¿Cuánto dura la pasión?
Octubre 6, 2010
Mujeres y hombres tienen una vida sexual cada vez más larga. Depende de su buena salud. En la etapa adulta las relaciones pueden volverse más picantes.
Los varones tienen una vida sexual activa cada vez más prolongada, y aunque a las mujeres nos desciende la libido antes que a ellos, nosotras también disfrutamos habitualmente de una larga expectativa de actividad sexual con el paso de los años, según una investigación, efectuada por expertos de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos.
Según este trabajo, publicado en el “British Medical Journal”, cuatro de cada 10 hombres de entre 75 y 85 años mantienen relaciones sexuales, mientras que dos de cada 10 mujeres de esa misma edad, permanecen sexualmente activas.
De acuerdo a este trabajo, a los 55 años edad, los hombres pueden esperar, en promedio, mantener 15 años más de actividad sexual mientras que a las mujeres nos pueden quedar en general unos 10,5 años de vida sexual activa.
De esto se concluye que la población masculina parecen tener una vida sexual activa cinco años más extensa que la femenina, si bien muchas mujeres no perciben su posible menor actividad sexual como un “problema”.
Según los investigadores de la Universidad de Chicago, el secreto de mantener un deseo sexual prolongado a lo largo de toda la vida, radica en gozar de un buen estado de salud, ya que la buena salud aumenta tanto el impulso como el placer sexual.
A medida que crece la expectativa de vida de la población en el mundo desarrollado, también aumentan los estudios sobre la sexualidad en la madurez, con resultados a menudo sorprendentes.
Por ejemplo, se ha descubierto que buena parte de las mujeres y los hombres de 45 o más años de edad optan por llevar una vida sexual más atrevida, lo que a menudo significa experimentar con actividades asociadas con lo prohibido, como mantener un intercambio de mensajes o conversaciones eróticos con el cónyuge o pareja por vía telefónica o por medio de correos electrónicos.
Lo ha desvelado un estudio de la AARP (Asociación de jubilados de los Estados Unidos) , según el cual más del 20 por ciento de las mujeres y hombres adultos han realizado actos sexuales en lugares públicos.
Por lo visto, a medida que se suman años, no sólo se encienden más velitas en la tarta de cumpleaños; también se siguen encendiendo los corazones y los cuerpos de la mayoría de mujeres y hombres.
Los beneficios de comer en familia
Agosto 10, 2010
No sólo la nutrición es importante: a la hora de sentarse a la mesa, compartir vida en familia también cuenta
Hacer coincidir los horarios de toda la familia a la hora de sentarse a la mesa puede resultar casi una misión imposible: conciliar la vida personal y familiar no sólo supone todo un ejercicio de malabarismo sino, también, un auténtico esfuerzo físico y mental. Aún así, los expertos en nutrición infantil aseguran que merece la pena: la mesa es el entorno ideal para compartir y hacer vida en familia, y esto afecta especialmente a los más pequeños.
Los beneficios: mejora de las habilidades comunicativas y sociales, interacción en el entorno familiar o nuevas formas de aprendizaje de ‘los mayores’ son sólo agunos de ellos. Compartir lo que hemos hecho, visto o vivido durante el día sentados a la mesa en lugar de enfrente de la tele permite a los peques desarrollar su nivel de conversación, así como discutir o argumentar a cerca de sus nuevos logros, tareas, o, simplemente, los ‘nuevos mejores amigos’ que han conocido durante el día. La mesa es, además, el momento perfecto para que los papás y mamás con agendas más apretadas dediquen cien ojos y oídos a todo lo que sus hijos tengan que contarles: una manera sencilla y eficaz de aprovechar el tiempo en familia, y permitir a los peques sentirse integrados, atendidos y escuchados cada día, al menos, durante un ratito.
Junto a los beneficios emocionales está la siempre pendiente tarea de aprender modales y ‘copiar’ correctos roles de comportamiento: si tus hijos están apuntados al comedor del cole, lo más probable es que la mayor parte de actitudes en la mesa provengan de compañeros de juegos y amigos. Aprovecha la hora de la cena para corregir modos y formas, e inculcarles hábitos y patrones correctos de alimantación: recuerda que es durante la infancia cuando se adquieren la mayor parte de patrones de conducta, que se desarrollan más tarde durante la vida adulta.
El valor de la familia unida!!!!
Agosto 9, 2010
Parece mentira que cada vez se le de menos valor y menos importancia al hecho de tener una familia unida. Hoy en día es como si se hubiese puesto de moda las separaciones, divorcios, malos tratos, etc y es algo que me saca de quicio porque parece que lo anormal es tener una familia con unas bases y valores sólidos. Cada vez que leo los periódicos siempre hay una nueva noticia de “mata a su mujer o mata a su pareja por…”. La última y más mediática ha sido el asesinato de mi paisana la sevillana Marta del Castillo que a día de hoy encima sigue habiendo polémica con ello porque no se logra descubrir la verdad de lo que realmente pasó. Me indigna tremendamente y sobre todo me pone de muy mal humor que no se haga justicia!!!
Pero como hemos podido ser tan animales de haber llegado a este punto y que encima esto parezca algo normal y que forme parte del día a día de nuestras vidas….Seríamos tan felices si le diéramos la vuelta a la tortilla…
Ya no sólo son los malos tratos sino las absurdas peleas entre padres, hermanos, hijos, tíos, etc. por temas de herencias, envidias y demás absurdeces pero es que ¿no nos damos cuenta que lo más importante de esta vida es sentir el calor de una familia unida y también tener la seguridad que siempre podrás buscar amparo en ella tanto para lo bueno como para lo malo?La felicidad es COMPARTIR y ¿con quien mejor que con las personas a las que quieres? No hay mayor regalo que ese, por lo menos para mí. Una familia hay que crearla poco a poco y edificarla con unos cimientos sólidos y eso se hace con paciencia y no con noviazgos rápidos y pasionales entre dos personas que ya a la primera de cambio lo que quieren es irse a vivir juntos, a tener hijos y demás y eso sin haber una previa unión fuerte entre ellos. Hay que saber disfrutar de momentos con tu pareja, conocerla bien tanto en sus buenos momentos como en los malos y eso requiere un largo tiempo y una vez que se haya pasado positivamente esta fase, ya entonces sería el momento para tomar la decisión de seguir un camino juntos porque se habrían creado los ladrillos-base de una futura buena familia y con valores y ahí es cuando realmente se estaría preparado para la llegada de los hijos. Yo no estoy casada y por eso no tengo experiencia en el matrimonio pero no creeis que, por lógica así nos evitaríamos tantos disgustos posteriores por divircios, separaciones y demás porque realmente las personas tienen que conocerse muy bien antes de emprender ese trayecto juntos… Por otro lado, también se que luego cuidar de que la familia vaya por el buen camino es un trabajo duro y de día a día porque hay veces que los hijos somos desagradecidos con los padres, que los padres no nos llegan a comprender a los hijos, que hay diferencias entre los propios padres, que hay roces entre hermanos y esto último, si os dais cuenta, al final siempre es por motivos de envidia o económicos y eso no podemos dejar que ocurra. Tenemos que luchar para irradiar amor sin parar y así seguro que se evitarían todos estos males.
Lo claro es que para ser felices necesitamos amor y ese amor nace en la familia por eso insisto tanto con este tema porque me da pena que hoy en la calle se respire tanto odio y eso es porque hay miles y miles de personas que no han respirado amor desde su cuna y eso me pone tremendamente triste.
Hay un librito muy bonito que me regaló una muy amiga mía en Navidad y que desde entonces siempre llevo en el bolso y que pos supuesto lo recomiendo. Se llama ” La quiniela de tu vida” y lo ha escrito un monje Capuchino llamado Angel de Novelé y en el se pueden leer millones de sabias frases, entre ellas destaco la siguiente:
“El hogar se edifica poco a poco. Sin descuidarse un momento y sin apresuramientos inoportunos. Todo lo que es vida crece lentamente. Y reclama el cuidado de todos los días.”
Matrimonio ¿Pérdida de deseo sexual?
Agosto 9, 2010
Muchas parejas temen confesarse que han perdido interés sexual por el otro porque asocian esa ausencia de ganas con el fin del amor y la amenaza de una separación. Sin embargo, el deseo sexual se alimenta del erotismo y no del amor, y basta con avivar algunos fuegos y plantear algunos cambios para que los calores vuelvan a avivar el vínculo.
Son muchas las parejas que consultan afectadas por una pérdida del deseo sexual. En general, expresan falta de motivación y excitación, que los lleva a conductas evitativas respecto al posible deseo del otro. Es decir: temen que su pareja pueda buscarlos sexualmente y tratan de evitarlo generando actividades que los demore a la hora del posible encuentro.
Esta falta de incentivo sexual se puede dar en ambos miembros de la pareja o en uno solo, y las causas que desmoronan el deseo son múltiples. A su vez, suele suceder que el deseo perdido no se da en forma absoluta, sino que lo han perdido con su pareja, manteniendo, en cambio, fantasías o vínculos excitantes con otras personas conocidas o desconocidas.
Por lo general, estas parejas evitan hacer frente a la situación durante un largo período de tiempo, y recién lo hacen cuando el ocultamiento se hace insostenible. Cada vez que queda en evidencia la falta de deseo o interés, tratan de atribuirlo a factores externos como el trabajo, el cansancio, los chicos, etc.
Este interés por ocultar la situación se explica porque hay una tendencia a asociar el deseo sexual con el amor y la valoración del otro; por lo tanto, decirle a la pareja que desde hace tiempo que no siente interés sexual es sentido como una expresión de desamor y, por lo tanto, la fantasía subyacente, es de provocarle una herida dolorosa que, entonces, se intenta evitar.
En este punto, es importante destacar que la asociación amor-deseo sexual no es necesariamente válida, y que la pérdida de interés no tiene por qué implicar en todos los casos una pérdida amorosa.
Hay ciertos modelos erróneos acerca de la sexualidad que crean una expectativa de funcionamiento difícil de lograr. Veamos: primero, no es necesario el enamoramiento para que se despierte el deseo sexual. A su vez, a la inversa podríamos afirmar que la falta de deseo sexual no tiene por qué implicar necesariamente un desenamoramiento. No es el amor la base del deseo sexual, sino el erotismo.
Cuando una pareja pierde el deseo sexual, podemos encontrar el amor preservado, pero es seguro que ese vínculo ha perdido la cualidad de lo erótico. Definimos a lo erótico como aquel estímulo externo o interno del ser humano, capaz de despertar excitación o deseo sexual.
¿Si el deseo sexual no se alimenta del amor, sino del erotismo, de qué se alimenta el erotismo? Existen muchas condiciones de lo erótico, pero destaco fundamentalmente cuatro:
1) Novedad. 2) Transgresión 3) Variedad. 4) Fantasía.
Una pareja que recién se conoce y que transita la etapa de fascinación amorosa, tendrá seguramente intensificados estos elementos y se necesitará muy poco para generar el deseo. Pero cuando ha pasado tiempo y ciertas rutinas se han instalado en el vínculo muchas parejas sienten que han perdido o disminuido su deseo sexual, y que la pasión se ha transformado en ternura.
Tomando los cuatro componentes mencionados, podemos entender que “novedad” ya no hay, y tampoco queda el encanto de lo “prohibido”: transgresión, cero. Es frecuente, también, que se hayan acostumbrado a una modalidad de acercarse, acariciarse o amarse que, por lo general, se presenta sin grandes variaciones; o sea, que el tercer elemento –la variedad– también se pierde. El último de ellos, la fantasía, genera contradicciones: muchos sienten que si necesitan de la fantasía para poder estimularse sexualmente, esto es un signo de pérdida de amor. Por lo tanto, se evita y ese cuarto elemento también se pierde.
Entonces… Si el erotismo es la base del deseo sexual y varios de sus componentes quedarán irremediablemente perdidos a partir de que el vínculo se profundice y estabilice, ¿es posible mantener el erotismo en una pareja pasado cierto tiempo y conocimiento de uno con el otro? Mi respuesta es afirmativa. Creo positivamente que el erotismo puede ser sostenido a partir de un abordaje diferente de lo sexual.
El ser humano, por lo general, quiere lograr una forma de vida donde el placer se le ofrezca en forma espontánea, sin necesidad de hacer ningún esfuerzo y desconfía cuando aquello que debía generarse naturalmente, no se produce. Si bien es cierto que muchas necesidades y deseos cumplen con estos requisitos –el hambre y el sueño, por ejemplo– hay otras que requieren de un aprendizaje y preparación especial, sobre todo si se las quiere vivir en plenitud.
En este sentido, sostengo la creencia de que las cosas buenas son caras. Si llevamos lo dicho al terreno de lo sexual, diremos que para hacer el amor no se necesita de un gran aprendizaje, pero hacerlo bien es todo un arte. No es lo mismo “hacer algo para comer, que hacer de una comida un momento especial y pleno”, como tampoco es lo mismo tener una relación sexual como una necesidad fisiológica de descarga o tener un encuentro sexual donde cada uno conoce sus tiempos y los del otro, y el manejo de las variables eróticas que sostengan vivo el deseo y el placer.
Una pareja que reconozca que el erotismo es algo amenazado en la estabilidad y que no se angustie ante los signos de pérdida de deseo creyendo erróneamente que se deterioró el amor, y que concientice la necesidad de sostener este erotismo a través de la comunicación, la comprensión y el aprendizaje, podrá recuperar su deseo sexual, adentrándose en una relación con la vida y el sexo que, aunque mas costosa, es mucho más plena y placentera.
Recuperar la figura después del parto
Mayo 3, 2010
Una de las consecuencias más visibles del parto es la figura de la madre. Al haber ganado peso a lo largo del embarazo, aún después del parto se mantiene cierto desorden en el peso y las formas de la mujer.
Hoy en Cosas de Bebés os damos algunos consejos a tener en cuenta para recuperar la figura después de dar a luz y ayudar de este modo a muchas nuevas mamás a superar la depresión post-parto. Lo que nunca se debe olvidar es que la prioridad es tener un cuerpo saludable y adaptarse a las recomendaciones de los médicos, pues debemos sentirnos fuertes y enérgicas para afrontar la llegada de un hijo.
Como media una mujer durante los 9 meses de gestación aumenta unos 13 kilos de peso, más o menos kilo y medio por mes. Si el aumento es mayor habrá que poner más paciencia y tiempo para recuperar la figura, pero las claves más importantes para todos los casos son estas 3:
1. Hacer ejercicio. Siempre uno adecuado a nuestra situación, no es recomendable obsesionarse con ello y volver de inmediato al gimnasio. Existen infinidad de ejercicios beneficiosos para las recién estrenadas mamás que cualquier médico sabrá enumerar. Hay que tener en cuenta también, que por ejemplo, ponerse ha hacer abdominales como una loca no es nada bueno, pues nuestros músculos están aún débiles y además el útero no ha recuperado su estado natural. El mejor ejercicio y más seguro es pasear.
2. Dar de mamar. Es una de las mejores formas de perder el peso ganado durante el embarazo, además de ser muy beneficioso para el bebé.
3. Comer sano. Seguir una dieta equilibrada, evitando dulces y grasas, pero sin olvidar que debemos estar fuertes para afrontar el cuidado del hijo.
El pecho y el abdomen son las zonas más perjudicadas después de dar a luz, sobretodo si se nos ha practicado una cesárea. También la menstruación se atrasa y produce una importante retención de líquidos. Tomar mucha agua, hacer ejercicios adecuados y llevar una dieta equilibrada ayudará a recuperar la figura, pero no hay que obsesionarse, pues el metabolismo y la genética de cada mujer es distinta y probablemente se tarde hasta un año en recuperar la silueta que teníamos antes de concebir.
Sexo después del parto
Mayo 3, 2010
Si eres primeriza y te asusta el parto todo el mundo te ha contado historias tremebundas y horrorosas, te aconsejo que desmitifiques este momento y te mentalices para el momento del postparto y todo lo que ello conlleva.
Para empezar llegarás a casa con tu bebé y no sabrás muy bien qué tienes que hacer y si lo estás haciendo bien o mal. Además tu cuerpo no te ayudará. Tendrás las hormonas descontroladas y no sabrás muy bien controlar tus emociones.
sexo pareja
Una de las dudas más frecuentes es sobre la cuarentena. Desde pequeñas hemos oído hablar de este momento, pero ¿qué quiere decir exactamente?
Es un período de tiempo en el que el organismo se tiene ajustar: tendrás una especie de “regla” por lo que tendrás que usar compresas de algodón (no se recomienda usar tampones). Probablemente te sientas un poco triste por todo lo que se te avecina, pero procura hablar con tu pareja de ello y te aliviará bastante.
Para evitar el estreñimiento debes seguir una dieta rica en fibras (recuerda que estarás sentada más tiempo y tu abdomen no hará tanta presión como antes). Además tendrás hemorroides aunque tu parto haya sido por cesárea. Si tienes puntos no es recomendable usar pomadas pero en cuanto te los quiten, recurre a ellas.
Recuerda también que es mejor ducharse que bañarse para evitar que entren bacterias en la vagina. Tus pechos también sufrirán variaciones: probablemente tendrás grietas en los pezones y te dolerán a causa de la subida de la leche.
Relaciones sexuales
Y ahora llega la hora de las relaciones sexuales. Nunca he entendido muy bien cómo te puedes quedar embarazada durante la cuarentena pero hay mucha gente que se queda. A nivel hormonal los estrógenos han descendido notablemente, tu vagina no está lubricada lo suficientemente por lo que no tus relaciones no serán como antes. Cuanto vuelvas a tener la regla todo volverá a su cauce.
Te puede ocurrir que las relaciones sean dolorosas debido a la episiotomía o que a ti te de por pensar que la penetración te va a resultar dolorosa. Debes hablar con tu pareja para reiniciar las relaciones con cuidado.Si eres primeriza y te asusta el parto todo el mundo te ha contado historias tremebundas y horrorosas, te aconsejo que desmitifiques este momento y te mentalices para el momento del postparto y todo lo que ello conlleva.
Para empezar llegarás a casa con tu bebé y no sabrás muy bien qué tienes que hacer y si lo estás haciendo bien o mal. Además tu cuerpo no te ayudará. Tendrás las hormonas descontroladas y no sabrás muy bien controlar tus emociones.
sexo pareja
Una de las dudas más frecuentes es sobre la cuarentena. Desde pequeñas hemos oído hablar de este momento, pero ¿qué quiere decir exactamente?
Es un período de tiempo en el que el organismo se tiene ajustar: tendrás una especie de “regla” por lo que tendrás que usar compresas de algodón (no se recomienda usar tampones). Probablemente te sientas un poco triste por todo lo que se te avecina, pero procura hablar con tu pareja de ello y te aliviará bastante.
Para evitar el estreñimiento debes seguir una dieta rica en fibras (recuerda que estarás sentada más tiempo y tu abdomen no hará tanta presión como antes). Además tendrás hemorroides aunque tu parto haya sido por cesárea. Si tienes puntos no es recomendable usar pomadas pero en cuanto te los quiten, recurre a ellas.
Recuerda también que es mejor ducharse que bañarse para evitar que entren bacterias en la vagina. Tus pechos también sufrirán variaciones: probablemente tendrás grietas en los pezones y te dolerán a causa de la subida de la leche.
Relaciones sexuales
Y ahora llega la hora de las relaciones sexuales. Nunca he entendido muy bien cómo te puedes quedar embarazada durante la cuarentena pero hay mucha gente que se queda. A nivel hormonal los estrógenos han descendido notablemente, tu vagina no está lubricada lo suficientemente por lo que no tus relaciones no serán como antes. Cuanto vuelvas a tener la regla todo volverá a su cauce.
Te puede ocurrir que las relaciones sean dolorosas debido a la episiotomía o que a ti te de por pensar que la penetración te va a resultar dolorosa. Debes hablar con tu pareja para reiniciar las relaciones con cuidado.
La magia de la comunicación
Febrero 21, 2010
Uno de los errores más graves que se comete en una relación de pareja es la falta de comunicación. Y más aún cuando se acaba de ser padres. La inseguridad crece y el miedo a hacerlo mal agrava la situación. No dejes que esto suceda.
* Salir a cenar sin el bebé
Desgraciadamente, la falta de comunicación es un error más común de lo que pudiera parecer en las relaciones de pareja. No expresar nuestros sentimientos, miedos o sueños a la persona con la que compartimos nuestra vida y nuestros hijos, acabará matando cualquier historia de amor.
Es posible que no ocurra nada espectacular, que no se produzcan grandes discusiones o arrebatos, pero si muere el diálogo, la relación morirá con él más tarde o más temprano. Se corre el riesgo de acabar con una relación que se mantiene por pura inercia, por comodidad.
Debes saber que la comunicación es uno de los afrodisíacos más potentes. Al inicio de la relación establecemos lo que nos gusta y lo que no, pero las cosas evolucionan con el tiempo. Es bueno y normal que así ocurra, y hay que saber comunicar esos cambios al otro, para que la pasión siga fluyendo.
Si tú y tu pareja necesitáis mejorar en este aspecto…
* Di con claridad y sin miedo lo te gusta y lo que te aburre. Si deseas llevar la iniciativa, sugiérele: “Hoy me siento diferente. Déjame hacer…”
* Escribe en un papel lo que harías con él y ¡dáselo! Atrévete y no te aburras en silencio; la monotonía acaba con la pasión.
* Lleva la comunicación más allá de la cama. Busca una canguro y sal a cenar con tu pareja, cultiva su amistad y camaradería. Es más fácil desinhibirse y que nazca el deseo cuando la pareja se divierte junta.
Dentro de la pareja es fundamental que exista una libertad total en la comunicación. Los temas tabú o “prohibidos” no deberían existir y deberíamos expresar libremente aquello que no nos gusta de nuestra pareja. Todo contribuye a fortalecer la relación, a enrtiquecerla. Eso sí, jamás se deben usar tonos despectivos o imperativos. Nunca.
Si queréis que vuestra relación sigan gozando de buena salud, ¡expresad vuestros sentimientos sin pudor! Pero ojo, aprended a decir las cosas sin ofender y buscando siempre las palabras adecuadas.
La comunicación libre, total, irá mejorando poco a poco la vida diaria, permitiendo llegar a conocer, y comprender, mejor a nuestra pareja con cada día que pase.
¿Por qué discutís?
Febrero 21, 2010
El cambio de vida que supone el nacimiento de un hijo provoca tensiones en la pareja. Si os ocurre, intentad poneros en el lugar del otro.
Demostrado: en el primer año de vida de los hijos, sobre todo del primero, los padres discuten más. Las nuevas responsabilidades y el cambio de roles sorprenden a la pareja.
Tras el nacimiento del bebé, la madre se encuentra cansada por el parto y necesita descansar, pero sólo tiene tiempo para atender a las demandas del niño. Y el padre también se ve abrumado por la responsabilidad y las dudas, con mucho cansancio y muy poca paciencia debido a la revolución de horarios y a la falta de sueño.
No hay tiempo para organizarse y aunar criterios sobre los cuidados del recién nacido o el reparto de tareas, y menos aún para divertirse juntos. Y que aparezca gente de fuera para ayudar (la madre, la suegra…), aunque lo hagan con la mejor intención, en muchos casos es un motivo de nuevas discusiones.
En los periodos críticos, el organismo tiende a reaccionar como si se tratara de algo para toda la vida. Esta tendencia nos hace perder la perspectiva. Los primeros meses con el bebé son una etapa crítica, pero pasajera: después de tres o cuatro meses todo comienza a ser más sencillo. La madre recupera su estado físico y anímico, el padre se siente más implicado, los horarios del pequeño se normalizan…
Ahora duerme más por la noche, deja de tener cólicos ¡y empieza a sonreír! Aun así, es importante solucionar cuanto antes las tensiones en la pareja, porque dejan huella. Para ello hay que saber cómo y por qué surgen.Y por qué van a más.
EL ORIGEN DE LAS TENSIONES
En las situaciones extremas, que nos superan, es cuando más notamos la falta de apoyo del otro. Nos parece que solamente discute para dañarnos, nos sentimos incomprendidos y pensamos que la mayor parte de las responsabilidades recaen sobre nuestras espaldas. En consecuencia, reaccionamos a la defensiva: saltamos a la primera, exigimos de forma exagerada y continua y nos creemos en posesión de la verdad.
La percepción desajustada de la realidad provoca que ambos miembros envidien la posición del otro, que consideran más ventajosa. Y que se pierda el sentimiento de unidad. Ante esto, una tendencia es sentirse en alianza con el bebé, favoreciendo que aumente la distancia entre el padre y la madre.
Si la madre pudiera conocer los sentimientos del padre descubriría que él también está asustado por la responsabilidad y duda de su competencia a la hora de manejar al bebé. Y que siente celos de la intimidad que ella ha establecido con su hijo, teme perder su protagonismo y quedar convertido en “hombre mantenedor” de la economía familiar. Además, como ella, también él teme haber hipotecado su libertad e independencia.
Ambos pasan casi por lo mismo, pero lo ignorn y se dedican a cargar culpas sobre el otro. Si os paráis a hablar, os dareis cuenta de lo que sucede en realidad. Es muy importante preservar la complicidad con la pareja. Así podemos ponernos en la piel del otro y no malinterpretar su conducta, superamos mejor nuestros temores y conseguimos que el recién llegado no absorba toda nuestra energía.
El instinto paternal si existe
Febrero 21, 2010
Ha nacido un padre
La llegada de tu hijo ha despertado en ti sentimientos que antes desconocías. No te quedes ahí: mímale e implícate en sus cuidados para que, día a día, se vaya fortaleciendo el vínculo que os une.
David Ruiz. Asesora: Montse Colilles, psicóloga experta en relaciones de familia y coordinadora de grupos pre-parto. (Nuestra pequeña modelo se llama Adriana y su papá, Pablo). Fotos: Angélica Heras.
Instinto paternal
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Regalos para la futura mamá.
‘¡Es una niña!’ Al escuchar a la ginecóloga encargada de la ecografía se me saltaron las lágrimas. Podría haber sido en cualquier otro momento del embarazo. O tras el parto, al ver a mi hija por primera vez. Pero fueron esas palabras las que produjeron un cambio radical en mi interior”.
Ésta es la experiencia que yo, redactor del reportaje que estás leyendo, viví el día en que empecé a sentir eso que llaman el “instinto paternal”. Y esto es lo que desde entonces he ido descubriendo sobre el emocionante mundo de la paternidad.
Razones biológicas… y algo más
No hay duda de que el hombre está preparado para asumir un rol importante en la crianza de sus hijos. Otra cosa es que, por razones culturales o sociales, tradicionalmente esta función haya sido asumida en su mayor parte por la mujer. Muchos estudios confirman que los hombres tienen un instinto paternal, parecido al instinto maternal de las mujeres.
Durante el embarazo de sus parejas, los futuros papás segregan menos testosterona (hormona masculina) y más estradiol (hormona femenina), lo que se traduce en un cambio de actitud: están más relajados, más tiernos y atentos con su pareja, más predispuestos a colaborar…
Los expertos creen que, de algún modo, la madre envía un conjunto de señales imperceptibles que hacen que el instinto paternal se ponga en marcha. Y es para siempre: está demostrado que los hombres con hijos mantienen de por vida mayores niveles de estradiol y oxitocina (hormonas femeninas) que los que no tienen descendencia.
Pero no todo se puede reducir a la vertiente biológica para explicar el instinto paternal. “La naturaleza no nos lo da gratuitamente, ese instinto se ha de construir”, sostiene Montse Colilles, psicóloga catalana experta en relaciones familiares. De hecho, los humanos somos totalmente dependientes al nacer, al bebé hay que cogerlo, arroparlo, darle de comer, cambiarle… Y al hacerlo vamos estableciendo vínculos emocionales con él, un proceso que se inicia incluso antes del nacimiento.
¿Cuándo surge este sentimiento?
“No hay un momento concreto, pero está claro que con el test de embarazo positivo ya empiezan a pasar cosas”, dice Montse Colilles. La certeza de que uno va a ser padre marca un punto de inflexión.
“Aunque durante el primer trimestre, entre que no hay un cambio físico importante en la mujer y que existe un riesgo de aborto, el padre hasta se puede olvidar de que va a tener un hijo”, sostiene la experta. Es con las primeras ecografías y el aumento de la barriga cuando el padre empieza a tomar más conciencia de su condición.
“La ecografía es un momento fundamental, es cuando muchos hombres interiorizan que esto va de verdad”, añade. Además, la alta definición de las pruebas ecográficas actuales permite al papá ver con más nitidez al feto y aumentar su empatía con él. “Ahora se observan los rasgos de su cara, sus gestos, sus manos… Estas imágenes convierten en real al bebé que la madre lleva dentro”, explica la psicóloga.
Pero el cambio definitivo en el padre, el verdadero proceso de vinculación, surge cuando nace el niño. “En ese momento he visto a los hombres hablar en términos de responsabilidad que incluso para ellos eran totalmente nuevos”, dice la psicóloga, que cita un ejemplo real llegado a su consulta: “Me contaba un padre recién estrenado que al coger el coche nada más salir del hospital para llevar a su hijo a casa, se sintió fatal, porque fue cuando se percató de la enorme responsabilidad que había adquirido”.
Al cole con buen humor
Febrero 21, 2010
Hay muchas medidas que puedes tomar para que tu hijo vaya contento al colegio y aproveche al máximo su estancia allí. Toma nota de todas ellas y todos saldréis ganando.
* Levántale con tiempo suficiente para arreglarle y desayunar juntos.
* Prepárale un desayuno a base de lácteos, hidratos de carbono y fruta, y aprovecha el momento para hablar de lo que va a hacer en el cole, de sus amigos…
* Llévale tú personalmente al centro y aprovecha para saludar a los padres de otros niños y a alguna profesora. Esto le ayudará a considerar la escuela como una prolongación de su casa y a sentirse más a gusto allí. Para que le cueste menos separarse de ti, no prolongues el adiós.
* Ve a buscarle tú y anímale a que te cuente cómo le ha ido el día.
* Una vez en casa, alterna actividades movidas (así su sueño será mucho más reparador) con otras más relajadas (para que no acabe la jornada exhausto).
* De vez en cuando, invita a vuestra casa a algún compañero suyo de clase. Esto le ayudará a sentirse más acompañado en el centro.
* Dale la cena pronto y acuéstale temprano, para que duerma un mínimo de 10 horas y se levante como nuevo.

