Consejos para evitar los celos entre hermanos
Enero 7, 2011
Es muy común que cuando tenemos un niño pequeño y encargamos otro surjan los celos de el hijo más grande hacia el que está por nacer. Para él es un cambio muy importante, deja de ser hijo único para convertirse en el hermano o hermana mayor, además ya no recibirá el mismo grado de atención que antes.
Es muy importante explicarle que tendrá un hermanito, lo más recomendable es que esperes hasta cumplir el primer trimestre de embarazo o a que se note la barriga para darle la noticia. Intenta que no se entere por terceras personas.
Para referirte al pequeño háblale de “nuestro bebé” o “tu hermanito”, invítalo a que palpe tu tripa para que pueda sentir sus patadas o movimientos y deja que te acompañe al obstetra para que escuche los latidos de su corazón.
Responde a sus preguntas utilizando un lenguaje acorde a su edad y con palabras que sea capaz de comprender, y si le interesa saberlo todo, inventa juegos para explicarle el embarazo, muéstrale fotos de cuando él era un bebé o visita familiares con recién nacidos.
Explícale que su papel va a ser muy importante, porque el bebé necesitará de los cuidados de su hermano mayor, en la medida de lo posible déjale que participe en la elección del nombre del bebé, que te ayude a decorar su habitación o que le haga algún dibujo de bienvenida.
Después del parto llámale por teléfono para decirle que su hermanito ya ha nacido y que tiene muchas ganas de verle, intenta que sea de los primeros en verle y que la visita sea en exclusiva para él y si puedes cómprale algún juguete para que se vaya con algún recuerdo de la visita de su hermanito o hermanita.
Cuando ya estés en tu casa pídele que te ayude en las tareas más sencillas de la rutina diaria, como traerte los pañales o mecerlo para que se duerma, explícale que el bebé es muy pequeño y por eso necesita muchas atenciones.
Para que se sienta responsable del cuidado del bebé enséñale canciones de cuna para que pueda cantárselas.
Trata de que entienda que mientras tú cuidas del bebé él tiene que ser paciente, procura que tenga juguetes para entretenerse mientras alimentas al bebé.
Los padres y los celos infantiles
Enero 7, 2011
Los celos son fantasmas que aparecen en la mente infantil. Sobre todo si se relaciona con el nacimiento de un hermanito. No admiten compartir afectos paternos con “intrusos”.
Es frecuente que los adultos se desconcierten o se comprometan emocionalmente ante la diversidad de conductas que van aparejadas a los celos. En general, una reacción tranquila de los mayores es una medida efectiva frente a cualquier problema con los hijos. Quizás ayude a adoptar esta actitud el saber que estas emociones son naturales en el desarrollo normal de un niño. Por otra parte, a veces ocurre que existe un concepto tan negativo de los celos, que se tiende a intentar suprimirlos nerviosa y urgentemente.
Si los padres manejan adecuadamente el problema, es probable que los resultados se vuelquen hacia un ángulo más favorable: junto con los típicos sentimientos de rivalidad, pueden aparecer esfuerzos por superar la situación y, consecuentemente, un progreso en la maduración. El estímulo provocador de los celos puede también despertar la conciencia de la existencia de los demás, y facilitar así la integración en la sociedad. Es también muy característico que los celos infantiles se presenten en relación a los hermanos o frente al padre del mismo sexo.
Los oponentes de la pareja
Octubre 5, 2009
Evita las trampas que debilitan la unión
Es cierto… no existen fórmulas mágicas para que una pareja funcione, pero sí puedes evitar algunas circunstancias que a la larga perjudican las uniones matrimoniales.
Estos son algunos de los peores enemigos de la pareja y si los evitas desde el principio conservarás la magia del inicio.
Falta de proyectos
Es importante que traten de construir juntos, desde cosas o proyectos a corto plazo, como vacaciones o un automóvil nuevo, a proyectos ambiciosos, como los hijos, una casa, un negocio. Reflexionen sobre el futuro para que estén más unidos.
Dejar de salir
El cansancio, la comodidad y la rutina, hace que prefieras ver una película en video que ir al cine y que salgan menos a casa de algún amigo o cenar en pareja.
Deben procurar salir a cenar solos de vez en cuando, por separado, con amigos o pasar fuera el fin de semana. Si antes les encantaba salir, no dejen de hacerlo ahora.
La televisión
Uno de los mayores enemigos del amor. Cenar siempre delante de esa pantalla no favorece nada a la complicidad ni a la conversación. Hagan un pacto para ver sólo cosas que de verdad les interesa y traten de pasar o institucionalizar un día sin televisión.
Falta de atención
No se trata de estar todo el día haciendo regalos sino de estar pendiente del otro, de decirse cosas agradable, preguntar por sus cosas. Eso es ser atento y cariñoso.
Familia política
Es aconsejable tener buena relación con la familia política y asistir a reuniones importantes, pero sin abusar. Detalles como no consultar cuando se invita a los familiares contrarios y dar las cosas por hecho son tema de conflicto.
Descuido
Si crees que por que ya se conocen mucho y hay confianza te puedes relajar, cuidado. En chanclas, con el pelo desarreglado o ropa de batalla nadie es atractivo. Tampoco es agradable que las cosas estén de cualquier manera. Esfuércense mutuamente para darse lo mejor ambos.
Celos excesivos
Interrogar o vigilar constantemente a tu pareja no sirve de nada y crea un mal clima en la relación. La base de la pareja es la confianza recíproca. A base de agobiarle, puede empujarlo hacia otra persona.
Falta de tiempo
Llegar siempre tarde a casa quita a tiempo a la pareja y te dejará más cansada e irritada. El trabajo no debe absorber nunca tu vida porque te puede costar la relación de pareja.
¿Mujer apasionada o enfermizamente celosa?
Agosto 27, 2009
Se dice que las relaciones de pareja han evolucionado hasta límites que nuestras abuelas nunca sospecharon. Nada nos hace pensar que ese progreso no continuará fraguándose en nuestros hijos, nietos, bisnietos… Pero existe un cabo suelto en esa historia que nos hace sospechar que a fin de cuentas no somos tan diferentes como algunos pretenden hacernos ver: los celos, ese sentimiento controvertido que cuando se torna enfermizo puede consumirnos como el fuego a una biblioteca.
Décadas atrás, la psiquiatra italiana Donatella Marazziti, catedrática de la Universidad de Pisa, agrupó los celos en cuatro grandes grupos:
* celos depresivos: frecuentes entre quienes no se sienten a la altura de la pareja.
* celos obsesivos: as víctimas viven angustiados por la duda de si son amados o no
* celos ansiosos: típico entre quienes temen ser abandonados por su pareja.
* celos paranoicos: para quienes la sospecha de la traición se hace constante y excesiva.
Estas cuatro variantes se manifiestan por igual en hombres que en mujeres con independencia de la edad, aunque según la especialista, los más celosos son los solteros.
Claro está, que no todos los celos son patológicos; es más, muchos consideran válida la frase de quien no cela no ama; y es que en realidad el ser humano tiende a manifestar cierto sentimiento de pertenencia y de angustia ante la posibilidad del abandono, hacia las personas por las cuales profesa un afecto sincero y una innegable pasión.
Mujer celosa
Los celos, como confirmación de esa necesidad de compartir espacio y tiempo con la persona amada, así como de sentirnos exclusivos en lo que a intimidadse se refiere, puede fortalecer y profundizar los vínculos de pareja.
Pero, ¡cuidado!, evite trascender el límite y perder el control; pues entonces, en lugar de acoplar, multiplicará la angustia, la irritabilidad, la incomunicación y terminará creando “fantasmas donde no los hay”. Si está en ese caso, quizás ha llegado el momento de hacer un alto y, si es preciso, buscar ayuda.
Es imprescindible para una pareja que pretenda perdurar, ejercitar su capacidad para negociar, hablar, diagnosticar sus lados vulnerables y crear códigos de contingencias que les permita no malinterpretar las relaciones que cada uno establece con su entorno . Es esencial “concertar” la manera en que tratamos a los vecinos, a los amigos, a los compañeros de trabajo, a los familiares…y así reducir los equívocos y dudas.
Se dice que las personas celosas también muestran esa actitud para con los hijos y amigos; convirtiendo el espacio donde podrían primar la entrega, el afecto, la ternura, y la comunicación, en un verdadero campo de batalla.
¿Son los celos un fenómeno normal? ¿Es posible amar apasionadamente sin sentir celos? ¿Es lo mismo el celo que el sentimiento de pertenencia? ¿Se trata de un defecto en la autoestima del celoso? ¿Es cierto que detrás de los celos se esconden personas acosadas por sentimientos de inferioridad?
Como ves, este es un tema polémico donde caben tantas respuestas como historias de vida. Atrévase, cuéntenos su experiencia o sencillamente deje su opinión.

