges. Éstas son unas membranas que cubren el cerebro y la médula, de igual forma que al sistema nervioso.
Existen dos tipos de enfermedad, una que se produce por una bacteria y otra que se produce por un virus. Por este motivo, los niños son vacunados de acuerdo al calendario oficial frente a esta enfermedad. La vacunación protege al niño de la meningitis viral.
Síntomas de la meningitis
Los síntomas de esta enfermedad son muy característicos:
* Dolor de cabeza
* Fiebre
* Vómitos
* Rigidez de la nuca
* Lesiones de la piel
Efectos secundarios de la meningitis
Si la enfermedad se produce en la primera infancia, la meningitis es tan peligrosa que puede dejar secuelas irreversibles que afectarán al desarrollo del niño. Estas secuelas pueden alterar funciones cerebrales parciales, aunque en la actualidad y si se trata a tiempo, el pronóstico es muy bueno.
Claves para detectar una posible meningitis
* El niño está molesto y tiene fiebre que no cede.
* Le duele la cabeza y su nuca está rígida.
* Tiene vómitos compulsivos.
* Comprueba si puedes acostarlo boca arriba e intentar que toque el pecho con el mentón. Si no puede, debes acudir rápidamente al servicio de urgencias. Es esta la prueba que siempre verás que el pediatra le hace a tu hijo en consultas por dolor de cabeza.
* El niño tiene manchas rojas en la piel.
Conclusiones sobre la meningitis
Ante cualquiera de estos posibles síntomas de meningitis acude de inmediato a la consulta del pediatra o a un servicio de urgencias. Como con todas las enfermedades, y esta mucho más por su gravedad, el diagnóstico y el tratamiento precoz son la mejor forma de evitar secuelas.
Tanto la família como la escuela pueden establecer reglas para evitar el acoso escolar
Septiembre 16, 2010
¿Se puede proteger a tu hijo a que no se convierta en un acosador ni en un acosado? Pues claro que sí. Por lo menos existen algunas pautas que pueden ayudar tanto a la familia como a los educadores y a la sociedad de un modo general, a prevenir este fenómeno. Luchar contra el bullying es una responsabilidad de todos. Cada parte implicada debe cumplir su papel:
La familia
Educar es una tarea muy difícil ya que los padres ni las madres son expertos en pedagogía o han nacido ya preparados para educar a sus hijos. Pero la familia se construye y su estado es considerado esencial para la socialización de los niños, a través de la transmisión de valores, normas, comportamientos, etc. La familia es la que tiene que establecer lo que es reprobable y lo que es aceptable, en casa y en la relaciones sociales. Según los expertos en acoso escolar, la ausencia de reglas, la falta de supervisión y de control razonables de la conducta de los hijos fuera del colegio, de lo que hacen y con quién van, una disciplina demasiado dura, la falta de comunicación y la ocurrencia de tensiones y de peleas en la familia, pueden llevar a que los hijos adquieran conductas agresivas.
Qué puede hacer la familia
Existen cursos y reuniones de escuela de padres y madres que pueden orientar a los progenitores acerca de lo que puede hacer para mantener alejados a sus hijos del bullying. Se basan, normalmente, en reglas básicas como:
1- preocuparse por sus hijos, hablando con ellos. Crean un canal de diálogo con ellos. Eviten los monólogos. Se aprende y se conoce mejor los hijos oyéndoles.
2- Estar pendiente de los posibles síntomas como nerviosismo, falta de apetito, insomnio, bajo rendimiento escolar, fobia escolar, etc.
3- Controlar y supervisar las conductas de sus hijos, observando qué hace, a dónde va, con quién juega, cuáles son sus intereses, proyectos, etc.
4- Determinar los límites y las normas. Exigir el cumplimiento de las elementales.
5- Educar para controlar las emociones, para comportarse con los demás, para convivir con otros.
6- observar los comportamientos, estados de ánimo, y los cambios en los hábitos de los niños.
La escuela
El tipo de disciplina que haya en el aula y en el centro es de fundamental importancia en la construcción de una buena conducta. La constante supervisión en las aulas y en el patio, así como en el comedor, también cuenta a la hora de detectar si está o no ocurriendo algún acoso escolar. Profesores y cuidadores deben estar presentes, siempre.
Que deben hacer las escuelas
En un principio, no cerrar los ojos a la realidad. Establecer reglas para evitar el bullying, mantener un buzón de sugerencias y de quejas siempre abierto, tratar el tema a través de cursos, conferencias o tutorías, poner a cuidadores o vigilantes en el comedor, en el recreo, y en otras zonas de riesgo, introducir y mantener asignaturas de educación en valores, e intervenir de una forma rápida, directa y contundente en el caso de haya alguna sospecha de acoso escolar. En complicidad con el centro escolar, los profesores deben colaborar en la identificación de algún caso, o simplemente estableciendo con sus alumnos unas normas de no agresión.
Qué pueden hacer las instituciones y los medios de comunicación
Crear y mantener un teléfono público para los niños es una forma de abrir una puerta a sus posibles conflictos. Las campañas anuales de sensibilización también pueden funcionar para prevenir el acoso escolar. En cuanto a los medios de comunicación sería interesante y muy viable que controlasen más los contenidos que emiten o publican.
La sociedad en general debe prevenir y atajar posibles brotes de acoso. Es necesario estar atento y no dejar pasar nada o pensar que todo es normal o se trata de una broma. Cuando un niño se burla, amenaza o pega a otro niño, se debe intervenir para que eso no se repita. Cuando en el patio del colegio alguien se burla del aspecto de otra persona, hay que reprenderle. Lo malo se corta por la raíz.
Cómo ayudar al niño durante la adaptación a la guardería o colegio
Septiembre 16, 2010
Para ayudar a superar esta etapa de inicio escolar, se necesita mucha paciencia tanto por parte de la familia como por parte de la escuela. Como está explicado en el artículo anterior, son muchos los miedos e inseguridades que les invaden. Por eso, aplicar las siguientes recomendaciones seguro os podrá ayudar a superarla:
¿Cómo le puedes ayudar durante la adaptación a la guardería o colegio?
1 Comparte con tu peque un objeto o un juguete que será el nexo de unión entre la casa y la escuela. Será el vínculo que necesita entre su hogar y su clase que le ayude a ir cogiendo confianza y seguridad en ese lugar nuevo para él.
Puede ser, por ejemplo, un pañuelo tuyo de tamaño pequeño que le permita llevarlo consigo (en el bolsillo, envuelto en su muñeca o en su mochila): “cariño este es mi pañuelo de la suerte. Cuando me siento triste o tengo miedo me lo pongo en el bolso (o en el cuello o en el bolsillo) y me ayuda a sentirme mejor. Ahora quiero que lo lleves tú. Cuando estés triste te ayudará a sentirte mejor. Este pañuelo te ayudará a recordar que yo siempre te iré buscar” (Lo ideal es transmitir este mensaje con tus propias palabras y que salga directamente de tu corazón).
También puede ser un llavero que fabriquéis juntos con un tapón de corcho, por ejemplo, un trozo grueso de cartón, una pequeña bola de lana con diferentes colores. Puede ser cualquier objeto que sea pequeño, no sea peligroso y que lo podáis adornar juntos con colores vivos (o gomets o trozos de tela o….) para atribuirle propiedades mágicas a cada color:
“el azul te ayudará a hacerte reír; el verde te ayudará a secarte las lágrimas cuando estés triste; el rojo te ayudará a recordarte que mamá te irá a buscar; el violeta te recordará que mamá te quiere mucho, etc…”
Una vez acabado le dices “ahora le vamos a dar el toque final de magia, me lo voy a poner un poquito cerca de mi corazón para que se llene de todo mi amor”; “le voy a tirar unos polvos mágicos para que se llene de todo mi amor”.
Cuando lo saques le dices “ves ahora como brilla, es la luz de mi amor. Es una luz mágica que solo podemos polvo magico 283×300 Cómo ayudar al niño durante la adaptación a la guardería o colegiover tu y yo. Ahora te lo pones tú un ratito cerca de tu corazón para que también se llene de tu amor y tenga aún más poder mágico (o ahora le tiras tú polvos mágicos). ¡Ya está! Está tan lleno de luz mágica y de colores mágicos que mañana cuando te lo lleves al cole te van ayudar a hacerte reír”.
Otro recurso que es también muy útil usar en esta etapa de adaptación escolar es la cajita de besos que ya expliqué en otro post.
El pensamiento de los niños menores de seis años es “mágico”, así que no dudes en usar estos recursos con seriedad y amor pues ellos van a captar de ti tu seguridad, credibilidad y las gotas de magia que le pongas.
Si en la guardería o escuela no le dejan llevar el objeto consigo, que se lo lleve de casa para luego guardarlo en la cartera. El efecto de su magia será igualmente útil para darle confianza.
El objeto le ayudará a encontrar paz pero igualmente necesitará su tiempo para ir congiendo confianza y seguridad. Este tiempo es diferente a cada niño, puede ser una semana, como un mes o más.
2. En esta etapa de adaptación se muy puntual a la hora de su recogida. Recuerda que su miedo principal es el que lo abandones y la manera que poco a poco se vaya desvaneciendo este miedo es que tu peque vea que estás ahí en cuanto se abre la puerta. Es bueno le vayas transmitiendo con seguridad “mamá siempre te irá a buscar, no lo dudes” (o papá, o la abuela…). En estos días necesita oirlo y seguro que si es mayor de dos años te lo irá prenguntando “¿mamá pero tu vendrás? Claro mi amor, yo siempre vendré a buscarte. Yo también tengo muchas ganas de verte cuando sales”.
3. Ten presente que en estos días estará más irascible, sensible, llore o se enfade por cualquier cosa. Esté más pegado a ti a todas horas, incluso por las noches puede que se despierte más a menudo, tenga sueños o pesadillas y requiera tu presencia (o dormir en tu cama). Permite, si lo ves necesario, que duerma en vuestra cama durante una temporada (o cuando lo veas muy intranquilo). Por la noche, su inconsciente procesa toda la información física, intelectual y emocional que ha ido recibiendo de esta nueva (y dificil) etapa escolar y la soledad de su cama y la oscuridad de la noche aún agraban más sus miedos e inseguridades. Por lo tanto, necesitará el refugio de tu calor, la seguridad que mamá y papá le dan para encontrar la paz que le ayude (poco a poco) a integrar todas las novedades que está viviendo.
Son las consecuencias de la nueva etapa que está viviendo: la separación de mamá y la separación de su hogar. Muestrále tu paciencia, tu comprensión, sé un poco más flexible pero sin llegar a consentirle absolutamente todo (recuerda que poner límites también es amar y ayuda a crecer de forma sana).
¿Cómo puedo participar más activamente en la escuela de mi hijo?
Mayo 18, 2010
* Asista a las reuniones de principio del año escolar, las exposiciones de los estudiantes y otros eventos de la escuela. Conozca a los maestros y al otro personal de la escuela. Escuche sus planes, infórmese de lo que esperan lograr con sus estudiantes, y trate de comprender por qué eligieron esos objetivos.
* Asista a las reuniones de organizaciones de padres. Haga oír sus esperanzas y preocupaciones por su hijo y por la escuela. Ayude a organizar reuniones entre los padres y los maestros para abordar sus propios intereses y los de los otros padres.
* Ofrézcase como tutor de estudiantes. Si se siente cómodo con la tecnología, ofrézcase como voluntario para dar instrucción individualizada sobre la computación tanto a los estudiantes como a los maestros, o pregunte si hay otras maneras en que puede ayudar a la escuela a aprovechar la tecnología.
* Ofrezca ayudar en la dirección de la escuela con asuntos administrativos, en la cafetería o acompañando a los estudiantes en las excursiones para supervisarlos y en otros eventos fuera de la escuela.
* Integre grupos asesores de la comunidad o de padres en su escuela. Estos grupos pueden considerar temas que van desde las políticas o reglas y los programas de la escuela hasta los tipos de actividad con participación de los padres que la escuela piensa organizar.
* Trabaje en un centro de recursos para padres o ayude a crear uno. En estos centros escolares, los padres se reúnen informalmente, piden prestados materiales sobre la educación y sobre la tarea de sus hijos y obtienen información sobre los servicios disponibles en la comunidad.
* Si usted no puede ofrecerse como voluntario en la escuela, determine de qué manera puede ayudar en casa: Llame a otros padres para contarles de las actividades relacionadas con la escuela, edite el boletín de la escuela o elabore materiales educativos para los maestros. Si usted es bilingüe, ayude a traducir los materiales de la escuela o interprete para los padres no angloparlantes en su escuela.
Cuando los padres participan en la enseñanza de sus hijos, los hijos obtienen mejores resultados en la escuela, se portan mejor, y tienen actitudes más positivas hacia la escuela y crecen para ser más exitosos en la vida.
Cómo preparar a su hijo para entrar en la escuela
Mayo 18, 2010
¿Qué debo hacer antes de que mi hijo comience en la escuela?
* Antes de comenzar el año escolar, averigüe todo lo que puede acerca de la escuela a la cual asistirá su hijo. Las escuelas—incluso las del mismo distrito—pueden variar mucho entre sí. No dependa sólo de información sobre una escuela que usted reciba de otros padres—el hijo de otros padres puede tener necesidades y expectativas de la escuela diferentes de las del hijo de usted.
* Pídale al director de la escuela el manual de la escuela.Este manual responderá a muchas de las preguntas que se presentarán en el transcurso del año. Si su escuela no cuenta con un manual, hágales preguntas al director y a los maestros tales como las siguientes:
* ¿Cuáles son los métodos de enseñanza que se usan? ¿Los métodos utilizados para enseñar la lectura y la matemática tienen base en pruebas científicas de comprobada eficacia? ¿Los materiales de ciencia y estudios sociales están al día?
* ¿Cuánto tiempo se dedica a cada materia como la lectura, la matemática, la ciencia y la historia?
* ¿Cómo mide la escuela el progreso de los estu-diantes? ¿Cuál es la prueba o examen que se utiliza?
* ¿La escuela cumple con las normas y los criterios del estado?
* ¿Los maestros están muy preparados? ¿Cumplen con los requisitos estatales de certificación?
* Para los niños que comienzan en el jardín infantil, pregunte: ¿En cuáles aspectos se concentra más el programa de jardín infantil? ¿Cuánta importancia se le da a la instrucción académica?
* Si no las ha podido ver, pida que se le muestren las calificaciones de la escuela. Estas calificaciones indican cómo se compara esa escuela con las demás del distrito e indican si la misma está cumpliendo su función con eficacia.
* Averigüe si la escuela tiene un sitio Web y, si lo tiene, consiga la dirección. Los sitios Web de las escuelas pueden darle acceso fácil a todo tipo de información—el calendario de eventos especiales, los nombres de las personas con las que se puede poner en contacto, las reglas, entre otras cosas.
* Converse con su hijo sobre la escuela. Hágale saber que usted piensa que la escuela y el aprendizaje son importantes.
Los niños forman actitudes positivas hacia la escuela cuando ven que sus padres y su familia valoran los estudios académicos.
Al cole con buen humor
Febrero 21, 2010
Hay muchas medidas que puedes tomar para que tu hijo vaya contento al colegio y aproveche al máximo su estancia allí. Toma nota de todas ellas y todos saldréis ganando.
* Levántale con tiempo suficiente para arreglarle y desayunar juntos.
* Prepárale un desayuno a base de lácteos, hidratos de carbono y fruta, y aprovecha el momento para hablar de lo que va a hacer en el cole, de sus amigos…
* Llévale tú personalmente al centro y aprovecha para saludar a los padres de otros niños y a alguna profesora. Esto le ayudará a considerar la escuela como una prolongación de su casa y a sentirse más a gusto allí. Para que le cueste menos separarse de ti, no prolongues el adiós.
* Ve a buscarle tú y anímale a que te cuente cómo le ha ido el día.
* Una vez en casa, alterna actividades movidas (así su sueño será mucho más reparador) con otras más relajadas (para que no acabe la jornada exhausto).
* De vez en cuando, invita a vuestra casa a algún compañero suyo de clase. Esto le ayudará a sentirse más acompañado en el centro.
* Dale la cena pronto y acuéstale temprano, para que duerma un mínimo de 10 horas y se levante como nuevo.
No quiere ir a la escuela
Septiembre 9, 2009
El asistir a la escuela.usualmente es un evento agradable para los niños pequeños. Para algunos esto conlleva miedo o pánico.
Los padres tienen motivo de preocupación cuando el niño se enferma debido a la tensión, “finge estar enfermo” o exagera síntomas físicos para quedarse en la casa y no ir a la escuela. A menudo, el niño de entre cinco y diez años de edad que se comporta de esta manera está padeciendo un temor paralizante por tener que dejar la seguridad de la familia y de la casa.
Es muy difícil para los padres hacerle frente a este pánico infantil, pero estos temores pueden tratarse exitosamente con ayuda profesional. Este miedo irracional suele aparecer por vez primera en niños que asisten a escuelas para niños de edad pre-escolar, a “kindergarten” o a primer grado, siendo más frecuente en los niños que cursan el segundo grado. El niño por lo general se queja de dolores de cabeza, de garganta o de estómago justo antes de la hora de irse a la escuela. La “enfermedad” se mejora cuando se le permite quedarse en la casa, pero reaparece a la mañana siguiente antes de ir a la escuela. En algunos casos, el niño se niega por completo a salir de la casa.
El negarse a ir a la escuela aparece generalmente después de un período en el que el niño ha estado en la casa en compañía de su mamá, por ejemplo, después de las vacaciones de verano, de los días de fiesta, o después de una breve enfermedad. Puede pasar después de un evento que le produce estrés, tal como la muerte de un familiar o de una mascota, un cambio de escuela o una mudanza a un vecindario nuevo.
Los niños que tienen un miedo irracional de la escuela. pueden sentirse inseguros si se quedan solos en un cuarto y pueden demostrar un comportamiento de apego hacia sus padres, e inclusive se convierten en la sombra de sus padres en la casa. Estos miedos son comunes en niños con el Desorden de Ansiedad. Los niños tienen dificultad para dormir, un miedo exagerado y un temor irreal hacia los animales, monstruos, ladrones o a la oscuridad. Los efectos potenciales a largo plazo pueden ser muy serios para un niño con miedos persistentes si no recibe atención profesional.
El niño puede desarrollar serios problemas escolares y sociales si deja de ir a la escuela y de ver a sus amigos por mucho tiempo. Los padres y el niño se pueden beneficiar llevando al niño a un psiquiatra de niños y adolescentes, quien trabajará con ellos en su esfuerzo de hacer regresar al niño de inmediato a la escuela y a otras actividades diarias. Como el pánico surge al dejar la casa, y no por estar en la escuela, el niño por lo general está tranquilo una vez que está en la escuela. Para algunos niños se requiere un tratamiento extensivo para tratar las causas del miedo.
Los niños mayores o los adolescentes que se niegan a ir a la escuela padecen por lo general de una enfermedad más grave y a menudo requieren más tratamiento intensivo. En cualquier caso, el miedo irracional de dejar la casa y a los padres se puede tratar con éxito, y los padres no deben de tardar en buscar ayuda profesional. El médico del niño puede referir los padres a un psiquiatra de niños y adolescentes.
Los problemas de aprendizaje marcan el futuro
Educación
Los problemas de aprendizaje marcan el futuro
Los problemas escolares, los problemas de aprendizaje y el fracaso escolar, se han vuelto moneda corriente en el mundo actual. Al fracasar en lectura, escritura y razonamiento; las personas ven truncadas sus posibilidades de desenvolvimiento en las actividades más comunes de todos los días.
La detección y el tratamiento oportuno de los problemas de aprendizaje en los niños son fundamentales para su desarrollo como seres humanos. Muchos niños y adultos pasan su vida avanzando penosamente en las tareas escolares y en sus trabajos, sin llegar a alcanzar productividad alguna.
Para atacar el problema, lo primero a hacer es evaluar de dónde provienen las dificultades, para poner en ejecución los medios adecuados.
Los padres que se encuentren ante este tipo de situaciones deberían consultar lo antes posible a profesionales idóneos que trabajen en reeducación. Éstos tratan los diferentes problemas empleando para ello diversas estrategias metodológicas, ofreciéndole al niño recursos suficientes para superarlos.
Si se trata de una deficiencia o dificultad en áreas que están por debajo de los aprendizajes, no se va a arreglar nada con presionar al niño y obligarle a que trabaje el doble porque parece que lo requiera. Es preciso que se lleve a cabo un tratamiento enfocado a mejorar estos aspectos, con la mayor celeridad posible. Sin ello, el niño no sólo no saldrá adelante, sino que agravará sus problemas al irse sintiendo cada vez más al margen de los conocimientos del curso y, en ocasiones, hasta de los propios compañeros.
Mi hijo repitio el año.
Muchos niños no tienen ánimos para celebrar nada en estos días ya que han recibido la triste noticia de haber repetido el año escolar. Por lo general, los padres se sienten muy molestos y asumen que todo es “por culpa del hijo” y la primera interpretación es que es un chico flojo, vago u ocioso.
Sin embargo, esto no necesariamente se ajusta a la realidad. Este joven tiene un nivel de ansiedad sumamente alto, aunque no lo manifieste.
La familia, lo que se vive en cada hogar y la manera de acompañar a los niños en sus estudios tiene una incidencia fundamental en los logros académicos y emocionales de nuestros hijos.
Cuando un hijo repite de año se produce un caos familiar y muchas veces no se puede disfrutar de estos días de fiesta, se le castiga y condena antes de cuestionarnos por qué repitió de año. Surgen las acusaciones, los reproches, se asumen las culpas y deslindan responsabilidades.
El niño que repite de año presentará lesiones en varias áreas:
- Su autoestima: siente que ha fracasado, que no es digno de amor y que el próximo año se enfrentará a un grupo al que no pertenece. Este chico suele sentir que es una vergüenza y que todos lo notarán.
- Su capacidad intelectual: Es consciente del grado de dificultad intelectual que ha tenido y si no se ha detectado bien cuál es la causa de la repitencia es posible que sienta que esto se debe a su incapacidad intelectual. Es necesario en este momento diferenciar a qué se debió el fracaso escolar.
- Su capacidad de aprendizaje: En muchos casos no se ha hecho un buen diagnóstico para saber si hay una falla en el proceso de aprendizaje y todo es catalogado como flojera o mala conducta.
Es muy importante que los padres puedan detectar las verdaderas causas de la repitencia, tanto en el niño, en el colegio como en la familia y puedan encontrar una vía de ayuda para este hijo.
Algunas investigaciones han demostrado que entre un 30 y un 50 por ciento de los fracasos escolares se deben a causas emocionales. Estamos hablando de trastornos como:
1. Depresión
2. Baja autoestima,
3. Trastornos de ansiedad,
4. Psicosis o neurosis.
Pero el niño no está solo en su mundo sino está inmerso en una familia y ésta afecta al hijo. Cuando su núcleo enferma emocionalmente, el hijo puede repetir el año. Veamos algunas causas o dinámicas familiares:
1. Situaciones especiales que alteran el núcleo familiar ,como la muerte o enfermedad de uno de los padres o de alguien que el niño o adolescente ama mucho.
2. Cuando ha sido abandonado o separado de su madre o padre, ya sea por divorcio, separación o por motivos de trabajo.
3. Cuando los padres toman como modelo educativo, la severidad excesiva o disciplina extrema.
4. Cuando los padres están dando mensajes constantes, sobre lo que ellos esperan de su hijo: un hijo perfecto. Los hacen creer que siempre tienen que ser los mejores y esto lesiona su autoestima ya que les crea una sensación que “jamás lo podrán lograr”.
5. El exceso de protección hace también que el niño o adolescente, no se esfuerce y no luche por crecer, se sigue manteniendo en una posición infantil y no puede aprender a lidiar con retos.
6. Falta de cariño, indiferencia de los padres
7. Los problemas en el rendimiento escolar, con las nuevas adicciones infantiles y juveniles: la televisión o los videojuegos y la computadora, pues cuando no existe control termina ocupando el lugar del deseo por aprender.
8. El fracaso también tiene que ver con la situación de tantos niños y jóvenes , que están solos en casa porque los padres trabajan todo el día y no tienen apoyo.
9. También se presentan problemas cuando hay adicciones a las drogas en el hogar.
Muchos niños no tienen ánimos para celebrar nada ,en estos días ya que han recibido la triste noticia de haber repetido el año escolar. Por lo general, los padres se sienten muy molestos y asumen que todo es “por culpa del hijo” y la primera interpretación es que es un chico flojo, vago u ocioso.
Sin embargo, esto no necesariamente se ajusta a la realidad. Este joven tiene un nivel de ansiedad sumamente alto, aunque no lo manifieste.
La familia, lo que se vive en cada hogar y la manera de acompañar a los niños en sus estudios tiene una incidencia fundamental en los logros académicos y emocionales de nuestros hijos.
Cuando un hijo repite de año se produce un caos familiar y muchas veces no se puede disfrutar de estos días de fiesta, se le castiga y condena antes de cuestionarnos por qué repitió de año. Surgen las acusaciones, los reproches, se asumen las culpas y deslindan responsabilidades.
El niño que repite de año presentará lesiones en varias áreas:
- Su autoestima: siente que ha fracasado, que no es digno de amor y que el próximo año se enfrentará a un grupo al que no pertenece. Este chico suele sentir que es una vergüenza y que todos lo notarán.
- Su capacidad intelectual: Es consciente del grado de dificultad intelectual que ha tenido y si no se ha detectado bien cuál es la causa de la repitencia es posible que sienta que esto se debe a su incapacidad intelectual. Es necesario en este momento diferenciar a qué se debió el fracaso escolar.
- Su capacidad de aprendizaje: En muchos casos no se ha hecho un buen diagnóstico para saber si hay una falla en el proceso de aprendizaje y todo es catalogado como flojera o mala conducta.
Es muy importante que los padres puedan detectar las verdaderas causas de la repitencia, tanto en el niño, en el colegio como en la familia y puedan encontrar una vía de ayuda para este hijo.
Algunas investigaciones han demostrado que entre un 30 y un 50 por ciento de los fracasos escolares se deben a causas emocionales. Estamos hablando de trastornos como:
1. Depresión
2. Baja autoestima,
3. Trastornos de ansiedad,
4. Psicosis o neurosis.
Pero el niño no está solo en su mundo sino está inmerso en una familia y ésta afecta al hijo. Cuando su núcleo enferma emocionalmente, el hijo puede repetir el año. Veamos algunas causas o dinámicas familiares:
1. Situaciones especiales que alteran el núcleo familiar como la muerte o enfermedad de uno de los padres o de alguien que el niño o adolescente ama mucho.
2. Cuando ha sido abandonado o separado de su madre o padre ya sea por divorcio, separación o por motivos de trabajo.
3. Cuando los padres toman como modelo educativo la severidad excesiva o disciplina extrema.
4. Cuando los padres están dando mensajes constantes sobre lo que ellos esperan de su hijo: un hijo perfecto. Los hacen creer que siempre tienen que ser los mejores y esto lesiona su autoestima ya que les crea una sensación que “jamás lo podrán lograr”.
5. El exceso de protección hace también que el niño o adolescente no se esfuerce y no luche por crecer, se sigue manteniendo en una posición infantil y no puede aprender a lidiar con retos.
6. Falta de cariño, indiferencia de los padres
7. Los problemas en el rendimiento escolar con las nuevas adicciones infantiles y juveniles: la televisión o los videojuegos y la computadora, pues cuando no existe control termina ocupando el lugar del deseo por aprender.
8. El fracaso también tiene que ver con la situación de tantos niños y jóvenes que están solos en casa porque los padres trabajan todo el día y no tienen apoyo.
9. También se presentan problemas cuando hay adicciones a las drogas en el hogar.
¿Cómo debo ayudar a mi hijo en las tareas escolares?
Agosto 27, 2009
* Hable con el maestro de su hijo acerca de las reglas relativas a la tarea. Trate de conocer el propósito de las tareas, cuánto tiempo deben tardar, y cómo quiere el maestro que usted ayude a su hijo a terminarlas.
* Llegue a un acuerdo con su hijo acerca de una hora fija para hacer la tarea cada día.
* Proporcione un lugar fijo, bien iluminado y bastante tranquilo para estudiar y hacer la tarea. Aliente a su hijo a estudiar en un escritorio o mesa en vez de en el piso o en un sillón. Trate de evitar las distracciones como la televisión o las llamadas telefónicas de los amigos.
* Ponga a disposición de su hijo los materiales necesarios para hacer la tarea—papel, libros, lápices, un diccionario, una enciclopedia, una computadora. Enseñe a su hijo a usar los libros de consulta o los programas de computadora y los sitios Web apropiados. Averigüe de su hijo si le van a hacer falta materiales especiales, y póngalos a su disposición por adelantado.
* Hable con su hijo acerca de sus tarea para ver si las entiende.
* Cuando su hijo le pida ayuda, no le dé la respuesta sino orientación. Hacer la tarea por su hijo no le ayuda a comprender y aprovechar la información ni le ayuda a adquirir la confianza en su propia capacidad.
* Si usted no puede ayudar a su hijo en una materia, pídale ayuda a un pariente. También averigüe si la escuela, la biblioteca o una organización comunitaria o religiosa puede prestar el servicio de tutoría o ayuda en la tarea.
* Verifique que su hijo termine toda la tarea asignada. Firme la tarea, si la escuela de su hijo así lo requiere.
* Esté alerta a señales de frustración o fracaso. Permita que su hijo se tome descansos breves si tiene dificultades para concentrarse en la tarea.
* Recompense el progreso. Si su hijo logra terminar una tarea y se está esforzando mucho, celebre con un evento especial—léale una historia favorita o hagan un juego juntos—para reforzar el esfuerzo positivo.
* Lea cualquier comentario que el maestro escriba en las tareas que se le devuelven a su hijo. Si se presenta un problema, haga una cita para reunirse con el maestro y elaboren un plan y fijen un plazo para su resolución.
Ayudar con la tarea puede ser una manera en que la familia se entera más de lo que los niños están aprendiendo en la escuela y una oportunidad para que los padres se comuniquen tanto con sus hijos como con los maestros y los directores de escuela.

