MUTISMO SELECTIVO INFANTIL
Octubre 6, 2010
El mutismo selectivo infantil es un problema de difícil diagnóstico, pero suele detectarse en el colegio, se aprecia una relación con otros niños o adultos peculiar, ya que los niños afectados guardan silencio.
Lo primero que piensan los padres es que el niño es introvertido y tímido y por eso no habla, pero lo que puede ocurrir es que se trata de un temor asociado a diversas situaciones sociales, los niños se sienten observados y guardan silencio, tienen miedo a interactuar.
Decíamos que es difícil de detectar porque el niño que padece mutismo selectivo infantil suele hablar con sus padres o familiares normalmente y por eso, la primera impresión que ofrezca sea timidez.
Según los especialistas, hasta el 90% de los niños que padecen este problema sufren de una especie de fobia social de la que realmente no se conoce la causa, pero se cree que puede tener algo que ver un componente hereditario.
El mutismo selectivo afecta a niños con edades comprendidas entre los tres y los ocho años, aunque sean niños que no se relacionen socialmente, destacan por ser sensibles, curiosos y muy inteligentes. Como contrapartida a estos aspectos positivos, son niños con un alto nivel de ansiedad relacionado con la falta de interacción. Como sabemos la ansiedad puede provocar diversos problemas, depresión estrés, sufrimiento…, aspectos que afectan negativamente al desarrollo psicológico, social, educativo o emocional.
Cuando se pueden tener sospechas de que el niño padece este problema, lo mejor es acudir al especialista para que valore la situación y proporcione el tratamiento más adecuado, por norma general en este tratamiento es necesaria la colaboración de todas las personas cercanas al niño. De este modo se facilita la salida del mutismo, en ningún caso se debe forzar al niño a hablar o interactuar, los consejos del especialista son fundamentales.
No se sabe mucho sobre el mutismo selectivo, existe una carencia de estudios y profesionales que conozcan el problema a fondo, por lo que encontrar un profesional que lo conozca y pueda ayudar a superar este trastorno puede ser una tarea un poco difícil.
Los especialistas aconsejan un modo de actuar específico ante la sospecha del mutismo selectivo infantil, escuchar y actuar los progenitores siempre en la misma dirección sin que existan contradicciones que puedan confundir al niño, cuando el pequeño se decida a expresar algo, animarle, no agobiar al niño sobre su conducta en el colegio preguntándole si ha hablado o se ha relacionado. Y finalmente, buscar juegos específicos que promuevan su interactividad, que de algún modo le inviten a hablar y a divertirse a la vez.
A través de la asociación Selective Mutism se pueden encontrar respuestas a algunas de las dudas que plantea este problema.
Cómo ayudar al niño durante la adaptación a la guardería o colegio
Septiembre 16, 2010
Para ayudar a superar esta etapa de inicio escolar, se necesita mucha paciencia tanto por parte de la familia como por parte de la escuela. Como está explicado en el artículo anterior, son muchos los miedos e inseguridades que les invaden. Por eso, aplicar las siguientes recomendaciones seguro os podrá ayudar a superarla:
¿Cómo le puedes ayudar durante la adaptación a la guardería o colegio?
1 Comparte con tu peque un objeto o un juguete que será el nexo de unión entre la casa y la escuela. Será el vínculo que necesita entre su hogar y su clase que le ayude a ir cogiendo confianza y seguridad en ese lugar nuevo para él.
Puede ser, por ejemplo, un pañuelo tuyo de tamaño pequeño que le permita llevarlo consigo (en el bolsillo, envuelto en su muñeca o en su mochila): “cariño este es mi pañuelo de la suerte. Cuando me siento triste o tengo miedo me lo pongo en el bolso (o en el cuello o en el bolsillo) y me ayuda a sentirme mejor. Ahora quiero que lo lleves tú. Cuando estés triste te ayudará a sentirte mejor. Este pañuelo te ayudará a recordar que yo siempre te iré buscar” (Lo ideal es transmitir este mensaje con tus propias palabras y que salga directamente de tu corazón).
También puede ser un llavero que fabriquéis juntos con un tapón de corcho, por ejemplo, un trozo grueso de cartón, una pequeña bola de lana con diferentes colores. Puede ser cualquier objeto que sea pequeño, no sea peligroso y que lo podáis adornar juntos con colores vivos (o gomets o trozos de tela o….) para atribuirle propiedades mágicas a cada color:
“el azul te ayudará a hacerte reír; el verde te ayudará a secarte las lágrimas cuando estés triste; el rojo te ayudará a recordarte que mamá te irá a buscar; el violeta te recordará que mamá te quiere mucho, etc…”
Una vez acabado le dices “ahora le vamos a dar el toque final de magia, me lo voy a poner un poquito cerca de mi corazón para que se llene de todo mi amor”; “le voy a tirar unos polvos mágicos para que se llene de todo mi amor”.
Cuando lo saques le dices “ves ahora como brilla, es la luz de mi amor. Es una luz mágica que solo podemos polvo magico 283×300 Cómo ayudar al niño durante la adaptación a la guardería o colegiover tu y yo. Ahora te lo pones tú un ratito cerca de tu corazón para que también se llene de tu amor y tenga aún más poder mágico (o ahora le tiras tú polvos mágicos). ¡Ya está! Está tan lleno de luz mágica y de colores mágicos que mañana cuando te lo lleves al cole te van ayudar a hacerte reír”.
Otro recurso que es también muy útil usar en esta etapa de adaptación escolar es la cajita de besos que ya expliqué en otro post.
El pensamiento de los niños menores de seis años es “mágico”, así que no dudes en usar estos recursos con seriedad y amor pues ellos van a captar de ti tu seguridad, credibilidad y las gotas de magia que le pongas.
Si en la guardería o escuela no le dejan llevar el objeto consigo, que se lo lleve de casa para luego guardarlo en la cartera. El efecto de su magia será igualmente útil para darle confianza.
El objeto le ayudará a encontrar paz pero igualmente necesitará su tiempo para ir congiendo confianza y seguridad. Este tiempo es diferente a cada niño, puede ser una semana, como un mes o más.
2. En esta etapa de adaptación se muy puntual a la hora de su recogida. Recuerda que su miedo principal es el que lo abandones y la manera que poco a poco se vaya desvaneciendo este miedo es que tu peque vea que estás ahí en cuanto se abre la puerta. Es bueno le vayas transmitiendo con seguridad “mamá siempre te irá a buscar, no lo dudes” (o papá, o la abuela…). En estos días necesita oirlo y seguro que si es mayor de dos años te lo irá prenguntando “¿mamá pero tu vendrás? Claro mi amor, yo siempre vendré a buscarte. Yo también tengo muchas ganas de verte cuando sales”.
3. Ten presente que en estos días estará más irascible, sensible, llore o se enfade por cualquier cosa. Esté más pegado a ti a todas horas, incluso por las noches puede que se despierte más a menudo, tenga sueños o pesadillas y requiera tu presencia (o dormir en tu cama). Permite, si lo ves necesario, que duerma en vuestra cama durante una temporada (o cuando lo veas muy intranquilo). Por la noche, su inconsciente procesa toda la información física, intelectual y emocional que ha ido recibiendo de esta nueva (y dificil) etapa escolar y la soledad de su cama y la oscuridad de la noche aún agraban más sus miedos e inseguridades. Por lo tanto, necesitará el refugio de tu calor, la seguridad que mamá y papá le dan para encontrar la paz que le ayude (poco a poco) a integrar todas las novedades que está viviendo.
Son las consecuencias de la nueva etapa que está viviendo: la separación de mamá y la separación de su hogar. Muestrále tu paciencia, tu comprensión, sé un poco más flexible pero sin llegar a consentirle absolutamente todo (recuerda que poner límites también es amar y ayuda a crecer de forma sana).
Al cole con buen humor
Febrero 21, 2010
Hay muchas medidas que puedes tomar para que tu hijo vaya contento al colegio y aproveche al máximo su estancia allí. Toma nota de todas ellas y todos saldréis ganando.
* Levántale con tiempo suficiente para arreglarle y desayunar juntos.
* Prepárale un desayuno a base de lácteos, hidratos de carbono y fruta, y aprovecha el momento para hablar de lo que va a hacer en el cole, de sus amigos…
* Llévale tú personalmente al centro y aprovecha para saludar a los padres de otros niños y a alguna profesora. Esto le ayudará a considerar la escuela como una prolongación de su casa y a sentirse más a gusto allí. Para que le cueste menos separarse de ti, no prolongues el adiós.
* Ve a buscarle tú y anímale a que te cuente cómo le ha ido el día.
* Una vez en casa, alterna actividades movidas (así su sueño será mucho más reparador) con otras más relajadas (para que no acabe la jornada exhausto).
* De vez en cuando, invita a vuestra casa a algún compañero suyo de clase. Esto le ayudará a sentirse más acompañado en el centro.
* Dale la cena pronto y acuéstale temprano, para que duerma un mínimo de 10 horas y se levante como nuevo.
¿Cómo debo ayudar a mi hijo en las tareas escolares?
Agosto 27, 2009
* Hable con el maestro de su hijo acerca de las reglas relativas a la tarea. Trate de conocer el propósito de las tareas, cuánto tiempo deben tardar, y cómo quiere el maestro que usted ayude a su hijo a terminarlas.
* Llegue a un acuerdo con su hijo acerca de una hora fija para hacer la tarea cada día.
* Proporcione un lugar fijo, bien iluminado y bastante tranquilo para estudiar y hacer la tarea. Aliente a su hijo a estudiar en un escritorio o mesa en vez de en el piso o en un sillón. Trate de evitar las distracciones como la televisión o las llamadas telefónicas de los amigos.
* Ponga a disposición de su hijo los materiales necesarios para hacer la tarea—papel, libros, lápices, un diccionario, una enciclopedia, una computadora. Enseñe a su hijo a usar los libros de consulta o los programas de computadora y los sitios Web apropiados. Averigüe de su hijo si le van a hacer falta materiales especiales, y póngalos a su disposición por adelantado.
* Hable con su hijo acerca de sus tarea para ver si las entiende.
* Cuando su hijo le pida ayuda, no le dé la respuesta sino orientación. Hacer la tarea por su hijo no le ayuda a comprender y aprovechar la información ni le ayuda a adquirir la confianza en su propia capacidad.
* Si usted no puede ayudar a su hijo en una materia, pídale ayuda a un pariente. También averigüe si la escuela, la biblioteca o una organización comunitaria o religiosa puede prestar el servicio de tutoría o ayuda en la tarea.
* Verifique que su hijo termine toda la tarea asignada. Firme la tarea, si la escuela de su hijo así lo requiere.
* Esté alerta a señales de frustración o fracaso. Permita que su hijo se tome descansos breves si tiene dificultades para concentrarse en la tarea.
* Recompense el progreso. Si su hijo logra terminar una tarea y se está esforzando mucho, celebre con un evento especial—léale una historia favorita o hagan un juego juntos—para reforzar el esfuerzo positivo.
* Lea cualquier comentario que el maestro escriba en las tareas que se le devuelven a su hijo. Si se presenta un problema, haga una cita para reunirse con el maestro y elaboren un plan y fijen un plazo para su resolución.
Ayudar con la tarea puede ser una manera en que la familia se entera más de lo que los niños están aprendiendo en la escuela y una oportunidad para que los padres se comuniquen tanto con sus hijos como con los maestros y los directores de escuela.

