El autismo infantil: cómo ayudar a tu hijo en su día a día

Agosto 10, 2010

¿autismohijasyhijosCómo detecto la enfermedad? ¿Dónde acudo? ¿De qué manera puedo motivarle?
Ampliar
Un tratamiento basado en situaciones cotidianas ayudará al desarrollo del pequeño

El autismo es uno de los trastornos más complicados de diagnosticar, ya que se trata de una enfermedad que no siempre cuenta con los mismos síntomas, al tener diferentes grados. Si bien es cierto que cuenta con algunas características comunes que pueden dar la voz de alarma, siempre será necesario el diagnóstico de un profesional que pueda guiar a los padres.

Verónica Minguito Orellano, Logopeda y especialista en atención temprana aclara que “el espectro autista es difícil de diagnosticar ya que es muy amplio y con diferentes grados de afectación. El principal signo de alarma y el más frecuente es la incapacidad para relacionarse tanto con iguales como con la figura adulta”.

El diagnóstico precoz es la base para que el niño pueda recibir las atenciones personalizadas necesarias, de lo contrario cualquier otra puede provocar aún más retraso en su desarrollo.

Diagnóstico precoz
Para que el diagnóstico sea preciso, no es suficiente con acudir con el pequeño al pediatra de cabecera. Este tipo de trastorno requiere de profesionales que estén especializados para que el tratamiento posterior sea flexible y personalizado, según los problemas que tenga el pequeño.

Los padres y los profesionales han de tener en cuenta, una vez realizado el diagnóstico, que el objetivo principal ha de ser el de buscar el bienestar del pequeño y mejorar su calidad de vida.

“El objetivo de todo tratamiento es satisfacer las necesidades que puedan aparecer en la vida diaria del niño, al igual que enseñarle las herramientas para que aprendan a establecer relaciones sociales y jugar con iguales; todo ello a través de actividades que sean comunes en el día a día”, afirma Minguito Orellano.

Para ello, resulta imprescindible que se busque la utilidad de aquello que se trabaja, diseñar actividades que le permitan alcanzar mayores niveles de autonomía y control sobre el medio en el que tendrá que desenvolverse.

Nunca usar el “ensayo-error”
Una de las cosas que más ayudará al pequeño a evolucionar positivamente en su desarrollo será realizar un tratamiento basado en situaciones cotidianas, de nada sirve crear rutinas sobre ambientes o situaciones que el niño rara vez podrá vivir.

A diferencia de la educación de niños que no tienen este tipo de trastornos, la educación no puede nunca basarse en la máxima de “ensayo-error”, ya que puede generar una enorme frustración en los niños que padecen autismo.

Se trata de lograr una motivación hacia el aprendizaje, reducir los niveles de fracaso y ofrecer todas las ayudas necesarias para que el niño logre completar la tarea que se le ha encomendado con éxito.

“Mi hijo tiene un comportamiento agresivo. ¿Qué puedo hacer?”

Agosto 10, 2010

pegoneshijosAunque es algo común entre los niños, tienes que evitarlo y ayudarle a encauzar esa agresividad
Ampliar
Hay que vigilar este comportamiento y ayudarles a encauzar esa agresividad
Es bastante común que los niños peguen. También está dentro de lo normal que muerdan o se tiren del pelo entre ellos, incluso que en algunos casos este tipo de actitudes las tengan con los propios padres.

Son reacciones comunes pero que deben ser vigiladas ya que si se prolongan en el tiempo pueden ser problemáticas. Se trata de estar pendiente en todo momento ese tipo de comportamiento para encauzar la agresividad de los niños.

“La vejación por dominación entre niños y adolescentes puede evitarse si desde pequeños enseñamos a nuestros hijos a que nos expresen cualquier duda que tengan sobre sus relaciones con otros niños. Por otro lado, el adulto debe ser una fuente de seguridad para el pequeño y mantener una conducta totalmente aceptadora y no critica de cómo ellos resuelven sus conflictos con los diferentes compañeros o amigos”, afirma Teresa Cruz Madrid, psicóloga y experta en Coaching.

Una manera de canalizar su frustración
En ocasiones, este tipo de comportamiento puede estar motivado por una necesidad del pequeño por llamar la atención del adulto o incluso del resto de niños, lo que sería un claro indicativo de problemas en lo referente a las relaciones sociales.

Los niños experimentan frustraciones, pero a diferencia de los adultos no cuentan con las herramientas necesarias para expresarlas, por lo que su manera de hacerlo es mediante este tipo de impulsos.

“Debemos sugerir, apoyar y estimular las posturas de seguridad y autoconfianza en nuestros hijos. Si por el contrario criticamos constantemente su comportamiento, lo que lograremos es aislarlos y hacerlos sentir que no pueden recurrir a nosotros ante una situación de este tipo”, aconseja Teresa Cruz Madrid.

Actividades para descargar energía
Es necesario orientarles y mostrarles la desaprobación que produce en los adultos este tipo de comportamientos para que se den cuenta de que por ese camino no podrán lograr sus objetivos.

A muchos pequeños les resulta positivo acudir a actividades que les hagan liberar energía como las artes marciales, una manera de aprender a canalizar toda su agresividad además de aprender que la violencia no es la solución para resolver los problemas.

Si el pequeño ha sufrido algún cambio importante en su vida, como pérdida de seres queridos, mudanzas a otra ciudad o cualquier otra novedad que haya cambiado su rutina, es posible que pueda provocar este tipo de comportamientos.

En cualquier caso, si la situación no varía y comienza a empeorar, lo mejor es acudir a un profesional de la psicología para que estudie la situación del pequeño.

Para conseguir una buena relación madre-hijo

Agosto 10, 2010

madre e hija sgdo corazónCrea un ambiente de intercambio y escucha
Muestra a tu hijo que estás dispuesta a escucharle. Organiza salidas y actividades para que podáis compartir momentos de ocio juntos. Trata de explicarle tus decisiones si no las entiende o no las acepta, ¡sin entrar en el juego de las negociaciones, donde a los niños se les da bastante bien!

El valor de la familia unida!!!!

Agosto 9, 2010

FAMILIAParece mentira que cada vez se le de menos valor y menos importancia al hecho de tener una familia unida. Hoy en día es como si se hubiese puesto de moda las separaciones, divorcios, malos tratos, etc y es algo que me saca de quicio porque parece que lo anormal es tener una familia con unas bases y valores sólidos. Cada vez que leo los periódicos siempre hay una nueva noticia de “mata a su mujer o mata a su pareja por…”. La última y más mediática ha sido el asesinato de mi paisana la sevillana Marta del Castillo que a día de hoy encima sigue habiendo polémica con ello porque no se logra descubrir la verdad de lo que realmente pasó. Me indigna tremendamente y sobre todo me pone de muy mal humor que no se haga justicia!!!

Pero como hemos podido ser tan animales de haber llegado a este punto y que encima esto parezca algo normal y que forme parte del día a día de nuestras vidas….Seríamos tan felices si le diéramos la vuelta a la tortilla…

Ya no sólo son los malos tratos sino las absurdas peleas entre padres, hermanos, hijos, tíos, etc. por temas de herencias, envidias y demás absurdeces pero es que ¿no nos damos cuenta que lo más importante de esta vida es sentir el calor de una familia unida y también tener la seguridad que siempre podrás buscar amparo en ella tanto para lo bueno como para lo malo?La felicidad es COMPARTIR y ¿con quien mejor que con las personas a las que quieres? No hay mayor regalo que ese, por lo menos para mí. Una familia hay que crearla poco a poco y edificarla con unos cimientos sólidos y eso se hace con paciencia y no con noviazgos rápidos y pasionales entre dos personas que ya a la primera de cambio lo que quieren es irse a vivir juntos, a tener hijos y demás y eso sin haber una previa unión fuerte entre ellos. Hay que saber disfrutar de momentos con tu pareja, conocerla bien tanto en sus buenos momentos como en los malos y eso requiere un largo tiempo y una vez que se haya pasado  positivamente esta fase, ya entonces sería el momento para tomar la decisión de seguir un camino juntos porque se habrían creado los ladrillos-base de una futura buena familia y con valores y ahí es cuando realmente se estaría preparado para la llegada de los hijos. Yo no estoy casada y por eso no tengo experiencia en el matrimonio pero no creeis que, por lógica  así nos evitaríamos tantos disgustos posteriores por divircios, separaciones y demás porque realmente las personas tienen que conocerse muy bien antes de emprender ese trayecto juntos… Por otro lado, también se que luego cuidar de que la familia vaya por el buen camino es un trabajo duro y de día a día porque hay veces que los hijos somos desagradecidos con los padres, que los padres no nos llegan a comprender a los hijos, que hay diferencias entre los propios padres, que hay roces entre hermanos y esto último, si os dais cuenta, al final siempre es por motivos de envidia o económicos y eso no podemos dejar que ocurra. Tenemos que luchar para irradiar amor sin parar y así seguro que se evitarían todos estos males.

Lo claro es que para ser felices necesitamos amor y ese amor nace en la familia por eso insisto tanto con este tema porque me da pena que hoy en la calle se respire tanto odio y eso es porque hay miles y miles de personas que no han respirado amor desde su cuna y eso me pone tremendamente triste.

Hay un librito muy bonito que me regaló una muy amiga mía en Navidad y que desde entonces siempre llevo en el bolso y que pos supuesto lo recomiendo. Se llama ” La quiniela de tu vida” y lo ha escrito un monje Capuchino llamado Angel de Novelé y en el se pueden leer millones de sabias frases, entre ellas destaco la siguiente:

“El hogar se edifica poco a poco. Sin descuidarse un momento y sin apresuramientos inoportunos. Todo lo que es vida crece lentamente. Y reclama el cuidado de todos los días.”

Terapias y defensas patológicas

Julio 6, 2010

untitledhijosTambién persigue resolver conflictos y eliminar defensas patológicas, aunque no se propone una reestructuración caracterial a fondo como el psicoanálisis clásico. No existe mucha teoría sobre ella, aunque podríamos conceptualizarla como una versión del psicoanálisis más orientada al insight limitado a las formas actuales en que se revelan sus estructuras dinámicas y a la eliminación de síntomas, y que suele ser indicada a pacientes que por diversas razones (en general, dificultades para asumir el encuadre explícito y/o implícito) no parecen poder beneficiarse de un análisis clásico en toda la regla.

La periodicidad suele ser de 1 a 3 sesiones semanales, durante un tiempo muy variable según las circunstancias de cada caso. Se hace un menor énfasis en la asociación libre, y el análisis de la transferencia con el analista se sustituye más frecuentemente por el de las transferencias con otras personas significativas; puede decirse que existe un mayor énfasis en los sucesos interpersonales. Por este motivo, se propicia más la alianza de trabajo (orientada a la tarea, descansa en gran parte sobre la motivación de tratamiento del paciente, aunque exige también una capacidad específica por parte del terapeuta) que la neurosis de transferencia. En este sentido, la regresión se contiene más que en el psicoanálisis tradicional, y en general puede decirse que se realiza un esfuerzo deliberado de contención de la misma a un nivel máximo similar al traído a la terapia desde sus inicios. En base a estas consideraciones, se propicia el encuentro cara a cara en vez del uso del diván.
El papel del terapeuta es más activo y focaliza más sus intervenciones. El proceso es indudablemente más flexible y suele incluir pautas psicofarmacológicas.

PSICOTERAPIA DE APOYO
Es el tratamiento de elección para pacientes que se ven limitados en su capacidad de cambio o en su implicación terapéutica. Busca el alivio de los síntomas sin entrar en la estructura de carácter y/o resolución de conflictos básicos. Por ello se centra en el cambio externo de la conducta, y ni se liberan contenidos reprimidos, ni se toca el inconsciente.

Al no disponer de una estructura yoica lo suficientemente sólida para elaborar e integrar ese material, la estrategia se centra en reforzar las defensas e introducir otras, pero siempre en el intento de conseguir y mantener el mejor nivel de adaptación posible.

No se producen evidentemente interpretaciones transferenciales, aunque se propicia la identificación con el terapeuta. Este es una figura claramente de autoridad que apoya la restauración o corrección de defensas y capacidades de integración. Tiene un papel directivo, activo, y con sus autorevelaciones y guías intenta modelar los recursos para el manejo efectivo de problemas. En cualquier caso el foco es siempre consciente, aunque con frecuencia se trabaja también el esquema moral contenido a nivel del Superyó. La neurosis de transferencia es desalentada, y se intenta potenciar la alianza de trabajo. Tampoco se usa el diván por razones obvias, pues se impide la regresión en lo posible. De hecho, uno de los peligros de esta variante psicoterapéutica es el de elicitar regresiones y pautas de dependencia demasiado intensas.

Según el paciente, se puede limitar el tiempo del proceso terapéutico; en cualquier caso, las visitas están más espaciadas que en otras formas de trabajo psicoterapéutico, e incluso pueden concertarse a demanda del propio paciente. En general, ésta suele originarse en dificultades ambientales, enfermedades o descompensaciones.

PSICOTERAPIAS DINAMICAS BREVES E INTERVENCIONES EN CRISIS
Se empiezan a desarrollar a partir de las primeras aplicaciones psicoterapéuticas en situaciones de emergencia llevadas a cabo por Lindemann, integrando los aportes teóricos psicoanalíticos de Ferenczi, E. Erikson y otros, con la teoría de las crisis de G. Caplan. A nivel asistencial, se ha visto rápidamente aceptada a partir de la insatisfacción con la prolongada duración y las exigencias económicas del psicoanálisis y los otros derivados ya expuestos; Malugani encuentra su justificación en aspectos sociales (accesibilidad de las clases bajas), económicos (menor coste) y en las aplicaciones preventivas. El texto pionero y fundamental se considera el de Alexander y
French de 1946 Terapéutica psicoanalítica, aunque hoy día se integran bajo el concepto de psicoterapias breves otros enfoques no derivados del psicoanálisis.

La psicoterapia breve integra un número amplio de formatos que varían en muchas de sus características básicas, aunque comparten un anclaje psicodinámico común, y una preocupación por la brevedad del tratamiento. Un intento de definición debe incluir los siguientes factores: la limitación en el tiempo, la focalización de los objetivos, el fin preventivo adicional, los criterios de selección de pacientes, y el requerimiento de un papel especialmente activo en el terapeuta.

CONCEPTOS BASICOS
El concepto de tiempo
Es un elemento básico en la identidad de esta modalidad psicoterapéutica, y su exponente máximo en este sentido es J. Mann. En general, podríamos definir la limitación de tiempo característica a menos de 6 meses. Sin embargo, es necesario considerar el tiempo lógico o subjetivo; es decir, el que cada paciente necesitará para conocer su problemática y elaborarla pertinentemente. Es este último concepto el que se ve menos reconocido en la psicoterapia breve, y explica al mismo tiempo su popularidad en la asistencia institucional, así como la necesidad de seleccionar muy adecuadamente al paciente susceptible de beneficiarse de la misma, y esto incluye tener presente la idea que éste tiene del tiempo.

Es interesante reconocer que la limitación temporal, en los pacientes adecuados, constituye una importante ventaja, en la medida en que facilita una colaboración consistente en no dispersar el material de trabajo y por ello limitarlo al foco establecido. Al mismo tiempo, el encuadre temporal inicial debería ser asumido de una manera flexible y tentativa, y ello no puede ser de otra manera ya que al inicio del tratamiento no se sabe aún la intensidad y complejidad del problema en toda su magnitud.

Los factores de prolongación han sido estudiados por Malan desde dos puntos de vista: en el paciente y en el terapeuta; en la Tabla se expone una relación de los mismos. La preocupación fundamental de la psicoterapia breve de cualquier signo, es lograr vencer tales factores.

Tabla: Factores de prolongación de la psicoterapia
EN EL PACIENTE:
.Resistencias
.Sobredeterminación de los síntomas
.Necesidad de elaboración analítica (working through)
.Raíces infantiles de toda neurosis
.Transferencia
.Dependencia
.Transferencia negativa relacionada con el fin del análisis
.Neurosis de transferencia

EN EL TERAPEUTA:
.Tendencia a la pasividad, o dejarse llevar por el paciente
.Transmitir al paciente una sensación de interminabilidad
.Perfeccionismo terapéutico
.Interés creciente por experiencias cada vez más profundas y antiguas, por el principio psicoanalítico del determinismo
.Pérdida gradual de entusiasmo

Focalización
Es probablemente el denominador común de las psicoterapias breves, así como su dificultad técnica más importante. Consiste en la delimitación de la intervención terapéutica a aspectos específicos del caso; es decir, la programación de una meta. Hay varios tipos de focos, y según el modelo terapéutico elegido puede tratarse de un propósito consciente y asumido por ambas partes, o bien el resultado una hipótesis dinámica que elabora el terapeuta en función del planteamiento del paciente.

La situación
Cara a cara; esto es siempre más difícil y delicado que el uso del diván. Exige del terapeuta un papel más activo, incluyendo una postura de atención selectiva y de directividad sobre los contenidos de la terapia.

Criterios de selección de pacientes
Trastornos de inicio reciente.
.Capacidad adecuada para establecer una alianza terapéutica sólida.
.Motivación para el tratamiento; de alguna manera, que la enfermedad es contraria al Yo.
.Adecuada capacidad de insight y de comunicación verbal efectiva.
.Mecanismos de defensa amplios y poco rigidificados.
.Tolerancia a la ansiedad y frustración.
.Preferiblemente, edad no avanzada, aunque se es muy variable en este aspecto dependiendo más de la patología, motivación y objetivos que de la edad perse.
.Las contraindicaciones se centran en principio en pacientes que requieran reestructuraciones globales de personalidad, que tengan fuerte tendencia a la actuación de conflictos fuera del marco terapéutico, no cooperativos, toxicodependientes, y con larga historia de fracasos psicoterapéuticos.

Características del terapeuta
.Alta motivación de trabajo personal y profesional.
.Capacidad de estimular al paciente y a su contexto.
.Disposición a cooperar, tanto con el paciente como con su entorno, otros profesionales, etc.
.Adecuada formación, incluyendo preparación psicodinámica, entrenamiento didáctico, y supervisiones.

MODELOS
Uno de los enfoques básicos es el de Bellak y Small, que igualan Psicoterapia Breve, Psicoterapia de Emergencia e Intervención en Crisis.

El objetivo básico es proporcionar alivio sintomático hasta un punto en que se pueda dejar al tiempo hacer el resto, o bien derivar en condiciones hacia psicoterapia extensiva e intensiva. Su formato es de cinco sesiones (número orientativo, y por tanto flexible), a razón de una por semana en principio.

Otro modelo de gran prestigio es el de Malan, que maneja dos triángulos básicos en la estructuración de su terapia, llamada terapia focal. El primero de ellos o “triángulo del conflicto” incluye los vértices siguientes: D (mecanismos de defensa), A (ansiedad), y SI (sentimientos inconscientes). Este triángulo se relaciona con el de las “personas”, constituido por: O (relaciones actuales con los otros significativos), T (relaciones transferenciales con el terapeuta) y P (con personas significativas del pasado, progenitores normalmente). En terapia, se actualiza el triángulo del conflicto en la persona del terapeuta, y es función de éste conectarlo con O y con P. Molnos elabora esta dinámica gráficamente incluyendo en cada uno de los tres vértices del triángulo de las personas un triángulo de los conflictos.

Sifneos busca la provocación continua de ansiedad en el paciente, obligándole a enfrentar lo doloroso. No hace tanta referencia al psicoanálisis, y de hecho su enfoque es el mejor y más claramente sistematizado.

Mann ha desarrollado la psicoterapia de tiempo limitado, apoyado especialmente en las concepciones de Bowlby (19). Se limita el número de sesiones desde el principio, tanto por la intensificación del proceso que supone (enfatizando lo transitorio de la relación con el terapeuta) como por la carga de expectativas positivas que se crean. Para Mann, el conflicto separación-individualización es universal, y repasa con el paciente sus distintos momentos evolutivos trabajando ese tema.

Davanloo se basa en el esquema de los triángulos de Malan al tiempo que reta continuamente las defensas del paciente en la línea de Sifneos. Es menos selectivo con los pacientes, y parece haber obtenido unos niveles de eficacia prometedores (19).

Otros autores destacados son Horowitz, Strupp, y Balint. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el concepto de psicoterapia breve de orientación dinámica se va aproximando poco a poco al de la terapia cognitivo-conductual, en la medida en que los focos más frecuentes se centran en diferentes combinaciones de afectos con cogniciones como determinantes de comportamientos específicos, fundamentalmente relacionales (20). Es posible que la unión se realice dentro del denominado paradigma constructivista, representado por el modelo de terapia cognitivo-estructural de Guidano y Liotti.

Abuso y Maltrato Infantil: Entrevista psicólogica

Julio 6, 2010

2FA5BC75-5abusoHoy vamos a tocar el tema de abuso y maltrato infantil y como es el abordaje desde la primera entrevista psicológica, como sabemos la entrevista psicológica es la herramienta fundamental con la que cuenta el psicólogo.

Lejos de ser una indagatoria, la entrevista psicológica pretende acercarse del modo más contenedor posible al problema que sufre una persona, en este caso, un niño, facilitándole desde nuestro especial modo de abordaje, que pueda comunicarnos la naturaleza de su sufrimiento y relato de los hechos que lo motivaron.

Aunque parezca obvio hay que aclarar lo fundamental que resulta el hecho de que el entrevistador conozca las capacidades y limitaciones del niño para conducir la entrevista de tal modo que pueda recabar la información que se requiere de él, teniendo en cuenta, muy especialmente, el momento del desarrollo evolutivo en que se encuentra. Con esto nos referimos a su nivel de pensamiento: intuitivo, concreto o formal, a su capacidad de memoria y a su ubicación témporo – espacial.

Para ello debemos conocer el desarrollo evolutivo de los niños, sus posibilidades y sus limitaciones, tanto para comprender como para expresarse.

Somos nosotros los que debemos adecuarnos a ellos y no tratar de forzarlos a contestar cuestionarios que no terminan de entender o los sumen en un estado de angustia.

La misma pregunta reformulada en un lenguaje semejante al utilizado por el niño, según su edad, y atendiendo al especial estado afectivo por el que atraviesa, seguramente arrojará resultados más certeros y contribuirá a un mejor clima emocional en la entrevista.

Antes de adentrarnos en recomendaciones técnicas sobre cómo llevar a cabo esta entrevista, deseamos advertir sobre un hecho preocupante que comienza a observarse en nuestro medio.

Dado el auge que ha tomado el tema del abuso sexual infantil y, especialmente, la difusión y exposición de relatos de víctimas en los medios de comunicación masiva, creemos que es fundamental que el niño no haya sido expuesto con anterioridad a información errónea fuera del ambiente formal de la entrevista. Muchos niños escuchan otros relatos, de su caso o de otras situaciones que pueden confundir o distorsionar su propio recuerdo.

Con las mejores intenciones, a veces, algunas personas allegadas al niño realizan su propia indagatoria forzando a éste a que relate detalles o agregue comentarios, o, peor aún; hacen interpretaciones de hechos que no ayudan, es más pueden entorpecer el proceso de recuerdo y elaboración del trauma.

Esto se agrava cuando el niño es muy pequeño y le cuesta aún más elaborar un relato fiel de lo ocurrido, cuando el hecho toma, por sus características, estado público (cuando el abuso es extra familiar y hay más niños implicados) y por supuesto, resulta devastador cuando ninguno de los padres utiliza al niño en una batalla legal por la tenencia en casos de divorcio controvertido.

Lejos de pretender colaborar en el ocultamiento de las situaciones de abuso infantil, creemos que por el bien del niño, no hay que sobreexponerlo, sino, ante la duda, consultar inmediatamente a un equipo especializado que sepa encarar esta problemática de la manera menos traumática y más segura, tanto para él como para su familia. En el proceso de recuerdo y elaboración del daño sufrido en estos niños hay que considerar no sólo las características propias de las funciones de la atención y de la memoria infantil que varían según la edad, sino también justamente, la naturaleza traumática del hecho sobre el que tienen que testificar. Estos hechos ponen en marcha mecanismos defensivos tales como la disociación y la negación los cuales interfieren en el recuerdo y en el relato mismo.

Sabemos que, en líneas generales, la atención se concentra en momentos de estrés. Sin embargo, cuando el estrés intenso se convierte en estrés traumático, la persona se siente totalmente desbordada, no puede procesar información de manera narrativa, produciéndose una disociación de la memoria. La misma se ubica en compartimentos que no logran integrase en los esquemas existentes.

Ahora bien, aún cuando la disociación se produce durante la experiencia traumática, la persona la codifica y, aunque actúe posteriormente la represión y la aleje de la conciencia, es posible recuperar la memoria un momento posterior.

En los niños, la no integración dela información traumática en las estructuras existentes del pensamiento constituye el desorden de estrés postraumático. Tal desorden impacta negativamente en la capacidad de atención y procesamiento de la información. El niño presenta problemas generalizados de atención y distractibilidad, adoptando, comúnmente la forma de desorden de hiperactividad y déficit de atención. Sabemos por estudios anteriores realizados en el área de la psicopedagogía cuánta energía necesita el niño para procesar estos hechos traumáticos y cómo lo vivido invade su pensamiento restándole el tiempo y la energía que necesita para el aprendizaje diario y escolar. De esta manera estos niños se presentan como “sin recursos” en la escuela sin embargo lo que sucede es que su pensamiento está abocado a resolver el hecho traumático.

Los malos tratos suelen tener efectos cognitivos negativos en el niño. El niño se siente culpable y/o avergonzado, lo que puede contribuir a una desorganización de su memoria.

Por otra parte, aún cuando la memoria del niño sea buena, su testimonio puede verse frustrado por las limitaciones en la capacidad para comunicarse.

Puede ocurrir que el niño no haya comprendido las preguntas formuladas o el adulto haya interpretado mal sus respuestas.

Una vez más se hace imprescindible conocer el desarrollo evolutivo del niño para adecuar las preguntas, como decíamos anteriormente, a su capacidad de comunicación y adaptarse a su vocabulario. Debemos tener en cuenta, por ejemplo, si el niño está en condiciones de comprender los términos temporales tales como hoy, mañana, ayer, antes, después, si puede entender frases con más de una pregunta simultánea, o preguntas que incluyen-una negación, etc.

Criterios a tener en cuenta en la elaboración:
En el trabajo pericial se comienza con una entrevista a los adultos que realizan la denuncia, generalmente miembros de la familia o del entorno familiar del niño.

En dicha entrevista el evaluador debe tener en cuenta si en el relato del adulto aparecen indicadores asociados al maltrato infantil, si han detectado, por ejemplo, cambios en el comportamiento del niño, problemas emocionales, dificultades escolares, problemas físicos, si les preocupan ciertas actitudes o comentarios espontáneos del mismo, o sea, atender a todo aquello que haga sospechar acerca de la posibilidad del maltrato.

La entrevista con adultos puede registrar diferente motivación: a veces los adultos se presentan sólo con la sospecha, otras veces el relato aparece teñido de deseo de castigar al culpable sobre el cual hay certeza. La actitud beligerante o invasiva del denunciante puede poner en riesgo la neutralidad del evaluador cuando éste no logra tomar distancia y se alía, aún inconscientemente con él, con lo cual pone en peligro ya desde el comienzo, la objetividad del proceso pericial.

El clima emocional en el cual se realizan estas entrevistas es sumamente movilizador y. el profesional debe estar alerta y capacitado para manejar los efectos transferenciales, ser cauteloso en sus comentarios y centrarse en la búsqueda de indicadores asociados al trauma en el niño y no en la investigación de la veracidad de quien relata los hechos.

Si bien puede resultar angustiante saber que de la evaluación pericial depende la seguridad del niño se debe evitar cualquier apresuramiento que no permita considerar todos los indicadores absteniéndose de emitir cualquier juicio de valor.

El objetivo es como decíamos antes, que el niño pueda ser entrevistado de la manera más idónea y menos traumática para él.

Recordemos que estos niños, y, en especial, aquellos muy pequeños o muy dañados, serán muy renuentes a hablar sobre estos temas con un desconocido y en un ambiente extraño.

Por eso, una sóla sesión es impensable…debemos ir poco a poco, ganando la confianza del niño, para acercarlos cada vez más a los puntos traumáticos sobre los que deberá testificar Sólo un profesional especializado en el tema del Maltrato Infantil, sabe cómo abordar a un niño dañado por un trauma de estas características que debe enfrentar la crisis que provoca tal desvelamiento.

El miedo, la vergüenza, la culpa pueden paralizar a un niño llevarlo a retractarse. De modo que, en todo momento debe sentirse a salvo y contar con la confianza de que quien lo escucha sabe cómo hacerlo.

La presencia de los padres no sólo puede inhibir a un niño, sino que puede perjudicar la observación de su conducta durante la entrevista. En ocasiones los padres o quien denuncia motivado por su propia ansiedad, pone palabras en el niño o lo fuerza a contar hechos que aún no ”fueron ni mencionados por el menor.

‘No olvidemos que, de lo que se trata, en este momento, es de lograr registrar el relato del niño y observar los indicadores emocionales y de comportamiento presentes en la entrevista asociados con el perfil del niño maltratado.

Estos indicadores emocionales y, también, por las limitaciones que presentan, en especial los niños pequeños, para prestar atención. y concentrarse, que la entrevista no puede ser muy larga y debe ser interrumpida cuando el niño muestra signos de cansancio, angustia, o cuando lo requiera por él mismo.

En posteriores artículos hablaremos de los pasos que se deben tener en cuenta en la entrevista psicológica y la importancia de ellos.

Esperamos que la información sea de gran ayuda y de esta manera respondiendo a las dudas de nuestros lectores. Un saludo afectuoso VISION PSICOLOGICA

Trastorno de Ansiedad en la Infancia

Julio 6, 2010

secondaryImage_5familiaLa ansiedad y los miedos son fenómenos universales que forman parte del entramado del desarrollo humano. Así, el miedo a la separación, la timidez social, el miedo al fracaso, el miedo a la oscuridad, a los animales o a los malos sueños forman parte de los problemas cotidianos de la infancia.

Los conceptos de ansiedad, angustia, miedo y estrés han sido utilizados de forma polisémica en la bibliografía psicológica. En este artículo hablaremos ampliamente del significado del término «estrés», así como las patologías derivadas del sufrimiento ocasionado por él. Por ello, seguidamente, nos centraremos en la diferenciación de los términos de ansiedad, angustia y miedo, si bien teniendo en cuenta que a menudo se utilizan indistintamente.

Mientras que el miedo es un sentimiento producido por un peligro presente e inminente y por lo tanto se encuentra estrechamente ligado a los estímulos que lo generan, la ansiedad se refiere a la anticipación de un peligro venidero, indefinible e imprevisible, siendo la causa más vaga y menos comprensible (Marks, 1991). En este sentido, la ansiedad ha sido definida como miedo sin objeto, mientras que el miedo es considerado como la ansiedad ante un estímulo determinado.

Tanto el término «ansiedad» como el de «angustia» derivan de la misma raíz indogermánica, anglz, que significa «malestar, estrechez o constricción». ‘Posteriormente la influencia latina separó la anxietas del angor, distinción que recogió la psiquiatría francesa, diferenciando anxieté, referida a un malestar anímico o del espíritu, de angoisse, referida a constricción epigástrica con dificultades respiratorias e inquietud. Por su parte. La tradición psiquiátrica española adoptó también la distinción entre ansiedad, en la que predomina un componente psíquico, y angustia, en la que predomina un componente somático (Sandín y Chorot. 1995).

Aunque la ansiedad tiene una función activadora que facilita la capacidad de respuesta del individuo ante los peligros, cuando ésta es excesiva en intensidad. Frecuencia o duración, o aparece asociada a estímulos que no representan una amenaza real para el organismo, produce alteraciones en el funcionamiento del sujeto y se considera patológica. Es en este caso cuando hablamos de trastornos de ansiedad.

Acorde con ello, una cuestión clave para los clínicos es determinar en qué punto es apropiado redefinir esos síntomas normales como trastornos emocionales. Algunos criterios que pueden esclarecer las diferencias son los siguientes: cronicidad, intensidad de los síntomas, interferencia con el funcionamiento e interferencia con el proceso de desarrollo psicológico.

De acuerdo con Echeburúa (1996) los trastornos de ansiedad en la infancia pueden clasificarse de la siguiente forma:

- Trastornos fóbicos: fobias específicas, fobia escolar y trastorno de evitación.
- Trastornos de ansiedad sin evitación fóbica: ansiedad de separación y ansiedad excesiva.
- Otros trastornos de ansiedad: trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno mixto de ansiedad y depresión.

En nuestra opinión, esta clasificación recoge los principales trastornos de ansiedad que se presentan en la infancia. Nosotros, además, incluimos en este artículo la descripción y explicación de otro que, aunque es menos frecuente, está también representado en la población infanto-juvenil, a saber: trastorno de angustia con o sin agorafobia. Además, el trastorno por estrés agudo y el trastorno por estrés postraumático, si bien son trastornos por ansiedad.

Aunque frecuentemente se utilizan los términos miedo y fobia indistintamente, fundamentalmente cuando se aplican a niños, es importante delimitar su significado. A continuación se realiza un estudio de ambos conceptos, así como de las fobias más frecuentes en cada período evolutivo. En los siguientes apartados se expone la sintomatología asociada a cada uno de los trastornos de ansiedad, teniendo siempre en cuenta la importancia de la edad del sujeto como variable moduladora de la manifestación concreta de cada trastorno. Comenzaremos en esta primera parte hablando de las fobias y sus repercusiones en la infancia y adolescencia.

Miedos y fobias
El miedo se considera una respuesta de activación fisiológica normal provocada por hechos nocivos o amenazantes, que capacita al organismo para reaccionar ante una situación de peligro (Echeburúa. 1993). En este sentido, los miedos constituyen respuestas adaptativas que permiten que los niños adquieran las habilidades para enfrentarse a situaciones peligrosas o nocivas. Así podemos afirmar que son instintivos y universales sin aprendizaje previo.

Campbell (1986) describe la evolución de los miedos en la infancia como una característica del desarrollo humano. Así, desde una aproximación etológica, Bowlby (1993) plantea que inicialmente la incomodidad, el dolor y los sonidos agudos y repentinos provocan inquietud en el bebé e incluso pueden inducir al llanto, así como la tensión muscular y los movimientos difusos. Por el contrario, el bebé se tranquiliza cuando se lo acuna o se le dan palmaditas o por medio de la succión sin fines alimentarios. En estas reacciones de temor el aprendizaje tiene nula o escasa participación. Con el desarrollo cognitivo aparecen otros miedos evolutivos; por ejemplo entre los 8 y 12 meses el niño comienza a manifestar respuestas de temor ante las personas extrañas. Cuando el niño aprende a moverse por sí mismo, aumenta el número de situaciones temidas. Y a medida que progresa el desarrollo cognitivo, con la adquisición del lenguaje y la capacidad para efectuar operaciones simbólicas, aparece el miedo a la oscuridad, a los seres imaginarios y a los animales, mientras que los anteriores temores comienzan a desaparecer. Las reacciones de temor son entonces menos situacionales, ya que el niño es capaz de anticipar situaciones peligrosas que no se encuentran en su entorno inmediato.

De los 6 a los 9 años surgen nuevos temores que tienden a ser más reales, asociados a situaciones que implican daño físico y miedo al fracaso o a hacer el ridículo. Los miedos a fantasmas y monstruos empiezan a desvanecerse, aunque aún permanece el miedo a la oscuridad, a estar solos y a la separación de los padres. En la adolescencia se incrementan los miedos relacionados con las situaciones sociales: el temor a fracasar, a hacer el ridículo, a las relaciones con el otro sexo, a ser no ser aceptado por el grupo, a las relaciones sexuales.

Morris y Kratochwill (1983) consideran que los miedos evolutivos son un componente del desarrollo normal del niño que le proporcionan medios de adaptación a diversos estresores vitales. En este sentido:

o Se trata de un fenómeno evolutivo, hasta el punto de que la presencia de miedo debería considerarse como una parte integral del desarrollo psicológico normal. Lo anómalo sería su ausencia. El miedo tiene la finalidad de señalizar la presencia de una amenaza.

o La mayoría de los miedos suelen ser transitorios, aparecen en niños de edad similar y, por lo general, no suelen interferir en el funcionamiento psicológico cotidiano. Estos miedos parecen estar en estrecha interdependencia con los cambios evolutivos y desaparecen al poco tiempo.

o Las experiencias, vivencias y emociones aparejadas con los miedos evolutivos permiten al ser humano generar y consolidad medios y recursos encaminados a resolver de modo satisfactorio situaciones estresantes.
o La dimensión cognitiva se presenta con una especial relevancia. Los miedos son reacciones ante una serie de estímulos, unos externos y otros generados por el propio sujeto, que son autocalificados como amenazadores o emparejados con estímulos percibidos como peligrosos.

En la adolescencia adquieren gran relieve los temores sociales (p.e. miedo a la interacción con personas del sexo opuesto), los miedos sexuales y los relacionados con la autoidentidad y el rendimiento personal (p.e. temores al fracaso, a no ser popular, a la inadecuación personal, al aspecto personal, a ser incompetente, a parecer loco/a…). Además se incrementan los miedos de tipo académico, político y económico. También suelen darse con cierta frecuencia los miedos de fases anteriores, tales como los miedos a los animales, oscuridad, muerte, cementerios, daño corporal (Sandín, 1996). Mientras que los miedos son considerados como reacciones normales del niño, las fobias son conceptuadas como alteraciones o trastornos psicológicos. Así, la característica esencial de la fobia específica es un miedo intenso y persistente a objetos o situaciones claramente discernibles y circunscritos (DSM-IV; APA, 1994).

Marks (.1961) entiende la fobia como un tipo de miedo que:
- Es desproporcionado respecto al peligro de la situación.
- Se acepta como irracional, esto es, es resistente a las explicaciones o razonamientos correctos.
Es involuntario, no está sujeto al control de la persona.
- Lleva a evitar la situación temida.

MilIer, Barret y Hampe (1974) ampliaron la definición propuesta por Marks, añadiendo tres nuevos criterios:
- La reacción de temor persiste durante largos períodos de tiempo.
- Es una reacción desadaptativa.
- No corresponde a la edad’ o estadio evolutivo.

Con esta ampliación de criterios se evita considerar como fobias las reacciones de miedo evolutivamente normales, por ejemplo las respuestas de miedo intenso ante la separación de la madre que manifiestan los niños entre uno y dos años de edad. Tal y como argumenta Bragado (1994), este comportamiento es transitorio, ocurren en la gran mayoría de los niños y puede ser considerado como una parcela más del desarrollo.

También el DSM-IV considera un criterio indispensable para diagnosticar una fobia que el miedo o la evitación interfieran con la vida normal del individuo, produciéndose un intenso malestar. En este sentido, se hablará de miedos cuando no se produzca interferencia con la vida del niño. La evitación del estímulo temido puede producirse tanto cuando los miedos son normales como cuando son exagerados o irrazonables, y siempre que no interfiera o límite la vida del niño podrá ser considerada funcional o adaptativa. Si la evitación es adaptativa, el comportamiento del niño no deberá ser considerado fóbico (Fernández, 1996).

Como hemos expuesto anteriormente, Marks (1969) considera que las fobias no pueden explicarse o razonarse. En la misma dirección, la ‘APA (1994) señala que el individuo debe reconocer que su miedo es excesivo o irracional, aunque establece que dicho requisito no es imprescindible para realizar el diagnóstico en la población infantil.

Hay dos categorías que suelen aplicarse al niño y al adolescente, a saber, las fobias específicas y la fobia social. Sin embargo, la agorafobia es menos frecuente en esta población.

Las fobias específicas (o fobias simples) se refieren al miedo exagerado y persistente a un objeto o situación determinados. El DSM-IV establece cinco categorías de fobias específicas, a saber, animal, ambiental (p.e. altura, tormentas, agua), sangre- inyecciones-lesión situacional (p.e. aviones, lugares cerrados) y de otro tipo (p.e. ruidos estridentes o personas disfrazadas), y no diferencia las fobias que ocurren durante la infancia y adolescencia de las que suceden en la vida adulta.

En los niños las fobias más frecuentes son las referidas a los animales, a la oscuridad, a dormir solos, a los dentistas, médicos o practicantes (Jiménez, 1995), y la ansiedad se puede expresar llorando, mediante rabietas, quedándose paralizados o abrazándose a alguien que les dé seguridad.

Las fobias específicas tienden a remitir espontáneamente con el paso del tiempo en períodos que oscilan entre uno y cuatro años. La maduración cognitiva del niño y las experiencias de aprendizaje debidas a la exposición al estímulo temido o mediante aprendizaje vicario pueden explicar esta remisión espontánea.

Las fobias sociales (o trastorno de ansiedad social) se refieren al miedo exagerado y persistente a actuar de un modo humillante o que suponga la evaluación por parte de los demás ante personas que no pertenecen al ámbito familiar. Ejemplos de situaciones de esta categoría son los siguientes: hablar en público (leer en voz alta, hacer un comentario sobre un libro, contestar a una pregunta del profesor), comer, beber y escribir en público, ir a fiestas, utilizar los aseos públicos, hablar con figuras de autoridad y reuniones o juegos con otros niños. De entre ellas, cabe destacar las relacionadas con hacer exámenes escritos u orales, que les devuelvan el examen corregido o escribir en la pizarra, por su relativa frecuencia en el ámbito escolar.

Generalmente estos niños o adolescentes temen que los demás perciban los síntomas de su ansiedad, tales como enrojecimiento, temblor de manos o de la voz, agitación respiratoria, sudoración, que a su vez les genera más ansiedad.

Tener alguna característica física diferente del resto de compañeros (p.e. sobrepeso, alguna minusvalía física) puede hacer al niño o adolescente vulnerable al desarrollo de una fobia social, por el temor a sufrir las burlas. Esta situación desgraciadamente, cada vez más frecuente en el ámbito escolar actual debido, en parte, al aumento de la agresividad en esta población.

Generalmente aparece ansiedad anticipatoria, y ello genera preocupaciones antes de afrontar la situación temida, lo que, a su vez, provoca ansiedad, constituyéndose un círculo vicioso que da lugar a un mal rendimiento real o subjetivo en la situación temida debido a dicho malestar.

Cuando se realiza este diagnóstico en niños o adolescentes, es necesario establecer que tienen la capacidad de entablar relaciones sociales adecuadas para sus niveles de edad y que la ansiedad social aparece ante el contacto con otros niños de la misma edad y no sólo ante adultos.

Dado que la adolescencia es un período del desarrollo durante el cual la ansiedad social es bastante frecuente, sólo se realizará el diagnóstico en el supuesto de que dicha alteración suponga una interferencia en la vida del adolescente y/o le cause un malestar intenso y duradero, c1ínicamente significativo. En los niños, las fobias sociales pueden manifestarse mediante lloros, tartamudez, parálisis o abrazos o aferramiento a familiares cercanos, junto a la abstención de mantener relaciones con los demás, pudiendo llegar al mutismo.

La razón fundamental que justifica este cambio es la poca frecuencia con que era diagnosticado y el escaso conocimiento del curso, evolución y respuesta a la ira. tratamiento de este trastorno en la infancia (Jiménez, 1995).

Así, el «trastorno por evitación» se aplica cuando se cumplen los tres criterios siguientes durante al menos seis meses (y el niño tiene más de dos años y medio):
a) timidez excesiva y persistente con los adultos y compañeros;
b) deseo de afecto y aceptación, y, por lo general, relaciones cálidas y satisfactorias con los familiares
e) conducta de evitación lo bastante intensa como para interferir en el funcionamiento social y las relaciones con los compañeros. Dicha sintomatología es análoga a la de fobia social.

Los niños que sufren este trastorno generalmente son remitidos al psicólogo de la escuela, pues en el ambiente familiar no presentan ansiedad.

Historias familiares Para niños entre las edades de 3 a 6 años

Mayo 18, 2010

HIJOS.DE_.FILIAEl relatar historias de la familia permite que su niña aprenda más acerca de las personas importantes en su vida.También le puede dar buenas ideas acerca de cómo una cosa resulta en otra dentro de una historia.
Qué hacer

Las primeras actividades en la siguiente lista funcionan bien con niños más pequeños.A medida que su niño vaya creciendo, las actividades al final de la lista le permiten hacer más.Sin embargo, siga realizando las primeras actividades en la lista mientras que las disfrute.

·Cuéntele a su niño historias de sus padres o abuelitos o acerca de otras personas que son importantes para usted y su familia.Puede escribir estas historias en un libro y agregar fotos viejas.

* Reflexione en voz alta acerca de cuando usted era pequeña.Haga una historia basada en algo que le sucedió, como un viaje familiar, una fiesta de cumpleaños, o cuando se le cayó su primer diente.
* Pida que su niño le cuente historias sobre lo que hizo en un día especial, como las fiestas navideñas, cumpleaños o vacaciones familiares.
* Si salen de viaje, mantengan un diario con su niño para crear una nueva historia familiar.Tomen fotos durante eventos especiales.Al tomar apuntes durante eventos especiales y pegar fotos de los mismos en su diario, establecerán un lazo entre la historia familiar oral y la historia escrita.Pueden incluir viajecitos cotidianos, como ir de compras a la tienda o a jugar al parque.

Al adoptar la voz de un cuentista su niño aprenderá a escuchar los sonidos de las palabras y cómo se estructuran para crear un significado.

Volver al índice del trabajo
Otras secciones recomendadas

* Sección de integración: Esta sección incluye trabajos y actividades acerca de la educación especial. Patologías y problematicas.
* Desarrollo evolutivo: Sección dedicada al desarrollo y diferentes patologías del niño desde el nacimiento hasta los 6 años.
* Recursos literarios: En esta sección encontrarás todo tipo de recursos relacionados con la literatura infantil. Encontrarás juegos, obras de títeres, chistes, poesías, cuentos, colmos, adivinanzas, trabalenguas, modelos de disfraces, recetas y mucho más.
* Actividades organizadas por áreas de matemática, lengua, juego, expresión, maternal, etc.
* Temáticas educativas: problemáticas familiares, salud, integración, áreas, etc

No quiere ir a la escuela

Septiembre 9, 2009

OAXACA/ESCUELAS PRIMARIAS/INICIO CLASESEl asistir a la escuela.usualmente es un evento agradable para los niños pequeños. Para algunos esto conlleva miedo o pánico.
Los padres tienen motivo de preocupación cuando el niño se enferma debido a la tensión, “finge estar enfermo” o exagera síntomas físicos para quedarse en la casa y no ir a la escuela. A menudo, el niño de entre cinco y diez años de edad que se comporta de esta manera está padeciendo un temor paralizante por tener que dejar la seguridad de la familia y de la casa.
Es muy difícil para los padres hacerle frente a este pánico infantil, pero estos temores pueden tratarse exitosamente con ayuda profesional. Este miedo irracional suele aparecer por vez primera en niños que asisten a escuelas para niños de edad pre-escolar, a “kindergarten” o a primer grado, siendo más frecuente en los niños que cursan el segundo grado. El niño por lo general se queja de dolores de cabeza, de garganta o de estómago justo antes de la hora de irse a la escuela. La “enfermedad” se mejora cuando se le permite quedarse en la casa, pero reaparece a la mañana siguiente antes de ir a la escuela. En algunos casos, el niño se niega por completo a salir de la casa.
El negarse a ir a la escuela aparece generalmente después de un período en el que el niño ha estado en la casa en compañía de su mamá, por ejemplo, después de las vacaciones de verano, de los días de fiesta, o después de una breve enfermedad. Puede pasar después de un evento que le produce estrés, tal como la muerte de un familiar o de una mascota, un cambio de escuela o una mudanza a un vecindario nuevo.
Los niños que tienen un miedo irracional de la escuela. pueden sentirse inseguros si se quedan solos en un cuarto y pueden demostrar un comportamiento de apego hacia sus padres, e inclusive se convierten en la sombra de sus padres en la casa. Estos miedos son comunes en niños con el Desorden de Ansiedad. Los niños tienen dificultad para dormir, un miedo exagerado y un temor irreal hacia los animales, monstruos, ladrones o a la oscuridad. Los efectos potenciales a largo plazo pueden ser muy serios para un niño con miedos persistentes si no recibe atención profesional.
El niño puede desarrollar serios problemas escolares y sociales si deja de ir a la escuela y de ver a sus amigos por mucho tiempo. Los padres y el niño se pueden beneficiar llevando al niño a un psiquiatra de niños y adolescentes, quien trabajará con ellos en su esfuerzo de hacer regresar al niño de inmediato a la escuela y a otras actividades diarias. Como el pánico surge al dejar la casa, y no por estar en la escuela, el niño por lo general está tranquilo una vez que está en la escuela. Para algunos niños se requiere un tratamiento extensivo para tratar las causas del miedo.
Los niños mayores o los adolescentes que se niegan a ir a la escuela padecen por lo general de una enfermedad más grave y a menudo requieren más tratamiento intensivo. En cualquier caso, el miedo irracional de dejar la casa y a los padres se puede tratar con éxito, y los padres no deben de tardar en buscar ayuda profesional. El médico del niño puede referir los padres a un psiquiatra de niños y adolescentes.

Los problemas de aprendizaje marcan el futuro

hijoEducación
Los problemas de aprendizaje marcan el futuro
Los problemas escolares, los problemas de aprendizaje y el fracaso escolar, se han vuelto moneda corriente en el mundo actual. Al fracasar en lectura, escritura y razonamiento; las personas ven truncadas sus posibilidades de desenvolvimiento en las actividades más comunes de todos los días.
La detección y el tratamiento oportuno de los problemas de aprendizaje en los niños son fundamentales para su desarrollo como seres humanos. Muchos niños y adultos pasan su vida avanzando penosamente en las tareas escolares y en sus trabajos, sin llegar a alcanzar productividad alguna.
Para atacar el problema, lo primero a hacer es evaluar de dónde provienen las dificultades, para poner en ejecución los medios adecuados.
Los padres que se encuentren ante este tipo de situaciones deberían consultar lo antes posible a profesionales idóneos que trabajen en reeducación. Éstos tratan los diferentes problemas empleando para ello diversas estrategias metodológicas, ofreciéndole al niño recursos suficientes para superarlos.
Si se trata de una deficiencia o dificultad en áreas que están por debajo de los aprendizajes, no se va a arreglar nada con presionar al niño y obligarle a que trabaje el doble porque parece que lo requiera. Es preciso que se lleve a cabo un tratamiento enfocado a mejorar estos aspectos, con la mayor celeridad posible. Sin ello, el niño no sólo no saldrá adelante, sino que agravará sus problemas al irse sintiendo cada vez más al margen de los conocimientos del curso y, en ocasiones, hasta de los propios compañeros.

Mi hijo repitio el año.

año escolarMuchos niños no tienen ánimos para celebrar nada en estos días ya que han recibido la triste noticia de haber repetido el año escolar.  Por lo general, los padres se sienten muy molestos y asumen que todo es “por culpa del hijo” y la primera interpretación es que es un chico flojo, vago u ocioso.
Sin embargo, esto no necesariamente se ajusta a la realidad. Este joven tiene un  nivel de ansiedad sumamente alto, aunque no lo manifieste.
La familia, lo que se vive en cada hogar y la manera de acompañar a los niños en sus estudios tiene una incidencia fundamental en los logros académicos y emocionales de nuestros hijos.
Cuando un hijo repite de año se produce un caos familiar y muchas veces no se puede disfrutar de estos días de fiesta, se le castiga y condena antes de cuestionarnos por qué repitió de año. Surgen las acusaciones, los reproches, se asumen las culpas y deslindan responsabilidades.
El niño que repite de año presentará lesiones en varias áreas:
- Su autoestima: siente que ha fracasado, que no es digno de amor y que el próximo año se enfrentará a un grupo al que no pertenece. Este chico suele sentir que es una vergüenza y que todos lo notarán.
- Su capacidad intelectual: Es consciente del grado de dificultad intelectual que ha tenido y si no se ha detectado bien cuál es la causa de la repitencia es posible que sienta que esto se debe a su incapacidad intelectual. Es necesario en este momento diferenciar a qué se debió el fracaso escolar.
- Su capacidad de aprendizaje: En muchos casos no se ha hecho un buen diagnóstico para saber si hay una falla en el proceso de aprendizaje y todo es catalogado como flojera o mala conducta.
Es muy importante que los padres puedan detectar las verdaderas causas de la repitencia, tanto en el niño, en el colegio como en la familia y puedan encontrar una vía de ayuda para este hijo.
Algunas investigaciones han demostrado que entre un 30 y un 50 por ciento de los fracasos escolares se deben a causas emocionales. Estamos hablando de  trastornos como:
1. Depresión
2. Baja autoestima,
3. Trastornos de ansiedad,
4. Psicosis o neurosis.
Pero el niño no está solo en su mundo sino está inmerso en una familia y ésta afecta al hijo. Cuando su núcleo enferma emocionalmente, el hijo puede repetir el año. Veamos algunas causas o dinámicas familiares:
1. Situaciones especiales que alteran el núcleo familiar ,como la muerte o enfermedad de uno de los padres o de alguien que el niño o adolescente ama mucho.
2. Cuando ha sido abandonado o separado de su madre o padre, ya sea por divorcio, separación o por motivos de trabajo.
3. Cuando los padres toman como modelo educativo, la severidad excesiva o disciplina extrema.
4. Cuando los padres están dando mensajes constantes, sobre lo que ellos esperan de su hijo: un hijo perfecto. Los hacen creer que siempre tienen que ser los mejores y esto lesiona su autoestima ya que les crea una sensación que “jamás lo podrán lograr”.
5. El exceso de protección hace también que el niño o adolescente, no se esfuerce y no luche por crecer, se sigue manteniendo en una posición infantil y no puede aprender a lidiar con retos.
6. Falta de cariño, indiferencia de los padres
7. Los problemas en el rendimiento escolar, con las nuevas adicciones infantiles y juveniles: la televisión o los videojuegos y la computadora, pues cuando no existe control termina ocupando el lugar del deseo por aprender.
8. El fracaso también tiene que ver con la situación de tantos niños y jóvenes , que están solos en casa  porque los padres trabajan todo el día y no tienen apoyo.
9. También se presentan problemas cuando hay adicciones a las drogas en el hogar.

Muchos niños no tienen ánimos para celebrar nada ,en estos días ya que han recibido la triste noticia de haber repetido el año escolar.  Por lo general, los padres se sienten muy molestos y asumen que todo es “por culpa del hijo” y la primera interpretación es que es un chico flojo, vago u ocioso.
Sin embargo, esto no necesariamente se ajusta a la realidad. Este joven tiene un  nivel de ansiedad sumamente alto, aunque no lo manifieste.
La familia, lo que se vive en cada hogar y la manera de acompañar a los niños en sus estudios tiene una incidencia fundamental en los logros académicos y emocionales de nuestros hijos.
Cuando un hijo repite de año se produce un caos familiar y muchas veces no se puede disfrutar de estos días de fiesta, se le castiga y condena antes de cuestionarnos por qué repitió de año. Surgen las acusaciones, los reproches, se asumen las culpas y deslindan responsabilidades.
El niño que repite de año presentará lesiones en varias áreas:
- Su autoestima: siente que ha fracasado, que no es digno de amor y que el próximo año se enfrentará a un grupo al que no pertenece. Este chico suele sentir que es una vergüenza y que todos lo notarán.
- Su capacidad intelectual: Es consciente del grado de dificultad intelectual que ha tenido y si no se ha detectado bien cuál es la causa de la repitencia es posible que sienta que esto se debe a su incapacidad intelectual. Es necesario en este momento diferenciar a qué se debió el fracaso escolar.
- Su capacidad de aprendizaje: En muchos casos no se ha hecho un buen diagnóstico para saber si hay una falla en el proceso de aprendizaje y todo es catalogado como flojera o mala conducta.
Es muy importante que los padres puedan detectar las verdaderas causas de la repitencia, tanto en el niño, en el colegio como en la familia y puedan encontrar una vía de ayuda para este hijo.
Algunas investigaciones han demostrado que entre un 30 y un 50 por ciento de los fracasos escolares se deben a causas emocionales. Estamos hablando de  trastornos como:
1. Depresión
2. Baja autoestima,
3. Trastornos de ansiedad,
4. Psicosis o neurosis.
Pero el niño no está solo en su mundo sino está inmerso en una familia y ésta afecta al hijo. Cuando su núcleo enferma emocionalmente, el hijo puede repetir el año. Veamos algunas causas o dinámicas familiares:
1. Situaciones especiales que alteran el núcleo familiar como la muerte o enfermedad de uno de los padres o de alguien que el niño o adolescente ama mucho.
2. Cuando ha sido abandonado o separado de su madre o padre ya sea por divorcio, separación o por motivos de trabajo.
3. Cuando los padres toman como modelo educativo la severidad excesiva o disciplina extrema.
4. Cuando los padres están dando mensajes constantes sobre lo que ellos esperan de su hijo: un hijo perfecto. Los hacen creer que siempre tienen que ser los mejores y esto lesiona su autoestima ya que les crea una sensación que “jamás lo podrán lograr”.

5. El exceso de protección hace también que el niño o adolescente no se esfuerce y no luche por crecer, se sigue manteniendo en una posición infantil y no puede aprender a lidiar con retos.
6. Falta de cariño, indiferencia de los padres
7. Los problemas en el rendimiento escolar con las nuevas adicciones infantiles y juveniles: la televisión o los videojuegos y la computadora, pues cuando no existe control termina ocupando el lugar del deseo por aprender.
8. El fracaso también tiene que ver con la situación de tantos niños y jóvenes  que están solos en casa  porque los padres trabajan todo el día y no tienen apoyo.
9. También se presentan problemas cuando hay adicciones a las drogas en el hogar.

La Rivalidad Entre Hermanos: Dé a los niños lo que necesitan

Septiembre 7, 2009

“¡Yo fui primero!” “¡No es justo!” “¡Es mío!”

rivalidadEs probable que los padres que tienen más de un hijo (e incluso los que tienen solo uno) escuchen este tipo de exclamación una y otra vez. Estos son los gritos de niños que luchan por no quedar excluidos, o por asegurarse de que sus hermanos no reciban un trato más favorable.

Los niños de corta edad, especialmente hasta los 5 años, están creciendo rápidamente en todas las facetas del desarrollo – lo social, lo emocional, lo físico y lo cognoscitivo. Una parte del desarrollo social y emocional de los niños consiste en aprender a llevarse bien con otros, a expresar y controlar sus sentimientos, y a compartir y cooperar. Para los niños de familias con más de un hijo, el hogar se transforma en el aula perfecta para comenzar a aprender estas aptitudes sociales y emocionales.

El tener hermanos ayuda a los niños a aprender y practicar formas de cooperar, resolver las diferencias y, a la larga, comprender que sus necesidades siempre serán atendidas y que ellos siempre son queridos, no importa cuántos niños haya en la familia.
¿De qué se trata la rivalidad?

La rivalidad entre hermanos no es nada nuevo, ni es una problema serio. Pero, puede tener efectos tanto positivos como negativos en la relación entre los hermanos y/o hermanas.

No importa el nombre que se le dé, la “rivalidad” o la “competencia” o el “desafío” entre hermanos es del todo normal. Es cuestión de naturaleza humana. Es posible ver el mismo tipo de rivalidad entre adultos en muchos contextos grupales, por ejemplo, en el centro de trabajo o en los equipos.

Lo importante es que los padres deben recordar que la rivalidad entre hermanos es natural y que normalmente no es motivo de preocupación. Usted puede hacer las cosas mas faciles para sí mismo y para sus hijos si sabe de algunos sentimientos y acciones de sus hijos.
La llegada de un nuevo bebé

La llegada de un nuevo bebé a la familia es un acontecimiento de mucha importancia. Crea muchos sentimientos y preocupaciones que la mayoría de los niños pequeños no saben que tienen, o que no pueden expresar en palabras.

Los niños van formando ,constantemente un concepto de sí mismos, y una parte de esa conciencia de sí mismos implica formar parte de su familia. Los niños quieren tener la seguridad de que son queridos y que sus necesidades son atendidas.

La forma en que los niños reaccionan y se relacionan entre sí depende en gran medida a su edad. Asimismo, cómo se llevan unos con otros y cómo manejan los desacuerdos depende de la forma en que opera la familia en conjunto. Los patrones que usted exhiba en la rutina familiar y en la crianza de sus hijos desempeñan una función crucial al influir sobre la forma en que sus hijos se relacionan entre sí.

Dependiendo de la edad de su hijo al llegar el nuevo bebé, usted puede esperar reacciones diferentes. Pero los niños nunca reaccionan de la misma forma, y eso es clave para usted en la crianza de sus hijos y para ayudar a éstos a llevarse bien con sus nuevos hermanos.
Lo que pueden hacer los padres

Sabemos que la rivalidad entre hermanos es normal y que es de esperarse. Siendo así, ¿qué pueden hacer los padres para asegurarse de que la rivalidad no se pase de la raya y que todos sus hijos se sientan aceptados y queridos? Hay muchas estrategias que usted puede adoptar. Al igual que todo lo relacionado con la crianza de los niños, no existe un enfoque único que sea aplicable a todas las situaciones, pero sí existen algunos principios básicos que le pueden ayudar en la mayoría de los casos. Su capacidad de conocer a sus hijos como seres únicos siempre le ayudará a seleccionar el enfoque que mejor se adapte a su situación.
Preparativos para el nuevo bebé

Cuando está por llegar un nuevo bebé, conviene reconocer que habrá cambios. Usted debe asegurarse de que sus propias expectativas sean realistas. Tendrá que cambiar su vida familiar, lo que significa que dispondrá de menos tiempo para dedicar al hijo o hijos que ya tiene.

Prepare a sus hijos activamente para la llegada de su nuevo hermano. Es posible que los niños que comienzan a caminar y algunos niños en edad preescolar realmente no comprendan que van a tener un nuevo hermano. Sin embargo, usted puede sentar la base de antemano al hablar sobre la futura llegada del nuevo hermano o hermana. Para los niños en edad escolar, puede hablar sobre cómo será tener un nuevo miembro de la familia, e incluirlos en los preparativos. Aun cuando los niños se emocionen ante la perspectiva de tener un nuevo bebé en la familia, siempre habrá momentos difíciles.
Cómo ayudar a los hermanos a desarrollar relaciones saludables

Una vez que nazca el bebé, ¡comenzará la diversión! He aquí algunas sugerencias para ayudar a los hermanos a tener una relación más saludable.

  • Trate de comprender los sentimientos y los pensamientos de su hijo. Los niños no piensan como adultos. Es posible que el decirles que los bebés requieren más atención no tenga ningún sentido para ellos. En vez, asegúrese de apartar tiempo para ellos también. Infórmeles que usted dispondrá de momentos especiales para dedicar a ellos, y luego cumpla su palabra.
  • Permita a sus hijos expresar verbalmente sus sentimientos y ayúdeles a asociar palabras a esos sentimientos. El poder expresar la desilusión, la ira y la envidia resulta útil para los niños a medida que aprenden a manejar sus sentimientos. Está bien que su hijo se enoje. Algunos niños pueden tratar de ocultar el hecho de que no están nada emocionados con la llegada del nuevo bebé. Pero usted no se moleste si expresan verbalmente sus sentimientos intensos. Ayúdeles a comprender sus sentimientos y asegúreles que todo está bien.
  • Prepare a su hijo mayor para cuando el bebé comience a explorar. Enseñe a su hijo a tener paciencia con su hermano menor. El que el nuevo bebé rompa o dé vuelta a sus pertinencias puede ser motivo de enojo. Dígale a su hijo mayor que ponga sus pertinencias en un lugar seguro.
  • Cuando lleguen a la edad escolar o mayores, permita que los hermanos traten de arreglar las cosas por sí mismos. Sin embargo, nunca debe permitir que se golpeen, que se digan nombres ofensivos o que actúen abusivamente. Ofrezca sugerencias para ayudarles a llegar a un arreglo equitativo. Manténgase alerta a la posibilidad de cualquier tipo de intimidación.
  • Asegúrese de vigilar bien a los niños de corta edad cuando estén cerca del bebé. Sus hijos no tienen control sobre sus impulsos y pueden golpear o pegar sin previo aviso. Evite situaciones en las que los niños pequeños pueden estar solos con el bebé. Si actúan de manera inapropiada, dígales: “No puedo dejar que le hagan daño al bebé. Eso no es correcto”.
  • Recuerde que los niños que están cansados, tienen hambre o no se mantienen activos tienen una mayor probabilidad de empezar a pelear o a portarse mal.
  • Deje que su hijo mayor ayude a cuidar al bebé cuando usted esté presente. Asígnele una función especial.
  • No haga comparaciones entre sus hijos. El comparar las aptitudes o los logros puede afectar el autoestima de su hijo. Poner a un hijo en oposición a otro, por ejemplo, en competencias deportivas u otras áreas, aumenta la competitividad.
  • Haga que los niños mayores enseñen a su hermano menor a jugar un juego o a hacer algo.
  • Preste atención positiva a sus hijos. Algunos niños empiezan a pelear porque no saben de qué otra manera pueden recibir atención.
  • Cuando los niños discutan, escuche a cada uno. Cuando tenga dudas, ¡intervenga!
  • Actúe de una manera imparcial con sus hijos. Recuerde: actuar imparcialmente con los niños no es lo mismo que darles un trato igual. Debe tratar a sus hijos como individuos, y de acuerdo a su edad. Sus hijos mayores pueden tener diferentes aptitudes que los menores, y posiblemente se les permita hacer cosas más ‘divertidas’ que a sus hermanos menores. Los niños pequeños pueden necesitar descansar más y pueden tener que acostarse a una hora más temprana, y así sucesivamente. Asimismo, los niños mayores pueden tener más responsabilidades y tareas en el hogar.
  • Estimule a sus hijos a que discutan las cosas y lleguen a un acuerdo. Enséñeles palabras que pueden utilizar para expresarse, especialmente en el caso de los niños menores. “Estoy enojado”. “Tengo heridos los sentimientos”. “Estoy enojado porque no puedo hacer lo que está haciendo José”.
  • Ofrézcase como ejemplo a sus hijos. Es probable que la forma en que usted y los demás miembros de su familia manejan los desacuerdos, el enojo y otros sentimientos será la misma forma en que también lo hacen sus hijos.
  • He aquí algunas sugerencias para ayudar a su hijo o hijos a prepararse para la llegada de un bebé:
  • Para los niños de corta edad (edades 1 a 4)
  • ninos comer bien en escuela.* Leer a su hijo libros sobre la experiencia de tener un nuevo bebé en la familia y sobre cómo es ser un hermano o hermana mayor.
  • Informe a su hijo que va a llegar un nuevo hermano o hermana. Háblele con frecuencia antes de la llegada del bebé. Muéstrele fotos o dibujos de bebés, y deje que él hable sobre el bebé.
  • Emplee un lenguaje que ayudará a su hijo a saber qué puede esperar. “Cuando venga el bebé, va a dormir mucho”. “Tendremos que dedicar mucho tiempo al bebé. Tú me puedes ayudar”.
  • Deje a su hijo saber que él es muy especial y que siempre lo será. Recuérdele que es amado.
  • Compre regalos para su hijo pequeño como también para el nuevo bebé.
  • Para los niños en edad escolar (de 5 años y mayores)
  • Hable a su hijo acerca del nuevo bebé que viene. Muéstrele fotos de él cuando era bebé. Pueden leer juntos libros sobre cómo es ser un hermano o hermana mayor.
  • Hable sobre la importante función que tendrá su hijo en la vida del bebé.
  • Actúe con franqueza y escuche los sentimientos de su hijo. Permita que este exprese sus sentimientos y sus comentarios, tanto negativos como positivos. Los niños tendrán sentimientos mixtos, tanto antes como después de la llegada del nuevo bebé. Usted debe ayudarles a aceptar todos sus sentimientos.
    * Incluya a su hijo en los preparativos y otros actividades. Permítale escoger artículos y otros obsequios para el bebé.
  • Asegúrese de informar a su hijo que usted siempre le dedicará tiempo especial, y luego ¡asegúrese de hacerlo!

Lo que pueden hacer los proveedores del cuidado de niños

Los mismos principios básicos de la rivalidad entre hermanos también son aplicables en el contexto del servicio de cuidado de niños. Usted verá como algunos niños compiten con otros para recibir atención, cariño y seguridad de los proveedores, peleando sobre espacio y juguetes y tratando de adaptarse al contexto del cuidado de niños. Se ofrecen las mismas sugerencias a los proveedores de cuidado de niños, para que ayuden a los niños a desarrollar relaciones saludables entre sí.

En la mayoría de los casos, los hermanos llegan a depender unos de otros y desarrollan un profundo afecto mutuo. Se presentarán situaciones positivas y negativas entre los hermanos a medida que crezcan. Sin embargo, con la orientación que aporte, usted puede tener un importante impacto al fomentar el desarrollo de lazos afectivos de amistad entre sus hijos.
Para más información

  • Visite su biblioteca local para buscar libros para niños que hablen sobre la llegada de un nuevo bebé en la familia y sobre cómo ser un buen hermano o hermana.

tiene un área en su sitio web que trata sobre la crianza de los niños y que abarca una amplia variedad de temas sobre la crianza de los niños.
es un magnífico recurso, tanto para los padres como para los proveedores de cuidado de niños, sobre actividades para niños y el desarrollo de buenos hábitos de salud, y también ofrece consejos sobre cómo criar niños saludables. Publican un boletín informativo sobre la rivalidad entre hermanos que también incluye una lista de otros recursos.
con la aprobación de médicos, información sobre la salud de los niños, desde la etapa prenatal hasta la adolescencia. Creado por el Center for Children’s Health Media, de The Nemours Foundation, el sitio ofrece a las familias información de salud correcta, actualizada, útil y libre de términos técnicos. El sitio contiene literalmente miles de reportajes a fondo, artículos, animaciones, juegos y recursos – todos originales y todos desarrollados por expertos en la salud de los niños y los adolescentes.
para padres sobre la crianza de niños que se transmite en el sobre formas de apoyar el desarrollo emocional y las relaciones en el hogar.

Lenfoque único que sea aplicable a todas las situaciones, pero sí existen algunos principios básicos que le pueden ayudar en la mayoría de los casos. Su capacidad de conocer a sus hijos como seres únicos siempre le ayudará a seleccionar el enfoque que mejor se adapte a su situación.
Preparativos para el nuevo bebé

Cuando está por llegar un nuevo bebé, conviene reconocer que habrá cambios. Usted debe asegurarse de que sus propias expectativas sean realistas. Tendrá que cambiar su vida familiar, lo que significa que dispondrá de menos tiempo para dedicar al hijo o hijos que ya tiene.

Prepare a sus hijos activamente para la llegada de su nuevo hermano. Es posible que los niños que comienzan a caminar y algunos niños en edad preescolar realmente no comprendan que van a tener un nuevo hermano. Sin embargo, usted puede sentar la base de antemano al hablar sobre la futura llegada del nuevo hermano o hermana. Para los niños en edad escolar, puede hablar sobre cómo será tener un nuevo miembro de la familia, e incluirlos en los preparativos. Aun cuando los niños se emocionen ante la perspectiva de tener un nuevo bebé en la familia, siempre habrá momentos difíciles.
Cómo ayudar a los hermanos a desarrollar relaciones saludablesUna vez que nazca el bebé, ¡comenzará la diversión! He aquí algunas sugerencias para ayudar a los hermanos a tener una relación más saludable.

  • Trate de comprender los sentimientos y los pensamientos de su hijo. Los niños no piensan como adultos. Es posible que el decirles que los bebés requieren más atención no tenga ningún sentido para ellos. En vez, asegúrese de apartar tiempo para ellos también. Infórmeles que usted dispondrá de momentos especiales para dedicar a ellos, y luego cumpla su palabra.

Permita a sus hijos expresar verbalmente sus sentimientos y ayúdeles a asociar palabras a esos sentimientos. El poder expresar la desilusión, la ira y la envidia resulta útil para los niños a medida que aprenden a manejar sus sentimientos. Está bien que su hijo se enoje. Algunos niños pueden tratar de ocultar el hecho de que no están nada emocionados con la llegada del nuevo bebé. Pero usted no se moleste si expresan verbalmente sus sentimientos intensos. Ayúdeles a comprender sus sentimientos y asegúreles que todo está bien.

  • Prepare a su hijo mayor para cuando el bebé comience a explorar. Enseñe a su hijo a tener paciencia con su hermano menor. El que el nuevo bebé rompa o dé vuelta a sus pertinencias puede ser motivo de enojo. Dígale a su hijo mayor que ponga sus pertinencias en un lugar seguro.
  • Cuando lleguen a la edad escolar o mayores, permita que los hermanos traten de arreglar las cosas por sí mismos. Sin embargo, nunca debe permitir que se golpeen, que se digan nombres ofensivos o que actúen abusivamente. Ofrezca sugerencias para ayudarles a llegar a un arreglo equitativo. Manténgase alerta a la posibilidad de cualquier tipo de intimidación.
  • * Asegúrese de vigilar bien a los niños de corta edad cuando estén cerca del bebé. Sus hijos no tienen control sobre sus impulsos y pueden golpear o pegar sin previo aviso. Evite situaciones en las que los niños pequeños pueden estar solos con el bebé. Si actúan de manera inapropiada, dígales: “No puedo dejar que le hagan daño al bebé. Eso no es correcto”.
  • Recuerde que los niños que están cansados, tienen hambre o no se mantienen activos tienen una mayor probabilidad de empezar a pelear o a portarse mal.
  • Deje que su hijo mayor ayude a cuidar al bebé cuando usted esté presente. Asígnele una función especial.
  • No haga comparaciones entre sus hijos. El comparar las aptitudes o los logros puede afectar el autoestima de su hijo. Poner a un hijo en oposición a otro, por ejemplo, en competencias deportivas u otras áreas, aumenta la competitividad.
  • * Haga que los niños mayores enseñen a su hermano menor a jugar un juego o a hacer algo.
  • Preste atención positiva a sus hijos. Algunos niños empiezan a pelear porque no saben de qué otra manera pueden recibir atención.
  • Cuando los niños discutan, escuche a cada uno. Cuando tenga dudas, ¡intervenga!
  • Actúe de una manera imparcial con sus hijos. Recuerde: actuar imparcialmente con los niños no es lo mismo que darles un trato igual. Debe tratar a sus hijos como individuos, y de acuerdo a su edad. Sus hijos mayores pueden tener diferentes aptitudes que los menores, y posiblemente se les permita hacer cosas más ‘divertidas’ que a sus hermanos menores. Los niños pequeños pueden necesitar descansar más y pueden tener que acostarse a una hora más temprana, y así sucesivamente. Asimismo, los niños mayores pueden tener más responsabilidades y tareas en el hogar.
  • Estimule a sus hijos a que discutan las cosas y lleguen a un acuerdo. Enséñeles palabras que pueden utilizar para expresarse, especialmente en el caso de los niños menores. “Estoy enojado”. “Tengo heridos los sentimientos”. “Estoy enojado porque no puedo hacer lo que está haciendo José”.
  • Ofrézcase como ejemplo a sus hijos. Es probable que la forma en que usted y los demás miembros de su familia manejan los desacuerdos, el enojo y otros sentimientos será la misma forma en que también lo hacen sus hijos.
  • He aquí algunas sugerencias para ayudar a su hijo o hijos a prepararse para la llegada de un bebé:
  • Leer a su hijo libros sobre la experiencia de tener un nuevo bebé en la familia y sobre cómo es ser un hermano o hermana mayor.
    Informe a su hijo que va a llegar un nuevo hermano o hermana. Háblele con frecuencia antes de la llegada del bebé. Muéstrele fotos o dibujos de bebés, y deje que él hable sobre el bebé.
  • Emplee un lenguaje que ayudará a su hijo a saber qué puede esperar. “Cuando venga el bebé, va a dormir mucho”. “Tendremos que dedicar mucho tiempo al bebé. Tú me puedes ayudar”.
  • Deje a su hijo saber que él es muy especial y que siempre lo será. Recuérdele que es amado.
    * Compre regalos para su hijo pequeño como también para el nuevo bebé.
  • Para los niños en edad escolar ,……….
  • Hable a su hijo acerca del nuevo bebé que viene. Muéstrele fotos de él cuando era bebé. Pueden leer juntos libros sobre cómo es ser un hermano o hermana mayor.
  • Hable sobre la importante función que tendrá su hijo en la vida del bebé.
  • Actúe con franqueza y escuche los sentimientos de su hijo. Permita que este exprese sus sentimientos y sus comentarios, tanto negativos como positivos. Los niños tendrán sentimientos mixtos, tanto antes como después de la llegada del nuevo bebé. Usted debe ayudarles a aceptar todos sus sentimientos.
    * Incluya a su hijo en los preparativos y otros actividades. Permítale escoger artículos y otros obsequios para el bebé.
    * Asegúrese de informar a su hijo que usted siempre le dedicará tiempo especial, y luego ¡asegúrese de hacerlo!
  • Lo que pueden hacer los proveedores del cuidado de niños
  • Los mismos principios básicos de la rivalidad entre hermanos también son aplicables en el contexto del servicio de cuidado de niños. Usted verá como algunos niños compiten con otros para recibir atención, cariño y seguridad de los proveedores, peleando sobre espacio y juguetes y tratando de adaptarse al contexto del cuidado de niños. Se ofrecen las mismas sugerencias a los proveedores de cuidado de niños, para que ayuden a los niños a desarrollar relaciones saludables entre sí.
  • En la mayoría de los casos, los hermanos llegan a depender unos de otros y desarrollan un profundo afecto mutuo. Se presentarán situaciones positivas y negativas entre los hermanos a medida que crezcan. Sin embargo, con la orientación que aporte, usted puede tener un importante impacto al fomentar el desarrollo de lazos afectivos de amistad entre sus hijos.
  • Visite su biblioteca local para buscar libros para niños que hablen sobre la llegada de un nuevo bebé en la familia y sobre cómo ser un buen hermano o hermana.
  • que trata sobre la crianza de los niños y que abarca una amplia variedad de temas sobre la crianza de los niños.
  • recurso, tanto para los padres como para los proveedores de cuidado de niños, sobre actividades para niños y el desarrollo de buenos hábitos de salud, y también ofrece consejos sobre cómo criar niños saludables. Publican un boletín informativo sobre la rivalidad entre hermanos que también incluye una lista de otros recursos.
  • médicos, información sobre la salud de los niños, desde la etapa prenatal hasta la adolescencia.,  la familia  tiene la  información de salud correcta, actualizada, útil y libre de términos técnicos. El sitio contiene literalmente  de miles de reportajes a fondo, artículos, animaciones, juegos y recursos – todos originales y todos desarrollados por expertos en la salud de los niños y los adolescentes.

para padres sobre la crianza de niños que se transmite en el hogar

Peleas entre hermanos…..

Desde la antigüedad, son reiterados los episodios y leyendas de rivalidades entre hermanos, celos, traición y hasta muerte resuenan en nuestros oídos y uno se pregunta: ¿Cómo puede ser que dos personas de la misma sangre, del mismo hogar puedan llegar a eso?

En toda familia donde hay hermanos escuchamos decir: “se viven peleando”, “hay momentos que juegan muy bien juntos y en un instante se empiezan a pelear”.

Podemos decir que la rivalidad entre hermanos es natural e inevitable, en toda relación fraterna conviven íntima e inevitablemente sentimientos agresivos y amorosos.

En esta relación de intimidad y competitividad, los chicos aprenden a relacionarse con sus pares, facilitándose de esta manera el proceso de socialización. Observamos que a medida que van creciendo, la rivalidad se supera dando paso a una mayor unión y amistad.

Los celos entre hermanos pueden comprenderse como una respuesta a una sospechada y potencial amenaza o al miedo a perder o ver reducidos el cariño y la atención de alguien querido, en este caso principalmente los padres.

El ser humano muestra esencialmente un comportamiento egoísta con todos sus objetos privilegiados de amor, con el tiempo y poco a poco va renunciando a su uso”exclusivo y personal” y accede a tolerar ciertas pérdidas y frustraciones

En los casos de hijos únicos también hay que tener en cuenta el accionar del complejo fraterno como estructurante de la personalidad ya que en su imaginación aparecen los “hermanos imaginarios” a quienes toma como modelo, como objeto, como auxiliar o rival y pueden o no estar representados por familiares o amigos.
El hermano es un semejante demasiado familiar y la primera aparición de lo extraño en la infancia, fascinante por lo maravilloso y por la inquietante extrañeza de lo ominoso. Lo podríamos representar por el fenómeno del doble, donde el sujeto se ve reflejado pero donde hay una discordancia entre lo que es y lo reflejado.

¿Qué actitud deben tomar los padres ante las peleas?

yoaMuchas veces observamos ciertas consideraciones especiales otorgadas por los padres a algunos de los involucrados, por ej: “dejalo que es chiquito”, “él es más débil porque tiene asma”, “no le pegues que es mujer”, etc.

Estos dichos reiterados y repetitivos van conformando la relación entre los hermanos y posicionando a cada uno en un lugar muy difícil de conmover, los hijos responderán de la misma manera como forma de satisfacer “lo que se espera de él” positiva o negativamente.

Será un niño malo o un niño enfermo o un niño diez, todas estas valoraciones otorgan al niño una identidad e influye en la relación con sus hermanos.

En ocasiones observamos como uno de los padres o ambos, toma como “hijo preferido” a alguno porque se le parece o cumple con sus expectativas y el otro queda relegado haciendo el papel del “rebelde o difícil”.

Es tarea de los padres fomentar en el hogar el compartir y no el competir, aprender a respetar las diferencias de uno u otro y no hacer comparaciones entre ellos, ya que cada uno tiene sus tiempos, predilecciones y deseos particulares.

Promover un espacio de escucha dentro de la familia donde todos sus miembros tengan la posibilidad de ser escuchados en sus necesidades, favorecerá la unión y respeto entre sus miembros, espacios que en la actualidad se ven obstaculizados por la llegada tarde de los padres del trabajo, por la cantidad de talleres extracurriculares que hacen los chicos, por la prisa que nos corre, pero que sería valioso detener, hacer una pausa y promover un tiempo de encuentro.

Desde el lugar de los padres, también debemos tener en cuenta en que momento de la pareja y de cada uno de ellos vino cada hijo al mundo ya que tiene incidencia en el lugar que tome esa criatura en el devenir generacional, escuchamos a veces padres que dicen: “pero si los criamos a todos igual, con el mismo cariño, amor” sin tener en la cuenta que justamente lo que hace a la diferencia y particularidad es posibilitador y no coagulatorio.
Lo que se transmite de generación en generación debe ser historizado y reconstruido a través de cada generación en oposición a cierto destino familiar, donde habría un sentido coagulado y fijado

Abandonar el pasado y reencontrarlo con un lugar particular dentro del devenir generacional , será el trabajo a realizar por cada individuo.

Entradas Siguientes »

Webespacios www.EnDirectorio.com - YAAQUI.COM Directorio global y regional con un motor de búsqueda Más tráfico para tu sitio web Mega Directorio

Directorio de Sitios WEB Gratis

eXTReMe Tracker