Maltrato familiar: ¿quiénes participan en el abuso?
Septiembre 11, 2009
¿Quiénes participan?
- El abuso emocional es un problema que involucra a dos o más personas. El abusador y la víctima del abuso, y a veces, terceras partes que pueden ser “cómplices” o actuar como “abogados o jueces”, tomando partido por el abusador o por la víctima.
- Para que el abuso tenga lugar, tiene que haber una persona frustrada que no logra hallar formas de relacionarse saludablemente con los demás, y que canaliza su frustración maltratando o humillando a otros. Pero también tiene que haber una “víctima” que permita, por alguna razón, que el abuso ocurra.
- Importante recordar… “Sin dos, no hay pelea”
- Intermediarios y testigos
- A veces, puede haber una tercera persona (o más personas) que observan. La observación puede ser pasiva, sin involucrarse en el abuso, o bien la(s) persona /se/ puede/n/ tomar parte del mismo, ya sea apoyando al abusador o defendiendo /salvando/ a la víctima.
- Es importante destacar que si una tercera parte no actúa como mediadora imparcial, ayudando a solucionar el problema, entonces sus acciones (tanto en apoyo del abusador, como en defensa de
- la víctima) pueden tener un impacto altamente negativo.
- Ejemplos:
- Un jefe descalifica a un empleado, delante de otros empleados, diciéndole que es un inútil.
- Puede ocurrir que algún compañero de trabajo reaccione en defensa de la víctima del abuso (en este caso un abuso emocional de tipo verbal), o bien, que algún empleado se burle riéndose de la víctima que está siendo agredida verbalmente.
- Tanto en un caso como en otro, ese compañero de trabajo sólo está poniendo énfasis a la situación de abuso. No la resuelve. Incluso cuando su intención sea la de defender a la víctima, porque cuando tratamos de “salvar” a otra persona hablando por ella, en sí, también la estamos descalificando.
- Estamos dando por sentado que esa persona realmente es inútil y no puede defenderse sola. Lo que, en este caso, refuerza el acto de abuso emocional del jefe hacia el empleado.
- Si en cambio, el compañero de trabajo ni defiende ni se ríe del empleado abusado, y una vez que el jefe se retira, le habla a la víctima para ayudarle a comprender que tiene derecho a ser respetada, entonces sí está actuando correctamente.
- Cuando somos testigos de un abuso emocional, es importante ser objetivos. No se debe tomar parte por el abusador ni tratar de salvar a la víctima. Lo ideal sería poder hablar en privado con ambas partes para que comprendan que el abuso emocional no es correcto, no es saludable y no es una manera adecuada de relacionarse.
- No hace falta ser un terapeuta profesional para brindar un punto de vista constructivo que ayude tanto al abusador como a la víctima. Pero es necesario ser justo, objetivo, buen observador y tener mucho sentido común y empatía.
- Situaciones en las que ocurre el abuso emocional
- El abuso emocional es mucho más frecuente en las relaciones de pareja, pero también lo es entre padres e hijos, empleadores y empleados, profesores y alumnos, autoridades y ciudadanos, y suele ocurrir simplemente entre amigos.
- Cuando el abuso ocurre en un ámbito dónde el abusador tiene una autoridad superior a la de la víctima, como en el caso del jefe y el empleado, podemos decir que es un claro ejemplo de abuso /emocional/ de poder.Asimismo, puede darse este tipo de abuso emocional entre padres e hijos, particularmente con niños pequeños o en edad escolar. A partir de los 12 o 13 años, aproximadamente, los hijos comienzan a “rebelarse” ante las figuras de autoridad. No se rebelan porque son “rebeldes” o porque sí, sino porque comienzan a cuestionar el juicio de otras personas, incluyendo el de sus pares, y comienzan a formar su pensamiento y criterio propios. Hoy en día, muchos niños ya son “libres pensadores” desde una edad más temprana que ésta.
Comentarios

